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17 de abril de 2014

El gran "Gabo" García Márquez


García Márquez, un narrador natural


Por Rafael Narbona



Los escritores que nos fascinaron en la juventud siempre corren el riesgo de defraudarnos en la madurez. No es el caso de Gabriel García Márquez, que soporta el paso del tiempo con la imperturbabilidad de los clásicos. Esa cualidad solo aparece cuando una obra trasciende su época y nos proporciona las claves para interpretar nuestro presente. Se tiende a destacar las innovaciones estéticas de García Márquez, uno de los autores esenciales del "boom" de la literatura latinoamericana y uno de los máximos exponentes del "realismo mágico", pero la fórmula que cristalizó en Cien años de soledad (1967) y que ya se había esbozado en cuentos y novelas breves (La hojarasca, 1955; El coronel no tiene quien le escriba, 1961; La mala hora, 1962; Los funerales de la Mamá Grande, 1962), no brota de la nada, sino de una síntesis apasionada de los orbes narrativos de Faulkner, Joyce, Hemingway, Malcolm Lowry y Juan Rulfo. Carpentier, Lezama Lima y el Valle-Inclán de Tirano Banderas le enseñaron a combinar el barroquismo con lo mágico, lo irracional y lo prodigioso. El barroquismo es una pirueta del lenguaje que solo adquiere consistencia cuando rompe las costuras la razón, recuperando los aspectos del "pensamiento salvaje". Para García Márquez, no hay un pensamiento primitivo, sino una visión integradora que reconcilia la evidencia y el misterio, lo inmediato y lo improbable, la historiografía y la fábula mitológica.

García Márquez nunca ha ocultado su deuda con Rulfo, que le mostró la importancia de lo mítico y lo telúrico en un continente, donde la racionalidad europea no ha logrado borrar un imaginario popular reacio a establecer fronteras entre lo real y lo posible. Hemingway no resultó menos influyente, pues le enseñó a imprimir fluidez y agilidad en el relato, neutralizando los excesos retóricos. Faulkner le proporcionó la idea de construir un territorio ficticio, pero con la fuerza simbólica de un cosmos. Macondo no es un universo alternativo, sino una recreación del mundo. De hecho, su historia posee un Génesis y un Apocalipsis, que dibujan la peripecia de una humanidad dividida entre el nihilismo y lo utópico. Lo "real maravilloso" no es una ocurrencia, sino una llave hermenéutica que ensancha nuestra percepción de las cosas. Se atribuye a García Márquez un "deicidio", pero yo creo que sería más correcto hablar de una ontología fundamental.

Cien años de soledad no debe abordarse como una simple lectura, sino como una vivencia que nos obliga a reeducar nuestros sentidos y a revisar nuestras convicciones. En Macondo, coinciden los vivos y los muertos, se realizan profecías tan ineluctables como las advertencias de Casandra o se producen levitaciones que escarnecen la ley de la gravedad, pero lo verdaderamente asombroso no se halla en el ultraje de nuestras expectativas racionales, sino en lo pequeño e insignificante. Un imán, la lupa o el hielo son objetos cotidianos, pero su capacidad de alterar la realidad es una poderosa objeción contra el absolutismo de la Razón. El insomnio, la lluvia inacabable y el olvido son fenómenos que impugnan el pensamiento científico y racional, obligándonos a reelaborar y reinventar el lenguaje. Las palabras solo tienen un poder denotativo, pero resbalan por la superficie de lo real, sin lograr captar su esencia. La ontología fundamental de García Márquez se parece a la filosofía primera de Aristóteles o Heidegger, que nunca atribuyó al signo la capacidad de usurpar los objetos representados. La escritura se limita a nombrar, merodear, especular, soñar, divagar. Eso es todo. No hay deicidio, sino impotencia creadora.

