Mostrando las entradas con la etiqueta Laura Cipriano. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Laura Cipriano. Mostrar todas las entradas

15 de octubre de 2013

Crecer





A veces no sé si crecemos.

Tal vez arrastremos dificultosamente todo nuestro bagaje de elementos.

Pero como al crecer sufrimos y la vida no va agrietando el alma sin piedad, sostengo también que es posible. Aunque podemos crecer en forma intermitente, casi sin percibirla mientras nos desplazamos con los vendavales ajenos o movidos por nuestras cálidas y endebles brisas interiores.

Quisiera cruzarme en el camino de un mistral y llegar al sol. Porque cuando se llega a la fuente, morir es casi un privilegio.


Laura Cipriano
De” La Ciencia Jurídica y sus dos Maridos”, Luis Alberto Warat. pag. 55.

9 de septiembre de 2013

Lenguaje





En el siglo XVIII Federico Barbarroja quiso saber que ocurriría con un grupo de niños a quienes se les cubrirían sus necesidades básicas de tipo biológico, higiénicas, atenciones físicas… pero toda esa clase tareas debían desarrollarse en silencio, sin hablarles.
Barbarroja pretendía saber que idioma hablarían los niños a quienes se criaban en silencio. Que ocurrió? Todos murieron.

El niño necesita además de ser atendido en sus necesidades básicas, afecto. Necesita vitalmente amor, comprensión, una lengua materna que trasmita ternura, que lo acaricie verbalmente.
El lenguaje es una herramienta amorosa, vía de sentimientos. Podemos criar y educar con el lenguaje.

Por qué dejamos morir tantos seres universitarios condenándolos al silencio de la incomprensión? Cuántos crímenes habremos cometido? De cuantos se nos podrá inculpar como cómplices?



Laura Cipriano
De” La Ciencia Jurídica y sus dos Maridos”, Luis Alberto Warat, pag. 93.


.

14 de mayo de 2013

Laura x Warat


Mi primera asistente, cuando nunca pasan 5 años


Laura Cipriano
fue mi primera asistente en la Facultad de Derecho de Buenos Aires y una de mis primeras alumnas. Yo era un jóven profesor que asumía la cátedra de Historia de las ideas filosóficas en el curso de ingreso que por aquéllos tiempos existía como obstáculo a vencer para poder entrar en el templo sagrado de las leyes.


Un día yo dí una clase de Kelsen y en la clase siguiente Laura se me acercó con un salmo del rey David y me dijo: "Lealo, que creo que a usted le está pasando algo que este Salmo lo puede ayudar". En ese momento en medio de mi juventud, yo tenía una extraña angustia, o no tan extraña, por el paso del tiempo y la conciencia de que la juventud se escurra como el agua de la mano.


Ella lo percibió mientras yo daba Kelsen. Nunca en mi vida docente percibí en otra persona tamaña sensibilidad. Pasó un largo tiempo desde ese día, que no tiene importancia traducir el número, cuantos años no importa. García Lorca dice que cuando pasan 5 años el amor muere, por eso yo puedo decir que conocí a Laura Cipriano hace menos de 5 años. Las mismas luchas, las mismas esperanzas, por una enseñanza diferente, sensible, en donde nos encontremos más con el ser y la sensibilidad que con las razones y sobre todo con esas malditas razones dogmáticas.


Creo que en una de las primeras clases, yo comenté una película, que si la memoria no me falla, se llamaba "el volar no es sólo para los pájaros". Los dos seguimos creyendo en eso y pensando que todavía, algún día, podremos volar y no como deporte de alto riesgo. Ella escribió conmigo "La ciencia juridica y sus dos maridos", todas las poesías que acompañan la primera edición, son de Laura. Después el perfume del mar, la llevó para Mar del Plata y perdimos el contacto cotidiano, pero solo eso.

Ella está viendo las posibilidades de crear una Casa Warat en Mar del Plata, que si sale por supuesto, será la directora. De cualquier manera, su presencia, sus alas y la belleza de su poesía son también parte del corazón de la casa.

4/06/09

LAW

10 de febrero de 2011

aula - teatro


Poema del aula como teatro



Vestuario /
Luces /
sonidos /
compromisos /
cambios de postura /
Escena /
Silencio /
desgarro de espacio /
del tiempo /
palabras que lentamente /
queman ropajes /
desnudan razones /
y la verdad nos duele /
nos arde en la piel.
Telón.



Laura Cipriano


De: "A Ciencia Jurídica e seus Dois Maridos". LAW
.

6 de diciembre de 2010

Los escritores




Los escritores caminan en nuestra vida siempre delante nuestro, abriendo las puertas y entornando las ventanas a la mediocridad.

Hay libros que constituyen encuentros sorpresivos, esos que cada tanto nos regala la vida para salvarnos. Para salvarnos de tanta rutina y de moradores vulgares. Hay textos que logran divorciarnos de la existencia sedentaria.
Agradezco a los hombres que a través de sus palabras me mantuvieron luchando pensamientos muchas veces hasta el amanecer alba, tantas ocasiones detenida en un espacio y un tiempo fuera de la realidad.

A los hombres que nos alimentan de fantasías, locura, deseo, irracionalidad, ideales, a los magos de las letras agradezco hoy.

Hay textos y hay placeres eternizados a través de ellos. Hay diálogos enriquecidos permanentemente con personajes amados. Tan sólo abrir, releer, tomar cualquiera de los libros elegidos, entonces a nuestro lado se instala el placer. Y el tiempo y la rutina se diluyen silenciosamente.

Mis libros amados y todos los amores que pretendo incorporar aún en mi vida, han constituido y lo harán sin duda puentes imaginarias hacia islas del mediodía. (Hoy pienso en Cortazar, hoy lloro sin lágrimas una ausencia).

Por la inmortalidad de los escritores, por ese deseo concretado, brindaría día a día instantes de mi vida, porque ellos, cada uno a su manera, lograron oxigenar y por lo tanto hacer cobrar justificada existencia a mi persona.


Laura Cipriano


De: "A ciencia Jurídica eu Seus Dois Maridos" LAW
.