31 de agosto de 2009
28 de agosto de 2009
Manifiesto del surrealismo jurídico: vigésimo octava entrega
El futuro del totalitarismo puede reservarnos la amarga sorpresa de haber conseguido abolir todas las posibilidades de investidura libidinal del hombre, estas quedarían reducidas a una forzosa localización en los amos del poder, en el gran hermano de Orwell. De esta forma, quedarían abolidos todos los mecanismos identificatorios. La voluntad del príncipe pasaría a funcionar como sustituto incuestionable de la institución imaginaria de la sociedad. Así, todos los indicios de un contrato narcisista serían borrados. El sentido de la angustia no sería siquiera mitigado por el tenue espejismo de las falsificaciones doradas. Estaría prohibido no solo pensar, sino también adherir a una magma dorada de significaciones. En el futuro del totalitarismo es muy probable que se pueda verificar la transformación de la voz alienante en una voz perversa. Estaríamos claramente zambullidos en un “orden social psicótico”. Lamentablemente, el hombre no tendría, entonces, memoria para evocar, nostálgicamente, los tiempos de Disney World.Apocalípticamente hablando, en la fase avanzada del totalitarismo, el principio de la guerra será el único principio de la realidad.
Un orden social totalitario necesita, para la consolidación de su proyecto, del desenvolvimiento de un discurso que se ofrezca como modelo identificatorio sin alternativas. Un discurso que tenga como finalidad imponer una forma de vincularse a la realidad prohibiendo la interrogación y el pensamiento acerca de los acontecimientos. No se trata de un modelo compartido y abierto a las modificaciones, pero instituido desde uno solo de sus polos, como verdad única sometida a ninguna prueba de realidad y, por lo tanto, sustentada exclusivamente por la violencia. Hombres constituidos en sombras silenciosas. El terror social instalado a partir de una instancia de máxima alienación del pensamiento. La alienación tiene por finalidad la exclusión de toda duda, de toda causa de conflicto y de toda actividad de pensamiento. Poder reconocerse el derecho de pensar implica renunciar a encontrar en la escena de la realidad una voz que garantice lo verdadero, presupone la lucha por las certezas perdidas. Tener que pensar, tener que cambiar de pensamiento, tener que conferir el pensamiento son exigencias que el “yo” no puede eludir para resistir a la alienación. Ella es como un delirio colectivo que se instala en la sociedad. La noche oscura del saber, hombres que renunciar a sus pensamientos para otorgarles el mismo grado de certeza que en la psicosis tiene la reconstrucción delirante con respecto a la realidad. Recordemos que en el estado de máxima alienación la voz alienante no se impone como nuestra propia voz, ella nos prohíbe pensar.
Mientras tenemos un mundo de Faustos consumistas que venderán el alma, las mercaderías. Un mundo barroco de mercaderías alegóricas que piensan por nosotros: la muerte del pensamiento convertido en mercadería. Objetos, imágenes e informaciones que consumimos sobre la mirada de la melancolía, convertidos en profesionales de la angustia. Paralizados, condenados a tener un deseo de no-deseo en el deseo melancólico del consumo. Lo orgánico asume la rigidez de lo inorgánico. La muerte usurpa los derechos de la vida. Así, una contemplación alegórica y asimilada a la forma de mercadería para borrar el capital libidinal del hombre, su posibilidad de localización de soportes para el investimento libidinal.
27 de agosto de 2009
Manifiesto del surrealismo jurídico: vigésimo séptima entrega
La humanidad está comenzando la era de las fantasías indiferentes. Sueños sin compromiso que permiten fundar un sistema penetrante, pero no abiertamente opresivo, de control de la subjetividad. Se trata de fantasías que deslumbran sin permitir que nos envolvamos emocionalmente con ellas. Es un imaginario construido para neutralizar los afectos. Disney World es la muestra perfecta de ese reino de fantasías impersonales, de la estética indiferente, del imaginario sin pasión. Es el sueño de un mundo que se transforma radicalmente por la fuerza de la tecnología; un mundo donde se erotizan los objetos y se reificam las personas. Nuestros propios sueños y fantasías en nada influirían en el mundo encantado de Disney World. La tecnología roba nuestra capacidad de soñar.Una ciudad de autómatas y objetos animados que muestra como será la imaginación oficial en el inicio de la cultura pos-moderna. El objetivo es modelar la vida reconquistando para el mundo adulto la omnipotencia infantil, como capacidad de identificación con un mundo idealizado de objetos. Fantasías regresivas que alimentan una simbiosis pasiva con el mundo. Una pulsación a la indiferencia que nos hace adherir a los padrones de comportamiento que roban nuestra capacidad de trascender el orden impuesto al mundo.
La sensibilidad pos-moderna se alimenta de la idea del falso absoluto: imitación alucinante de un mundo que precisa ser teatralizado para preservar los intereses de la propia máquina imitativa. De ahí la necesidad de crear recintos mágicos que sirvan para reproducir una hiper-realidad fantástica. Lo que cuenta es la posibilidad de percibir la perfección de las imitaciones. Así, las cosas pasan a tener valor cuando las percibimos como una fantasía construida como el objetivo deliberado de reproducir, falsamente, la realidad. El hombre es seducido, de esta forma, por falsificaciones que responden de un modo más satisfactorio a sus exigencias cotidianas, suprimiendo la angustia de los conflictos.
Un mundo de objetos cordiales que se integran en el circuito del capitalismo forzándonos a renunciar a cualquier tipo de iniciativa: el ser exiliado por su imitación seductora. Se presenta, de ese modo, una opulenta fantasía icónica que precisa ser consumida en una contemplación ociosa y teatral. El cotidiano pos-moderno propone una existencia que estimula una atención sin precedentes en las imágenes e impresiones artificiales. Comenzamos a vivir una dimensión del cotidiano donde un tejido de espejos torna problemática la singularidad del hombre: objetos y hombres confundidos para estimular una forma patológica de narcisismo: el beautiful people que ve el mundo como un espejo todo-poderoso de grandiosas ilusiones de auto-suficiencia personal, ilusiones que rodean al individuo de fantasías manufacturadas. Ellas lo gratifican totalmente. Estamos delante de fantasías que nos invitan a cultivar una superficialidad protectora frente a la vida y a las relaciones emocionales. Se trata de hombres que nutren sueños de omnipotencia y una fuerte creencia en su derecho de explorar a los otros como objetos descartables.