La política siempre ha ocupado un lugar central en la obra de García Márquez. En Macondo, el imperialismo se disfraza de modernidad, con la aparición de la United Fruit Company, una bananera que explota y esquilma la región, barriendo las protestas de los peones con "ráfagas de metralla". No se ha escrito mucho sobre este episodio de Cien años de soledad, que reproduce un hecho real. En 1928, el ejército colombiano disparó contra una manifestación convocada para luchar contra las inhumanas condiciones de trabajo en la United Fruit Company. Los historiadores hablan de 300 trabajadores asesinados, pero algunos testigos presenciales multiplican la cifra por diez. No se trata de un episodio menor de una novela monumental, sino de una verdadera declaración de principios contra el capitalismo y el imperialismo. García Márquez nunca ha retirado su apoyo a la Revolución cubana y no ha escatimado elogios a Fidel Castro. Se ha dicho que al escritor le gusta estar cerca del poder, pero lo cierto es que le confesó a su amigo Plinio Apuleyo Mendoza: "Quiero que el mundo sea socialista y creo que tarde o temprano lo será". Sus viajes a la Unión Soviética y los países del Este le produjeron cierto desengaño, pero nunca le desvió de sus convicciones. Sería grotesco afirmar que El otoño del patriarca(1975) podría servir como retrato Fidel Castro, pues el protagonista es un anciano general impuesto por Estados Unidos después de un golpe de estado.

Desde mi punto de vista, es la novela más perfecta de García Márquez, con su estilo arduo y hermético, que evoca las audacias de Lezama Lima, intentando condensar el mundo en una indescifrable metáfora. La soledad del patriarca es una especie de ejercicio teológico sobre el poder político. El viejo general solo es una marioneta, un fetiche, un mandarín, que confunde la brutalidad con el poder, sin entender que su crueldad le convierte en un monstruo trágicamente escindido de sus semejantes. Algunos han señalado que García Márquez también mantuvo relaciones cordiales con Bill Clinton, pero en una entrevista que le realizó Jon Lee Anderson declaró: "Todo ha cambiado desde Kosovo. [...] Con Kosovo Clinton ha encontrado el legado político que quiere dejar tras de sí: el modelo imperial norteamericano".

El Simón Bolívar que García Márquez recreó en El general en su laberinto(1989) no está muy alejado del Hugo Chávez que entrevistó en 1999 durante un vuelo entre La Habana y Caracas. En El enigma de los dos Chávez, escribió: "A medida que me contaba su vida iba yo descubriendo una personalidad que no correspondía para nada con la imagen de déspota que teníamos formada a través de los medios. [...] Tiene un gran sentido del manejo del tiempo y una memoria con algo de sobrenatural, que le permite recitar de memoria poemas de Neruda o Whitman, y páginas enteras de Rómulo Gallegos. [...] Desde el primer momento me había dado cuenta de que era un narrador natural". No se me ocurre una definición mejor para García Márquez: "un narrador natural", abocado a transformar todas sus vivencias en literatura, es decir, en verdad, belleza y radicalidad. Es imposible imitar a un creador de esta naturaleza sin fracasar estrepitosamente. Es inaceptable ocultar su pensamiento político, sin incurrir en un fraude. Nos guste o no, Gabo es así y nadie debería manipular o mutilar su legado humano y literario. 


5 de diciembre de 2013

El proyecto mateada poética cierra su primer año






Los espacios no se esperan, se construyen, de ahí nació el proyecto cultural “Mateada Poética”




A comienzos de 2013 nacía en Buenos Aires el proyecto llamado Mateada Poética, tendiente a generar espacios de encuentro y comunicación entre las personas donde se recupere el valor de la palabra, de la escucha, de los silencios, de las miradas, y de expresión más que con la razón estructurante con la sensibilidad y los afectos.