Es posible que la lógica de la dominación pos-moderna reserve para el hombre un futuro mucho más aterrador, carente de simulacros dorados y saturado de dispositivos que permitan armar un completo y complejo sistema de individualización: un poder de coerción sobre los cuerpos, los gestos y los sentimientos que precisan, cada vez menos, legitimarse a través de fantasías alucinantes. Las falsificaciones doradas como ante-sala de un proyecto de dominación que no precisará más apelar a ellas para perpetuarse. Existen ya bastantes indicios de una sociedad, donde la apología de un Estado permanentemente beligerante sustituirá las ilusiones de un Estado de bienes dorados: el universo tétrico de Orwell ocupando el lugar de las promesas de un mundo encantado, esto es, la lógica de la guerra permanente sustituyendo la lógica gratificante y no-participativa de Disney World.
O mundo está ao contrário e ninguém reparou.
Extraído del blog de Andrea Beheregaray
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26 de agosto de 2009
Eros feiticeiro.

flechas coloridas que atingem o centro
de vítimas distraídas.
Eros fascinante
não conhecia o seu veneno
até ser por ele tocado
E Eros vem dar sentido
Vaga o amor e o Pathos, perdidos
Em busca de Psiquê.
É longa e densa a jornada
Eros e Psiquê em diferentes estradas.
Não podem se encontrar
É preciso cumprir a promessa
A prova de Afrodite
Seguem guiados, sozinhos,na certeza do encontro.
As dúvidas, irmãs traiçoeiras
fazem tremer a Alma
Invejam o raro enlace
perturbam a caminhada.
Mas Eros tão poderoso
Sozinho não pode vagar
Pois com o tempo esvazia, deprime
Psiquê precisa encontrar.
Não deixem Eros sozinho-
Reza Psiquê em sua solidão-
Que Eros é o caminho
dos segredos do coração
Psiquê já tão esquecida
Sem Eros não pode viver
é terra, é ar, é vida
Sem ele,não pode mais Ser.
Humanos, tolos, ignorantes
Exaltam um Eros vazio
Que Eros sem Psiquê não sente
é lembrança, é sonho, solidão
Não tema o feitiço de Eros
Não tema a riqueza da Alma
Não tema, que Pathos se vinga
Assuma o risco desta viagem
Que Eros sem Psiquê é tristeza
E a Alma sem amor não pode ficar.
Destino,sentido, amor e êxtase,
É na jornada de Eros e Psiquê que você vai encontrar.
http://wunschelrute.blogspot.com/
25 de agosto de 2009
Manifiesto del surrealismo jurídico: vigésimo sexta entrega
Pedagógicamente, tenemos el deber de provocar una gran alerta general.
Necesitamos comenzar a entender y a actuar contra los mecanismos que permiten que el totalitarismo se introduzca como una forma irreversible de sociedad.
La sociedad totalitaria es una formación social que cuenta con numerosos mecanismos de retroalimentación, que permiten la ultra-estabilidad de la misma. Ella se caracteriza por el hecho de haber conseguido transformaciones psíquicas profundas: es una sociedad de zombis afectivos.
Este es el tema neurálgico de la pedagogía del siglo XX. Ella debe enseñarnos a evitar la irreversibilidad de la sociedad de los zombis mal alimentados y mal amados, solitarios y enfermos.
Posiblemente, la única opción que queda será entre el totalitarismo y el Apocalipsis. La irreversibilidad del totalitarismo depende de la instauración de sociedades miserables. Sociedades tecnológicamente opulentas para el control de proles hambrientas. Las sociedades totalitarias se sirven de la tecnología para provocar el desequilibrio ecológico. Esta es la condición de su irreversibilidad. De esta forma una casta de privilegiados administrará la miseria (emocional, cognitiva y de los recursos naturales) como condición (irreversible) de su reproducción.
El futuro del totalitarismo depende de un Apocalipsis triple: de la naturaleza, de las emociones y de los lenguajes.
Para preservarnos necesitamos de grandes movimientos reivindicatorios. Movimientos enérgicos para la preservación de la naturaleza, de la sociedad, de la paz y de los afectos. Necesitamos de la ecología, de la política y del surrealismo. Necesitamos preservar los espacios naturales, políticos, afectivos y poéticos del hombre. El hombre sin recursos queda dependiente de un Estado divinizado.
En las sociedades totalitarias del futuro el hombre tal vez no tenga más lazos con la vida y con los otros. El tendrá, únicamente, fuertes lazos con el Estado. Será una sociedad de hombres sin vida privada y sin historia. Una sociedad sin espacio político, sin antagonismo, ni afectos. Seres aislados, carentes de todo, y exactamente dependientes de las migajas de una casta privilegiada. Ni siquiera tendrán el consuelo de una visión estética. No habrá más belleza natural que contemplar. El urbanismo será innecesario, la arquitectura desaparecerá. El hombre vivirá en las ruinas que quedaron de las ciudades del pasado. Gracias señor Reagan. Gracias a la gran camarada soviética. Gracias a todos los militares del mundo.
En las sociedades totalitarias del futuro posiblemente no exista lugar para el falso brillo de Disney World. Nadie se acordará de que alguna vez existió el Pato Donald.
Muchos brasileros se irritan con Zé Carioca, olvidan que ellos aún pueden saltar en el carnaval.
Doente entre as delícias

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24 de agosto de 2009
Un comienzo promisorio de los cafés en Florianopolis
Lo interesante del café fue la heterogeneidad de origen de los participantes, ya que vinieron judistas, profesores de historia del arte, cientistas políticos, sociólogos, entre otros.
El café fue excelentemente organizado por Dilsa Mondardo, Jorge Castillo e Ildemar Egger, que hicieron un esfuerzo a destacar en medio de la voragime de actividades que nos demanda el mundo de hoy, inclusive en una isla como la de Florianópolis.
Diálogos de dois sátiros mitônimos
Abri hoje pela manhã teu e-mail (continuo sem Internet salvo quando venho para a Ford) e entendo que o texto quee escrevi como um todo mostra onde me posiciono. Mas em sintese o que ocorre é que mitomano nos dicionários consultados pode nos colocar como mentirosos mórbidos, que não é o caso. bom o texto está aqui em baixo, leia-o e mande notícias.
Ciao
Diálogos de dois sátiros mitônimos
Warat, hoje o sol invade as janelas da minha morada. Sua luminosidade e calor reconfortam todas as formas de vida das quais participo. O fenômeno da fotossíntese (natural, mágico ou científico, como queira o freguês) renova as energias dos seres. Uns “lagarteiam”, outros soltam seus trinados no jogo da sedução do acasalamento, como assim o faz o João de Barro no topo de sua oca - fruto da sua poiesis, do seu labor -. Flores abrem suas pétalas polinizando o ambiente, enfim, a vida continua em seu tempo único e verdadeiro. Sinto-me parecido com a figura mítica do Observador, que a tudo vê e em nada interfere. Intervir para que? Modificar o sentido de tais manifestações significa para mim o ato inaugural do não-sentido, da quebra do princípio homeostático típico dos diversos ecossistemas que fazem deste Planeta um organismo.
Quem produz não-sentido ao sentido existente desde sempre? Este que vos fala e todos da sua espécie. Por que o fizemos, o fazemos e continuaremos a fazer, esta é para mim uma pergunta metafísica, portanto transcendente e/ou transcendental, o que não mais me interessa.
A “caminhada do elefante” é para mim a metáfora da busca da reconciliação – embora que eu acredite ser impossível – com todos os ecossistemas que violei, que contribui em sua violência ao longo da vida. Em nome, ora da reta razão, ora dos egoísmos mais mesquinhos, ora da soberba. Mas não é isto que importa. O que para mim hoje importa é sair-me da manada, o que não significa abandoná-la, desprezá-la o até mesmo esquecê-la. Tudo isso seria impossível, visto que minha condição humana só foi realizada graças aos outros humanos, os da nossa espécie, que entre tantas coisas me ensinaram a ser bípede e a transformar a linguagem originária em Palavra.
Quero do legado que me constitui poder contemplar sem interferir; distribuir o fogo da minha paixão com o meu entorno reconhecendo sua magnitude, e isto não exclui as fêmeas da nossa espécie. Quero cultivar meu amor fraterno para além dos humanos, fortalecendo meus vínculos existenciais com o que me emociona. Quero esquecer que me impingiram pertencer a uma espécie superior às demais espécies, assim como das demais manifestações da vida. Quero esquecer a mística-mítica de uma herança cristã que “criou” um deus “imagem e semelhança” dos homens, entre tantas outras “heresias” escritas nos catecismos. Basta de intermediários! Quero sentir e viver o “profano” como contraponto do religare,daquilo “ que liga e une e humano e o divino”, conforme Agamben. E que ainda acrescenta: “Profanar significa abrir a possibilidade de uma forma especial de negligência, que ignora a separação, ou melhor, faz dela um uso particular”. Quero trilhar os caminhos da vida negligenciando esta separação entre o sagrado e o profano. Quero sentir a vida como algo sagrado e profano ao mesmo tempo, neste átimo, neste breve instante que é minha vida, esquecido do saber-poder-lei, outro advento mitológico da modernidade.
Querido amigo Warat, que bom que estás abandonando a metáfora do cemitério dos elefantes. Ela nunca foi construção imagética minha. Os Cemitérios, quaisquer que sejam, são apenas cemitérios, depósitos das carcaças daqueles que morreram. Ali, quando muito, nós humanos pranteamos saudosamente entes amados residentes em nossas memórias. Os elefantes os produzem por instinto, apenas isso, sem metafísicas, sem transcendências.
A metáfora na qual me apoio, refere-se fundamentalmente à caminhada única que escolhi para abandonar a maioria dos mitos e que me constituiu adepto dos discursos e das práticas mitômonas e de suas invencionices religiosas e científicas.
Não acredito que sejamos mitômanos, que tenhamos a tendência mórbida para a mentira, como esta palavra sugere. Creio sim, firmemente, que possamos ser mitônimos, que criamos em nós e em torno de nós nomes de personagens mitológicos e que, portanto, somos criadores e criaturas de mitos.