Como decía Luis Alberto Warat, se deben generar micro espacios moleculares de resistencia contra el pensamiento único que inmoviliza. Se resiste entendiendo que la vida es una obra de arte que se reconstruye y se altera permanentemente por medio de una práctica insistente, sin tregua, de nuestros sentimientos y vínculos. "La poesía, el otro como poesía, es el único antídoto cuando se apuesta en el desencanto como valor absoluto (...) Navegar es preciso, la libertad como cartografía amorosa que permita descubrir tierras ignotas".

Mate y poesía se hermanaron: se eligió la poesía por su riqueza simbólica y su efecto reflexivo, corrosivo y liberador, que abre puertas y propone caminos a nuevos horizontes, poesía como actitud y lenguaje ante la vida. Acompañada del mate esa bebida milenaria nacida para compartir. El mate aúna, significa pausa, respiro, intercambio y amistad.

Para ello la propuesta se orienta generar espacios de diálogo y articulación con los otros donde se establezcan nexos para el aprendizaje común y hacer visible lo invisible y se manifiesta a través de un proyecto cultural que incluye además de “Mateadas Poéticas”, encuentros abiertos periódicos, para generar una ronda como un fogón de antaño; un programa de radio “Mateada Poética en Radio” que se emite semanalmente en una radio on line.

A lo largo del año se realizaron siete mateadas en forma itinerante en diferentes lugares, tanto al aire libre (parques, plazas) como en lugares cerrados (bibliotecas, bares) donde su participantes compartían textos y mates en un espacio plural sin requisitos de edad, formación y se contó con la presencia de invitados especiales, personas destacadas por sus búsquedas creativas y espíritu poético.

El sábado 7 de diciembre a las 17 hs., se realizará el cierre de la temporada 2013 en el Lalos's bar, una casona de barrio de Palermo ubicado en Cabrera 4667 de la Ciudad de Buenos Aires.

Están tod@s invitad@s!














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2 de septiembre de 2013

Cultura negra en Argentina




Instituto “Ilé Àşe Oşun Doyo”
El Instituto de Investigación y Difusión de las Culturas Negras, “Ilé Àşe Oşun Doyo” fue fundado en el año 1986, por su Directora Gladys Mabel Mallorca,  con el objeto de profundizar y difundir el conocimiento acerca de las Culturas africanas y afro-americanas en nuestro país e intercambiar el mismo con instituciones y estudiosos de todo el mundo, que comparten nuestro mismo interés.

Desde su creación, el Instituto ha desarrollado numerosas actividades, entre ellas:

Participación del “Tercer Congreso Internacional de la Tradición y Cultura de los Orisas” que tuvo lugar desde el 6 al 10 de octubre del año 1986, organizado por el Caribbean Cultural Center, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, publicando en sus anales nuestra Institución, un trabajo titulado: “Reseña Histórica de la Religión Africana en las Américas”.

En el año 1987, se creó el “Primer Museo Afro-Argentino”, con el objetivo de difundir y servir de base para la investigación etnológica e histórica de las culturas afro-americanas. Con reconocimiento estatal en nuestro país, cuenta con dos salas donde el visitante puede encontrar objetos y vestimentas de las diferentes prácticas religiosas, tallas de maderas, pinturas, figuras etnográficas, instrumentos musicales y paneles de fotografías exclusivas.

Este museo está complementado con una “Biblioteca Afro-Argentino”, que posee la colección más completa de obras referidas a la cultura de África y Afro-América, contando con más de 500 ejemplares, como así también trabajos completos de diferentes historiadores, antropólogos, sociólogos, musicólogos y pesquisadores, los cuales de una manera u otra nos han hecho llegar sus obras, para que podamos darlos a conocer.

Desde su fundación, el Instituto ofrece ininterrumpidamente conferencias relacionadas a la temática de las religiones de origen afro en Argentina, extensivas a América.