Se quiseres ir para as beiradas das estradas da vida pedir carona ao primeiro circo que passe, vou contigo amorosamente e, se nenhum comboio parar, estarei ao teu lado buscando tua Gelsomina e serei um dos teus atores: entre o bêbado e o equilibrista
Carinhosamente
Albano
Mil y una mesetas y varios abismos Nueva entrega ,con numero olvidado

Pariendo el nihilismo positivo
Es ineluctable no hacer exégesis u arqueología de la historia y no contemplarla tal como bien lo ha explicado el filólogo dionisiaco apatriado en el capítulo IV del crepúsculo de los ídolos.El hombre camello ha mutado en León ( Also Sprach Zarathustra), en el último hombre que por no tener conciencia de sí ( rasgo esencial del pathos de la distancia), no es capaz de destruir castillos en la arena para construirlos en diferente condición, & que además, antagónicamente a los niños de Heráclito, no vibrarán al mediodía transvalorando los valores que sus ancestros dogmáticos no pudieron transvalorar.Hoy en día sabemos que los chandalas ingeniosos coaccionan a los genios del futuro, en medio de un clima que ya no tolera verdades universales, absolutas e inmutables. Lo sabemos.Este acontecimiento, es un indicio que el nuevo Weltanschauung plural, perspectivista y temporal, regirá dichosamente los multiples mundos inteligibles venideros.En la actualidad, mientras tanto, también sabemos que los fundamentos últimos de la metafísica ya no tienen sentido, que el nihilismo negativo puede palpitarse en el aire, que el devenir golpea la puerta que nadie ha golpeado hasta el momento, y que todas las mascaras doricas posmodernas transitan los infinitos vestigios de realidad entre conductas intempestivas que aun son domadas por las imágenes sensibles que se reflejan al final de la caverna de Aristocles. En una cueva espantosa donde los ingeniosos tiránicos nos gobiernan con sus imperativos categóricos gaznápiros, esclavizando y coaccionando de este modo, a millones de corderos con sus herramientas propagandísticas despreciables.En definitiva; nadie escapa al panóptico como bien lo explica Miguel Morey en: “Deseo de ser piel roja”. Todo es Auschwitz en la tierra del último hombre, y para nuestro pesar, todos nosotros vivimos en este campo de exterminio.Lamentablemente queridos amigos... el aforismo “nuevos combates” será un grito de guerra para el futuro, aunque ya lo hayamos escuchado hasta el hastío & venga resonando como eco a partir de la voz desaparecida de un genio no olvidado del siglo XIX, cuya voz fue seguida por el eco de otras voces soviéticas & Españolas anarquistas que hoy se pierden en innumerables voces latinas de la posmodernidad.¿Superarán estos niños lo que docentes, letrados y jóvenes existencialistas han comenzado en mayo del sesenta y ocho?.¿La transvaloración de todos los valores explicados por el ex rector de Friburgo en “el último Dios” y en “ el nihilismo Europeo” será realmente factible?. Esperemos actuando.Salud!Nacho
nequivocamente la realidad y sus valores .Los famas son los enemigos naturales de todo falso orden.Los cronopios se preguntan como un fama tiene critrios para distinguir los ordenes falsos de los verdaderos.¿Acaso exiten modos, formulas de poder distinguir la verdad de la mentira,. de saber si vivimos en la verdad o en la mentir?. Paera las famas la respuesta es facil ya que la verdad esta con ellos y la mentira con los optrs, que por algo son los enemigos.23 de agosto de 2009
De los agenciamientos
Félix Guattari. Reunión en la Escuela Freudiana de São Paulo (SP, 26/08/1982).
Desde mi punto de vista, los fenómenos que el psicoanálisis trata en términos de conflicto no se dejan aprehender. Tomemos el ejemplo de la noción de represión: un procedimiento de semiotización —de agenciamiento onírico, fantasmático, sintomático, de acto fallido o cosas similares— en conflicto crearía una dinámica de represión. Ese conflicto puede ser de orden tópico (en el primer tópico, entre Inconsciente, Preconsciente y Consciente) o de orde
n pulsional (entre pulsión oral, pulsión anal, pulsión sexualizada, pulsión simbólica, etc.), o incluso puede tener la naturaleza de los conflictos personológicos de la triangulación edípica (identificación, etc.). O puede no tener nada que ver con eso. Un ejemplo esclarecedor es el sueño. La experiencia del sueño pasa por «grados» sucesivos de lectura, cada vez más reduccionistas. La cuestión se plantea en términos de agenciamiento de enunciación y no de interpretación. Hay al menos dos, tres o cuatro fases en esa experiencia, dos, tres o cuatro agenciamientos. En la primera fase, que yo llamaría «fase de semiotización onírica propiamente dicha», tenemos cierto agenciamiento de enunciación que se caracteriza por no pertenecer a las coordenadas espacio-temporales que manejamos en sociedad. Vamos a denominarlo A. Llamo la atención porque esa semiotización no es forzosamente individuada: frecuentemente, percibimos en la experiencia del sueño, que podemos ser muchos personajes al mismo tiempo, pasando de uno a otro en una suerte de encadenamiento. Despertamos y pasamos al segundo agenciamiento, que llamaré B, en el cual se retoma el material semiótico del nivel A. Notamos que el pasaje de un agenciamiento a otro se organiza según un fenómeno de compresión general de las coordenadas semióticas. Aquel mundo infinitamente rico y diferenciado en el cual estábamos zambullidos apenas un segundo antes, aquella especie de fenómeno de implosión, va perdiendo a cada segundo su riqueza pseudodiscursiva, se va vaciando gradualmente de sustancia. Es como el universo en expansión, universo en el que son preservados algunos fragmentos y son olvidados algunos otros que quizá luego son recordados y anotados. Se constituye así un tercer agenciamiento, el de rememoración. Nos sorprendemos al constatar que los pocos elementos de complejidad del sueño que pudimos preservar se revelan en sí mismos extremadamente ricos. Es en este preciso aspecto donde se sitúa el descubrimiento freudiano de la interpretación de los sueños: un pequeño fenómeno semiótico de nonsense puede tener el papel de núcleo semántico capaz de funcionar como polo de atracción, a través de la asociación de las más diversas líneas. En el nivel B teníamos un fenómeno de expansión y expulsión de significaciones, considerando que en este tercer nivel tenemos un tipo de fenómeno de atracción, contracción y concatenación de significaciones. La enunciación oral para un interlocutor en una situación determinada —por ejemplo contar su sueño a su esposa en el desayuno— constituye un cuarto agenciamiento. Aquí ya dejamos de lado toda una serie de afectos, de sentimientos y de impresiones.De los agenciamientos 2
Otra enunciación incluso, diferente de esa, sería la que es dirigida a un psicoanalista. Es como si no fuese el mismo sueño: otro agenciamiento, otra materia de expresión. Podríamos inventar aun otros agenciamientos de enunciación, otras constelaciones de universo, siempre a partir del simple elemento de singularidad que es la producción semiótica de un s
ueño. Podemos, por ejemplo, utilizarlo en la escritura de una novela, o incluso en otro sueño, en el cual eventualmente habría un sentimiento de «déjà rêvé» —de haber tenido el mismo sueño antes. Sin embargo, aquí no se trata de interpretar: esos diferentes modos de semiotización no se plantean en una relación de conflicto o represión entre un supuesto sentido latente y otro manifiesto. No hay un sentido latente, deformado, una significación verdadera a la espera de una interpretación que vendría a desnudarla. Ningún sistema de significación tiene primacía sobre los otros. El agenciamiento A es tan verdadero como el B, el C o el D. Simplemente no son de la misma naturaleza, no provienen de un mismo sistema de semiotización. En el pasaje de uno a otro se produce una ruptura del agenciamiento. La cuestión es saber que existen diferencias entre los distintos sistemas de semiotización, y no reducir uno al otro, considerando por ejemplo el agenciamiento E, la enunciación al psicoanalista, como aquel que ilumina la verdad de todos los otros. Yo diría que la verdad, aquí, apenas se torna Deseo e historia funcional. ¿Para qué sirve ese soñar del nivel A? ¿Para qué sirve contar mi sueño en el desayuno? ¿Qué genera, en términos de productividad o improductividad, el hecho de contar un sueño a un psicoanalista?De los agenciamientos 3
Sin querer extenderme en este ejemplo, me gustaría enfatizar que la perspectiva que sitúa la problemática del inconsciente en las enunciaciones y no en los enunciados —o, más precisamente, en los agenciamientos de enunciación—nos permite como mínimo economizar dualismos, tanto los del tipo «contenido manifiesto y latente» como aquellos que hablan de una «toma de poder sobre las significaciones» —sea por parte del yo o de un psicoanalista que
interpreta. Si ya en el ejemplo del sueño este problema se vuelve complejo, todo se complica aun más en el caso de otros objetos psíquicos como los contextos de realidad social o de productividad artística. Allí la diferenciación entre los agenciamientos es aun más patente. En el ejemplo del sueño sólo tenemos tres personajes: el «yo» del despertar, la interlocutora del desayuno y eventualmente el psicoanalista. En otros sistemas de agenciamiento entran instituciones complejas, equipamientos de trabajo, equipamientos de modelización de los sentidos, sistemas de máquinas. Las significaciones —el habla, la escritura— están cada vez menos restringidas al espacio de relación entre los individuos y cada vez más mediadas por sistemas maquínicos, no sólo explícitos (una grabadora, por ejemplo) sino también invisibles (esquemas de comportamiento, referenciales, máquinas de identificación —en definitiva, toda una serie de elementos de significación social que dirigen, literalmente, las ideas y las actitudes). En otras palabras, en un agenciamiento de enunciación entran todos los modos de producción de subjetividad, sea cual sea el nivel en el que nos encontramos: pequeños grupos, instituciones o grandes conjuntos lingüísticos nacionales. El inconsciente, aquí, es considerado como una producción singular de enunciados, de afectos, de sensibilidad, siempre resultante del entrecruzamiento de diferentes agenciamientos. Un ejemplo de esto es el núcleo de singularidad intensiva que emergía en el sueño reciente y que se producía en diversos registros de expresión: los agenciamientos A, B, C y D.Extraído del blog de Deleuze
http://deleuzefilosofia.blogspot.com/
Como equlibristas de un circo magico caminamos por la vida

Amores lejanos
de esos en donde uno nunca sabe
si oir el cantar de los pájaros
recostado en la pradera
o salir a buscar entre los árboles
la llave perdida
que rompe el círculo vicioso,
el laberinto de las ganas de Amar.
Llevo en mis manos
las piezas de un mundo mágico
para algunos tal vez sea un puñal,
para otros un beso de amor bajo la luna,
es el autocontrol, el miedo, el temor,
pero allí estoy yo, caminando hacia algun lugar
de esos en donde uno logra pronunciar
incluso la palabra más dificil de liberar,
la que murmura por lo bajo
el fin de todas las calamidades,
la del juicio final, gema del rechazo
y la ansiedad.
Me pierdo en el espejo
con ese reflejo desconocido que multiplica Yoes,
pensando en la distancia
enamorado de sólo sonrisas y miradas,
donde la blancura puede más
y tiran las cuerdas hacia un camino obstaculizado
pero lleno de pétalos de rosas
y con aroma a deseo y placer,
y a pesar de todo lo que parece negarse
atracciones falsas que ansían separarse,
aquí estoy, caminando hacia algún lugar
en el que podré mirarlo a los ojos
y borrar las marcas de un tiempo
que nunca fue en realidad.
Todo paz, todo amor, todo luz.
22 de agosto de 2009
Leyendo el Nietzsche de Gilles: ¿Es bueno? ¿es malo?