En la actualidad, con la creación de nuestra revista, “ÁFRICA. ORI-GEN”, vemos una nueva oportunidad para difundir las ricas expresiones religiosas, culturales y artísticas africanas Tradicionales y su posterior desarrollo en nuestro continente, a partir del proceso de la colonización americana con el advenimiento de los pobladores africanos, traídos a nuestras costas por los países europeos


 
"El África "múltiple y una" cantará,
con sus diversas lenguas,
en sus innumerables estadios de civilización.
Al amor, germinador de vida, y a la Muerte,
que siempre reinicia su danza cósmica.
A los Dioses, tan imbricados a las culturas Tradiciones del continente,
y a las Fuerzas ocultas, al acecho e impredecibles.
Y en un mundo paraíso de los animales,
no podían faltar éstos, eternos compañeros o antagonistas de los hombres.
Así el hombre africano nos revelará su más caro tesoro:
su profundo humanismo, su rostro antiguo y sabio,
a través de proverbios, cantares de cuna, juegos infantiles,
en las pequeñas alegrías del hombre cotidiano o el fasto de los poderosos,
en sus sentimientos contradictorios, sus angustias existencias,
sus guerras o sus viriles protestas frente a la injusticia social.
En fin, en la gran aventura del vivir humano. Y no demoro más,
que ya resuenan las korás y las cítaras,
Ya se aprestan los jóvenes y las doncellas para la justa poética...
Ya el profundo tam-tam ritma el tiempo africano,
y entra en la arena el Poeta. Callo respetuoso,
pues ante la Vida y la magia del Verbo, es decir,
la Poesía, comparto lo que escribiera hace más de tres mil años,
un antiguo literato del África profunda:
"¡Pensar que no puedo decir nada nuevo,
que nuestros antepasados no hayan dicho!"
                                                                 
Discurso de Ankú. 1900 a.n.e. - Rogelio Martínez Fur



Instituto de Investigación y Difusión de las Culturas Negras, “Ilé Àşe Oşun Doyo”
Calle Husares 476 Villa Tesei - Hurlinghan – Provincia de Buenos Aires – Argentina

Más información: www.doyo.com.ar



3 de junio de 2013

Biodanza



 El poder del contacto – Rolando Toro Araneda






El creador de la Biodanza explica cómo la cultura nos enferma de miedo y fobia social, y sostiene que la evolución es hacia un ser humano con mayor capacidad de amar.


“Todo el mundo habla de que le gustaría amar y ser amado, de que le gustaría vivir en paz y seguridad. Pero, vivimos en una cultura que olvidamos cómo relacionarnos desde la ternura y ser profundamente afectivos, no sólo hacia una persona determinada, sino que hacia todas las que nos rodean. Sea en el trabajo, entre los amigos o en la familia. Sucede que las personas son descartables, son usadas y no existe dentro de la escala de vínculos una altura de las relaciones, una poética de la reunión”
, dice Rolando Toro, el creador de la Biodanza, y sigue: “En nuestro mundo se han lanzado bombas atómicas, sucedió el holocausto y las guerras continúan, el odio, la competitividad, la violencia urbana, intrafamiliar e intraescolar, el terrorismo. La destrucción del medio ambiente es un escándalo intelectual, económico y contra la vida. En la guerra, millones de niños son lanzados a morir y a matar. Es una de las enfermedades más grandes inimaginables.
En ese sentido, la psiquiatría ha errado en su clasificación de las enfermedades, porque supone que las más graves son la esquizofrenia, la paranoia o la depresión. Pero un loco, delirando que es Napoleón o elegido de Cristo, no le hace mal a nadie. En cambio, los que organizan invasiones, los que construyen las armas, los que usan mecanismos económicos que empobrecen a los más pobres… ¡Esos son los más enfermos! Hablo de dictadores, asesinos de pueblos que son la decadencia más absoluta. Llevamos más de cien años de psicoterapia y el mundo sigue peor, porque el mundo está gobernado por un imperio de los psicópatas. ¡Grandes líderes mundiales gravemente enfermos! La raíz del mal está en la disociación de inteligencia y afectividad. La inteligencia debería usarse para que el mundo fuera maravilloso y estuviéramos todos más felices; para el amor y la creación”.
-¿Y cuándo está la inteligencia al servicio del amor?