, ya que el bueno de una es precisamente el malo de la otra. «El concepto de bueno no es único»; las palabras bueno, malo, e incluso luego tienen varios sentidos. Una vez más, vamos a verificar que el método de dramatización, esencialmente pluralista e inmanente, proporciona su regla para la búsqueda. Ésta no halla en ninguna otra parte la regla científica que la constituye como una semiología y una axiología, permitiéndole determinar el sentido y el valor de una palabra. Preguntamos: ¿quién es aquél que empieza diciendo: «Soy bueno»? Ciertamente no es el que se compara a los demás, ni el que compara sus acciones y sus obras con valores superiores o trascendentes: no empezaría... El que dice: «Soy bueno» no espera ser llamado bueno. Se llama así, se nombra y se denomina así, en la misma medida en que actúa, afirma y goza. Bueno cualifica la actividad, la afirmación, el goce que se experimentan en su ejercicio: una cierta cualidad de alma, «una cierta certeza fundamental de que un alma posee en su propio sujeto algo que es imposible buscar, hallar y quizá incluso perder». Lo que Nietzsche llama frecuentemente la distinción es el carácter interno de lo que se afirma (no tiene que buscarse), de lo que se pone en acción (no se halla), de lo que provoca placer (no puede perderse). El que actúa y afirma es al mismo tiempo el que es: «La palabra esthlos significa por su raíz alguien que es, que tiene realidad, que es real, que es verdadero». «Aquél tiene conciencia de conferir honor a las cosas, de crear valores. Todo lo que halla en sí lo honra; semejante moral consiste en la glorificación de sí mismo. Sitúa en primer plano el sentimiento de la plenitud, del poder que quiere desbordar, el bienestar de una alta tensión interna, la conciencia de una riqueza deseosa de ofrecerse y prodigarse». «Son los buenos, es decir los hombres de distinción, los poderosos, los que son superiores por su situación y por su elevación de alma, los que se han considerado a sí mismos como buenos, los que han juzgado buenas sus acciones, es decir de primer orden, estableciendo esta tasación por oposición a todo lo que era bajo, mezquino, vulgar». Sin embargo en el principio no interviene ninguna comparación. Que otros sean malos en la medida en que no afirmen, no actúen, no gocen, es sólo una consecuencia secundaria, una conclusión negativa. Bueno designa en primer lugar al señor. Malo significa la consecuencia y designa al esclavo. Malo es negativo, pasivo, infeliz. Nietzsche resume el comentario del admirable poema de Theognis, totalmente construido sobre la afirmación lírica fundamental: nosotros los buenos, ellos los malos. En vano buscaríamos el menor matiz moral en esta apreciación aristocrática; se trata de una ética y de una tipología, tipología de las fuerzas, ética de las maneras de ser correspondientes. «Yo soy bueno, luego tú eres malo»: en la boca de los señores, la palabra luego introduce sólo una conclusión negativa. Lo que es negativo es la conclusión. Y ésta se presenta únicamente como consecuencia de una plena afirmación: «Nosotros los aristócratas, los bellos, los felices». En el señor todo lo positivo está en las premisas. Las premisas de la acción y de la afirmación, y el goce de estas premisas, le hacen falta para llegar a la conclusión de algo negativo que no es lo esencial y que apenas tiene importancia. No es más que un «accesorio, un matiz complementario». Es importante únicamente porque aumenta el contenido de la acción y de la afirmación, suelda la alianza y duplica el goce que les corresponde: el bueno «sólo busca su antípoda para afirmarse a sí mismo con más alegría». Este es el estatuto de la agresividad: es lo negativo, pero lo negativo como conclusión de premisas positivas, lo negativo como producto de la actividad, lo negativo como consecuencia de un poder de afirmar. El señor se reconoce por un silogismo, en el que hacen falta dos premisas positivas para llegar a una negación, siendo la negación final únicamente un medio de reforzar las premisas. «Tú eres malo, luego yo soy bueno». Todo ha cambiado: lo negativo pasa a las premisas, lo positivo es concebido como una conclusión, conclusión de premisas negativas. Lo negativo es lo que contiene lo esencial, y lo positivo sólo existe mediante la negación. Lo negativo se ha convertido en «la idea original, el principio, el acto por excelencia». Para obtener una conclusión aparentemente positiva, el esclavo necesita las premisas de la reacción y de la negación, del resentimiento y del nihilismo. Y aún así es sólo aparentemente positiva. Por eso Nietzsche insiste tanto en distinguir el resentimiento de la agresividad: son diferentes por naturaleza. El hombre del resentimiento tiene necesidad de concebir un no-yo, después de oponerse a este no-yo, para afirmarse finalmente como él. Extraño silogismo el del esclavo: necesita dos negaciones para conseguir una apariencia de afirmación. Presagiamos ya bajo qué forma el silogismo del esclavo ha tenido tanto éxito en filosofía: la dialéctica. La dialéctica como ideología del resentimiento. «Tú eres malo, luego yo soy bueno». En esta fórmula quien habla es el esclavo. No vamos a decir que esta vez no se han creado valores. Pero, ¡qué valores tan extraños! Se empieza por afirmar al otro como malo. El que se llamaba bueno, helo aquí convertido en malo. Este malo es el que actúa, el que no contiene su actuación, o sea, el que no considera la acción desde el punto de vista de las consecuencias que tendrá sobre terceros. Y el bueno, ahora, es el que contiene su actuación: y es bueno precisamente por esto, porque remite cualquier acción al punto de vista del que no actúa, al punto de vista del que experimenta sus consecuencias, o mejor dicho, al punto de vista más sutil de un tercero divino que escruta sus intenciones. «Bueno es aquél que no hace daño a nadie, aquél que no ofende ni ataca a nadie, no lleva a cabo represalias y deja para Dios el preocuparse de la venganza, aquél que se mantiene oculto como nosotros, evita tropezar con el mal y, por lo demás, espera pocas cosas de la vida, como nosotros los pacientes, los humildes y los justos». Así nacen el bien y el mal: la determinación ética, la de lo bueno y lo malo, es desplazada por el juicio moral. El bueno de la ética se ha convertido en el malo de la moral, el malo de la ética se ha convertido en el bueno de la moral. El bien y el mal no son lo bueno y lo malo, sino al contrario, el cambio, la alteración, la inversión de su determinación. Nietzsche insistirá sobre el punto siguiente: «Más allá del bien y del mal» no quiere decir: «Más allá de lo bueno y lo malo». Al contrario... El bien y el mal son valores nuevos, pero, ¡qué forma más extraña de crear valores se crean al invertir lo bueno y lo malo! Se crean no al actuar, sino al contenerse de actuar. No al afirmar, sino al empezar negando. Por eso se les llama no creados, divinos, trascendentes, superiores a la vida. Pero pensemos en lo que ocultan estos valores, en su modo de creación. Ocultan un odio extraordinario, odio contra la vida, odio contra todo lo que es activo y afirmativo en la vida. Ningún valor moral sobreviviría un solo instante si fuese separado de estas premisas de las que es la conclusión. Y profundizando más, ningún valor religioso es separable de este odio y de esta venganza de las que extraen su consecuencia. La positividad de la religión es una positividad aparente: se concluye que los miserables, los pobres, los débiles, los esclavos, son los buenos, ya que los fuertes son «malos» y «condenados». Se ha inventado el bueno desgraciado, el débil bueno: no hay mejor venganza contra los fuertes y los felices. ¿Qué sería del amor cristiano sin el poder del resentimiento judaico que lo anima y lo dirige? El amor cristiano no es lo contrario del resentimiento judaico, sino su consecuencia, su conclusión, su coronamiento. La religión oculta más o menos (y a menudo, en los períodos de crisis, no oculta en absoluto) los principios de los que proviene directamente: el peso de las premisas negativas, el espíritu de venganza, el poder del resentimiento.Extraído del blog de Deleuze
http://deleuzefilosofia.blogspot.com/
Fragmentos insinuados de um eterno devir,con Warat

Jorge
Luis Borges, no conto "A Intrusa" narra a história de dois irmãos que viviam numa paz aparente até que um deles traz uma mulher para morar na casa deles. Daí em diante o desenrolar deixa evidenciado que não havia a paz da aparência,
nem o companheirismo de antes. Surge, neste lugar, quem sabe, uma objeto que coloca em conflito o desejo dos sujeitos que não conseguem, entre si, dizer o que se passa. No Simbólico há um fosso de sentido, cujo resultado somente pode se fazer ver com um ato bem Real, a saber, das intermitências de uma relação conturbada surge uma morte, a da mulher, a qual pode - imaginariamente - devolver a paz de antes. As leituras do conto de Borges são muitas. Não quero as historiar. Aproveito justamente a entrada do feminino no contexto de uma relação, ou seja, como a abertura para a diferença pode gerar, no seu cúmulo, intolerância e morte. Enfim, a intrusa precisa ser defenestrada para que se busque, novamente, a repetição de uma ausência apaziguadora. A responsabilidade do sujeito, no caso, acontece em qualquer situação.
No Direito o discurso masculino, viril, do uso e abuso da força e da coerção desfilam como protagonistas de um normativismo que acredita que todos os problemas do mundo estariam resolvidos pela subsunção perfeita entre texto normativo e mundo da vida, não se dando conta, claro, que o mundo é inapreensível, e que aceitar esta impotência é condição de possibilidade para o se abrir para a alteridade. Mas a alteridade promove o encontro com o estranho e tão próximo, a saber, a violência. A violência é constitutiva da sociedade e de alguma maneira o discurso normativista baseado numa imaginária "paz perpétua" promove intervenções violentas justamente para, do paradoxo, a promover. O exemplo palmar disto se dá no Direito Penal que, em nome da coesão social, articula toda uma rede de seleções dos mesmos, enfim, funciona como mecanismo de "legitimação" do poder.
Assim é que o livro de Luis Alberto Warat, um eterno caçador de mitos, apresenta um mosaico de fragmentos, pelo qual a re-novação se faz ver, nele e em nós. Ele influenciou toda uma geração de gente aturdida à procura de um Mestre. Este lugar de Oráculo, todavia, nunca foi por ele ocupado, embora muitos assim o quisessem. Ao não aceitar guiar, apontar o caminho, foi criticado, negado histericamente, ainda que mais tarde (quase) todos tenham se rendido à postura manifestamente ética de Luis Alberto Warat: apostar na capacidade de enunciação do sujeito! Teria sido mais fácil, especialmente para os que cultivam um "narcisismo pedante", próprio da Academia, ter fundado uma "Seita jurídica" qualquer, na sua modalidade mais contemporânea, a saber, uma "seita jurídica da salvação". Mas não. Sabia Warat que não há Salvação concedida, completude prometida, pois isto é empulhação Imaginária. E o lugar dos Salvadores sempre é o do canalh a! Restou, sempre, a aposta. A aposta no sujeito, na sua autenticidade, carnavalizando as certezas.
Neste devir de apostas, supera-se o axioma da modernidade: "Iludo-me, logo, existo", justamente por se apontar que o desejo não se articula necessariamente com a razão mas sim com um sorriso doce e que se abre para o mundo, como uma questão de pele. Diz ele que na altura de sua vida não quer mais polemizar, que está intoxicado pelo normativismo e que seu corpo não suporta mais, por este motivo, dorme, tal qual Ulisses, para não ser devorado, uma forma de atar ao mastro do navio. O seu modo de resistir aos paraísos artificiais que impedem a fruição, o salto para o desconhecido. De alguma forma Warat nos mostra uma cartografia do seu sentido, das novas formas de refletir, ler, escutar, interpretar, argumentar e sentir o Direito que precisam ser radicalmente revisitadas, com e pelo intruso feminino. Esse é o destino de uma teoria da argumentação que aspire a ser algo mais que um livro de auto-ajuda sobre o controle racional das emoções, diz ele.
No caso de Warat tenho para com ele o que Cortazar chamava de "amizade felina", no sentido de que ele sabe quem sou e eu sei quem é Warat. Não há mais o que falar! Somos amigos e Tchau, cada um para o seu lado. De qualquer forma, com a sedução que ele opera, vale a descrição de Pedro Juan Gutiérrez, o qual, por certo, descreve Warat: "Sou um sedutor. Eu sei. Assim como existem os alcoólicos irrecuperáveis, os jogadores, os viciados em cafeína, em nicotina, em maconha, os cleptomaníacos etcétera, sou um viciado em sedução. Às vezes o anjinho que tenho dentro de mim tenta me controlar e diz assim: ‘Não seja tão filho-da-puta,Luisito... Não percebe que está fazendo estas mulheres sofrerem?’. Mas aí aparece o diabinho e o contradiz: ‘Vá em frente. Elas ficam felizes assim, nem que seja só por um tempo. E você também fica feliz. Não se sinta culpado. É um vício. Sei que a sedução é um vício igu al a outro qualquer. E não existe nenhum Sedutores Anônimos. Se existisse, talvez pudessem fazer algo por mim. Se bem que não tenho tanta certeza. Seguramente eu inventaria pretextos para não comparecer a suas sessões e ter de ficar lá na caradura na frente de todo o mundo, botar a mão na Bíblia e dizer serenamente: ‘Meu nome é Luis Alberto Warat. Sou um sedutor. E faz hoje vinte e sete dias que não seduzo ninguém." Mas aí talvez surjam sempre surpresas ou eternos retornos. Por isto vale a pena a carta de Caio Fernando Abreu para Maria Adelaide Amaral: "E coisas como: o amor existe mesmo? Ou só existe o permanecer de braços abertos, como no sonho de Luísa (esse sonho podia perfeitamente ser meu, pronto(a) a receber alguém que nem sequer chega a tomar forma? E quando alguém, no plano real, toma forma, a gente imediatamente projeta toda aquela emoção presa na garganta do sonho. E fatalmente se fode, porque está tentando adequar/ajustar um arquétipo, a imagem de toda a nossa infinita carência, nossa assustadora sede, a uma realidadezinha infinitamente inferior".