-Cuando tenemos  experiencias de afecto, de respeto, de camaradería. Toda persona en lo profundo desea contacto: está ansiosa de amor, innovación, alegría de vivir. Pero se tiene que modificar su mentalidad a través de la educación biocéntrica.
Yo propongo no sólo un discurso, sino una metodología: la Biodanza. Hay que practicar vivencias de encuentro, admitiendo al otro tal como es, permitiendo que nos toque en lo profundo. Reconociendo que merecemos ser acunados, que nos abracen, o permitirnos llorar, reír, celebrar. Porque toda existencia humana se organiza en torno al amor, como conciencia de estar vivo y ser significativo para alguien.

-¿Uno se sana con el otro?


-No hay salud solitaria. Tampoco hay enfermedad solitaria, porque los seres humanos, esencialmente, no somos solos. Se habló mucho de la alteridad y la mismidad como opuestos, pero hoy se entiende que la alteridad está dentro de la mismidad. No es “tú eres tú” y “yo soy yo, guarde la distancia”. Es “yo soy tú”. Toda nuestra relación con el universo es, primero que nada, una relación con las personas.

-¿Y por qué existe la fobia social?


-Porque estamos en una cultura paranoide. Nos sentimos amenazados por el otro. Le tememos, porque tenemos registros de traición, deslealtad, agresión. Entonces, la persona tiene que ocultarse para establecer vínculos. Lo que falta en el mundo es ternura. Hay que desplegar nuevas formas de aproximación y contacto, así como el regreso a lo primordial, a la naturaleza y al amor. Sin empatía, somos fantasmas que no tienen acceso al misterio de los vínculos humanos.

-¿Habría seres humanos de distinta categoría?


-Si, pero esto no quiere decir que sea un nuevo racista. No queremos al súper hombre, queremos al súper humano con conciencia ética, capacidad de amar, crear, evolucionar hacia la grandeza y lo sagrado con lucidez, intensidad, armonía. Cada persona, de acuerdo a su biografía, tiene distintas capacidades de vincularse. Hay quienes gozan con hacer el daño, son los psicópatas. Entre ellos, hay grandes jefes de pueblos. Luego vienen los autistas que no se vinculan con las personas, sino que con los objetos. Después están los sociofóbicos que detestan estar con gente. Siguiendo, están los que utilizan a las personas, que son los individualistas. Interactúan con las personas para obtener beneficio. En un escalón superior, están quienes desarrollan su identidad en compañía con otro. Esa capacidad es maravillosa. Porque su identidad se despierta y activa sólo en presencia de otro. Las terapias solistas son tranquilizadoras pero no hay crecimiento. Después vienen aquellos seres empáticos o que pueden ponerse en el lugar del otro. En un nivel superior, está la capacidad de conectarse con lo sagrado propio y lo sagrado del otro y estar en una comunión.

-¿Y cómo aprender a ser súper humanos?


-Con música, danza y caricias podemos descubrir un mundo diferente, donde nuestros sueños serán posibles, de belleza creándose a sí misma en el corazón de cada cual. Con el genio de sentirnos plenamente vivos. Las personas tienen que aprender a comunicarse, a abrazarse, a mirarse a los ojos, a hacer rondas, a celebrar. Tienen que aprender eso antes que el presente del subjuntivo, la fecha de Napoleón o las tablas de multiplicar. En educación, hay que transformar la metodología y los contenidos programáticos. No veo otra solución que cambiar la educación. Porque sino, no hay ninguna esperanza de supervivencia de la especie. Hay que transformar mecanismos psíquicos: creencias, actitudes, valores.

-¿Cómo nació la Biodanza?