A casa precisa sempre ser renovada. Warat nos convida a adotar uma postura poética e Dionísica do mundo, sempre! Vamos?
Alexandre Morais da Rosa.
21 de agosto de 2009
Buscar,bucar, esa es la cuestion

. Hemos tenido experiencias alucinatorias, hemos visto líneas, como columnas de hormiguitas, abandonar una meseta para dirigirse a otra. Hemos trazado círculos de convergencia. Cada meseta puede leerse por cualquier sitio, y ponerse en relación con cualquier otra. Para lograr lo múltiple se necesita un método que efectivamente lo haga;
ninguna astucia tipográfica, ninguna habilidad léxica, combinación o creación de palabras, ninguna audacia sintáctica pueden sustituirlo.Las palabras como columnas de hormiguitas viajan de un texto para otra, inclusiva ahora contando con los efectos multiplicadores de las redes virtuales.una organizacion maquinica puesta por nosotros al servicio de infinitascosmopistas navegaciones para autonautas inciiados o iniciantes
Creo también que el espiritu desconstructivo ludico cosmomágico de Mil Mesetas pretende ser el punto de gravitación magico literaria que de equilibrio al blog de la Casa Warat Unisup. No tengo dudas que el nuestro en todos sus textos, en las combinaciones en los textos que llegan como hormiguitas de otros textos son profundamente rizomaticos. Ya exsiten varios puntos nodales en el rizoma, reservas salvaje que estan construyendo una grande amazona de territorios desconocidos que debemos disfrutar en la percepcion de lo enigmatico.
Es increible como el arte me enseñó que la percepción de los enigmas no puede ser traslucida los enigmas no pueden ser iluminados, simplemente debemos dejarnos acariciar por el enigma y disfrutar de la carga de energia que nos inyectan ..y que solemos llamar espiritualidad, espíritu. Por que los hombres somos de carne y enigmas .Pero esto es algo que precisamos entrever sin iluminar porque sino el enigma pierde todos sus efectos embriagantes, se transforma en un champagne sin burbujas .
Un rizoma no comienza ni termina, el se encuentra siempre en el medio entre las cosas, inter ser intermezzo Igual que todos nosotros siendo siempre un intermezzo entre otros otredas. Por eso que sentido podemos tener como intermezzo
La diferencia entre un arbol y un rizoma Es que el árbol es filiación y el rizoma es alienza. El arbol impone el verbo ser, el rizoma tiene como tejido la conjunciòn La subjetividad que se piensa desde el rizoma es un devenir de conjunciones. Nuestro deber de poetas mitómanos es el de desenraizar el verbo ser.
Concebir algo como mil mesetas es ahondar en los temas mas antiguos de la filosfia, de la metafisica, de la etica, del amor, de la politica, claro que sin caer en las trampas de un lógica de desenvolvimiento que pretende ir de lo funda a lo fundado.Todo superpuesto, mezclado cartograficamente, generos que se diluyen y se retoman estilos que se niegan para volver inmediatamente a afirmarse. Todo es coextensivo a todo , enigmaticamente coextensivo, abismal.
De repente mesetas que se bifurcan y se recuerdan , de repente surgen nuestros abismos que nos llaman para vivir noches oscuras y angustias que desearian ser felices. Por que en el fondo toda angustia es una felicidad, un momento de felicidad imposibilitado de ser arruinado por codicia de sí, es decir: la angustia de sentir que la felicidad no es para siempre. Eso acelera la angustia de la felicidad.Todo o nada. Mil plato y nosotros tambien concebimos un juego infinito de alianzas simbioticas hombre y naturaleza, naturaleza y industria. Nuestra lógica es la de la mecanoesfera Apenas debires positivos permanentemente abieos a las posibilidades del esquizo. Como podemos creer para nosotros mismos, para si un cuerpo sin organos? Un espiritu que no niegue la carne.
Continuamos buscando un Paris Texas que que no es mas que un juego de sombras. Creo Albano que estamo leyendo, inclusive un poco más lejos que Deleuze y Guatari en la critica a la representacion y al significado. Esto por que el siglo XXI y nuestra locura mitomana lo permite. Nadie puede comprar la cajita feliz en su Paris Texas.(esa ciudad fantasma que es solo mia, solo tuya, diferente la tuya de la mia). Como la dupla esquisoanalitica creo que el significado no debe asociarse a una representacion, debe hacerlo al deseo, a la acción. No a un significante sino a un simple acto, a una accion,a una otredad y sus contextos.
Albano estoy descubriendo que detesta la interpretación tanto como la verdad. Por eso estoy con estos dos 68 que lo importante de producir hechos consecuencias, encuentros, otredades, amor.
Esa búsqueda de Paris Texas creo que es la ilusión que puede acabar con una concepcion de ciencia, de filosofia que trama nuestra vida para en el fondo destramarla. El sentimiento de amor es mas importante que cualquier interpretación. Nosotros dos lo sabemos. Cada vez que tu o yo inventamos un amor, se llame como se llame, modificamos la tama de nuestras vidas. Creamos hechos nuevos, con una fuerza que no tiene ninguna interpretaciòn.
El sentimiento del amor es tan fuerte que puede desencadenar en una locura irracional.
Si los silencios no se hacen incómodos, ni pesados, la película vale la pena. Desprenden esa tranquilidad que te hace saber que todo llegará a un fin, bueno o malo, pero un fin que será aceptado por el espectador. Una tranquilidad quw deberiamos aprender a adquirir delante de la muerte.