-La gente dice que yo inventé la biodanza, pero en verdad la descubrí. Trabajando en antropología médica en la Escuela de Medicina, entre mis tareas,  tenía que estudiar el mundo de los enfermos mentales. Entonces vi que a los pacientes le habían quitado todo: su libertad, su capacidad para relacionarse, para tener amores, sexo, para trabajar, para crear. Es decir, los habían enterrado en vida. Y pensé hacer una fiesta para esta gente tan triste. Y organicé el evento invitando a los familiares, estudiantes de medicina, enfermeras, paramédicos, algunos médicos y, por supuesto, los propios pacientes. Al entrar, ya vi un cambio: arregladitos, peinaditos, muy correctos, como si fueran normales, porque era una reunión social.  Entonces, empecé a poner músicas, invitando a la danza y descubrí que algunas músicas eran mucho mejores que otras para producir cambios. Disminuyeron los delirios y las alucinaciones, noté un aumento de la comunicación y mayor gentileza entre ellos. Entonces, empecé a seleccionar músicas que hacían bien a los enfermos y descubrí otras que les hacían mal, como las músicas tranquilizadoras que producían un efecto regresivo, que invitaban a la psicosis. Así comencé a hacer un modelo teórico. Y tuve muy buena recepción en el psiquiátrico donde todos vimos el milagro que se producía.

Enfermedades de la civilización


“El ser humano nació con miedo. Pero su evolución justamente consiste en aumentar su percepción y conciencia. Hay que dar amor, dar amor y dar amor. Y ahí te viene el amor de vuelta. Si tú estás esperando que te amen y no das amor, no pasa nada. Lo primero es aprender a vivir. El lenguaje de los gestos es arcaico. Es un conjunto evanescente de matrices arquetípicas. La sonrisa, por ejemplo, es el más antiguo reflejo psicosocial. Aparecen en el niño alrededor de los tres meses de vida… los pueblos se diferencian por la sonrisa… ¡Tantas ciudades con habitantes con rostros de animales tristes! – reflexiona Toro-. La persona que no es acariciada se deprime. Los estudios en apego lo demuestran. A veces preguntan ¿pero cómo voy a mejorar mi vida bailando con extraños? Sin embargo, es una oportunidad protegida de sanación. Es muy complicado aprender la esencia de la vida espontáneamente porque la cultura te da parámetros inhumanos: ganar plata, tener cuidado en el amor, tus proyectos tienen que ser chiquititos y, primero, tienes que ayudarte a ti mismo… no puedes tener proyectos basados en ser una ayuda para los demás. Así la vida camina y se hace cada día más mustia. Finalmente, es una existencia frustrada. El concepto de triunfo, de éxito, es totalmente falso. Y la respuesta natural es el estrés, la depresión, el desamor. Son enfermedades de la civilización”.


Fuente: www.vivalabiodanza.wordpress.com

21 de mayo de 2013

Babel Orkesta: música volcánica





BABEL ORKESTA Se formó a mediados del 2007, combina diferentes ritmos y músicas del mundo (klezmer, paso doble, vals, gypsy, tarantela, tango, swing). . Babel busca ponerle música a las historias contadas de padres a hijos y de abuelos a nietos; ser la banda de sonido de la tradición oral; retratar las costumbres, la atmósfera de las fiestas populares y las orquestas itinerantes Integrada por músicos con una vasta experiencia profesional en distintas bandas de la actualidad de Buenos Aires, Literalmente ponen a bailar a los ancestros que llevamos dentro.

 
La banda hace una música que une culturas y géneros diversos a partir de una combinación instrumental "explosiva". Con una formación original y actores en escena, el show que ofrece tiene un color y una sonoridad distintiva. Un espectáculo donde lo musical y lo teatral se conjugan y complementan.

Sus presentaciones en vivo son una verdadera fiesta. La banda toca y baila entre la gente, como una orquesta itinerante, con una instrumentación muy particular: tuba, acordeón, saxo soprano, guitarra y percusión, 3 actores y una estética explosiva, haciendo de cada show una celebración, donde el baile y la diversión son protagonistas.

El año pasado, Babel Orkesta fue convocada por Emir Kusturica a participar en uno de los shows que el músico ofreció en Buenos Aires y recientemente lanzaron su primer disco titulado “Felicidad Garantizada”.

Ana Granato: actriz
Cesar Pavón: acordeón
Diego Brizuela: actor
Laura Alonso: actriz
Marcelo Zeta Yeyati: saxo soprano y flautas
Miguel Rausch: percusión
Pablo Maita: guitarra y banjo
Santiago Castellani: tuba y trombón


Más información: www.babelorkesta.com.ar




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12 de diciembre de 2012

Roland Barthes. El susurro del lenguaje

LeoFDK

Roland Barthes.
El susurro del lenguaje.
(Más allá de la palabra y la escritura)


La muerte del autor



Les propongo que para comenzar hagamos un ejercicio con la siguiente descripción, figúrate un libro, específicamente la biografía de un autor, ¿Qué crees que ese libro te deje como formación?, ¿Solamente su historia o lo que le sucede en la vida?, ¿Te apropiarías de alguna característica o actitud del autor? ¿Crees que se identifica a algunas situaciones o a lo que es tu vida actual?

Gracias a este ejercicio y a lo que Roland Barthes nos propone puedo definir que ese libro será de gran utilidad para nosotros como lectores al interpelarnos profundamente, y en ese momento el libro pasa a ser eso mismo, solo un texto, ya que el libro sola y únicamente encierra cierto tipo de “palabras” que el autor quiere que nos interpelen o conozcamos, el libro pasa a ser texto, lo que el autor escribió, y ahí se acabó, no hay más, porque cierto un libro según el texto tiene fin, y de este modo comienza la muerte del autor, cuando la escritura, pasa a ser la destrucción de toda voz, de todo origen, ya que la escritura es ese lugar neutro, compuesto, oblicuo, al que van a parar nuestro sujeto, el blanco y negro en donde acaba por perderse toda identidad comenzando por la propia identidad del cuerpo que escribe.

Cuanto un hecho (así sea el más mínimo e irrelevante) pasa a ser relatado, como simple símbolo, se produce la ruptura de la voz ya que esta pierde su origen, el autor entra en su propia muerte, comienza la escritura, esto se da claramente en un libro, en un texto donde se pasa de la voz a la escritura, donde todo queda registrado, y donde la palabra pierde igual todo significado, contrario a ello, el lenguaje o la palabra nos permite abrir esa brecha entre dos interlocutores, donde el autor cobra vida, explica, comenta, aporta, enriquece y se complementa, e igualmente el autor da una pequeña introducción al tema del lenguaje y la palabra, sin embargo son temas que se pueden explicar más adelante. El autor es un personaje moderno, producido por nuestra sociedad, en la medida en que ésta, al salir de la Edad Media y gracias al empirismo inglés, descubre el prestigio del individuo o, dicho de manera más noble de la persona humana.

Es el lenguaje, y no el autor, el que habla; ya por si mismo el lenguaje de la escritura, es quien nos da a entender lo que el autor nos presenta en su libro, por ello la frase anterior, y escribir consiste en alcanzar, a través de una previa impersonalidad ese punto en el cual sólo el lenguaje actúa. El autor nunca es nada más él que el que escribe, del mismo modo que yo no es otra cosa que sino el que dice yo: el lenguaje conoce un “sujeto”, no una “persona” y ese sujeto logra que el lenguaje se mantenga en pie, es decir, logra agotarlo por completo.

En las preguntas del principio hay una que específicamente trata acerca de la interpelación del libro con la vida misma de cada persona, y es que según el autor, la vida nunca hace otra cosa que imitar al libro, y ese libro no es más que un tejido de signos, una imitación perdida, que retrocede infinitamente, claro que nos podemos sentir identificados, y este es el principio de “la muerte del autor” cuando el autor plasma su obra, y esta obra me interpela, ya que es una pequeña cadena la que hace que esto se dé, primero el autor, con una propia historia, la plasma y delimita en un texto llamado libro, este libro pasa a ser del texto mismo interpelación, aunque no siempre de mi vida, ya sea en todo o en algunas cuestiones, de no ser así yo me apropio de las palabras del texto aunque no me interpelen en nada, y así yo doy un valor a ese texto de pendiendo, o no del autor del mismo texto.

Un texto está formado por escrituras múltiples, procedentes de varias culturas, y que, unas con otras establecen un diálogo, una parodia, pero existe un lugar donde se recoge toda esa multiplicidad, y ese lugar no es el autor, sino el lector; ya que él es el espacio mismo en el que se inscriben, es tan sólo ese alguien que mantiene reunidas en un mismo campo todas las huellas que constituyen el escrito, y es por esto que “El nacimiento del lector se paga con la muerte del autor.”


Fuente:Filosofía Contemporánea, blog universitario de reseñas, análisis y comentarios.

http://textosfil.blogspot.com.ar


8 de octubre de 2012

el artista contemporáneo - Mariátegui

LeoFDK 012

El artista y la época



por José Carlos Mariátegui

El artista contemporáneo se queja, frecuentemente, de que esta sociedad o esta civilización, no le hace justicia. Su queja no es arbitraria. La conquista del bienestar y de la fama resulta en verdad muy dura en estos tiempos. La burguesía quiere del artista un arte que corteje y adule su gusto mediocre. Quiere, en todo caso, un arte consagrado por sus peritos y tasadores. La obra de arte no tiene, en el mercado burgués, un valor intrínseco sino un valor fiduciario. Los artistas más puros no son casi nunca los mejor cotizados. El éxito de un pintor depende, más o menos, de las mismas condiciones que el éxito de un negocio. Su pintura necesita uno o varios empresarios que la administren diestra y sagazmente. El renombre se fabrica a base de publicidad. Tiene un precio inasequible para el peculio del artista pobre. A veces el artista no demanda siquiera que se le permita hacer fortuna. Modestamente se contenta de que se le permita hacer su obra. No ambiciona sino realizar su personalidad. Pero también esta lícita ambición se siente contrariada.

El artista debe sacrificar su personalidad, su temperamento, su estilo, si no quiere, heroicamente, morirse de hambre: De este trato injusto se venga el artista detractando genéricamente a la burguesía. En oposición a su escualidez, o por una limitación de su fantasía, el artista se representa al burgués invariablemente gordo, sensual, porcino. En la grasa real o imaginaria de este ser, el artista busca los rabiosos aguijones de sus sátiras y sus ironías.

Entre los descontentos del orden capitalista, el pintor, el escultor, el literato, no son los más activos y ostensibles: pero sí, íntimamente, los más acérrimos y enconados. El obrero siente explotado su trabajo. El artista siente oprimido su genio, coactada su creación, sofocado su derecho a la gloria y "a la felicidad. La injusticia que sufre le parece triple, cuádruple, múltiple. Su protesta es proporcionada a su vanidad generalmente desmesurada, a su orgullo casi siempre exorbitante.

II
Pero, en muchos casos, esta protesta es, en sus conclusiones, o en su consecuencia, una protesta reaccionaria. Disgustado del orden burgués, el artista se declara, en tales casos, escéptico o desconfiado respecto al esfuerzo proletario por crear un orden nuevo. Prefiere adoptar la opinión romántica de los que repudian el presente en el nombre de su nostalgia del pasado. Descalifica a la burguesía para reivindicar a la aristocracia. Reniega de los mitos de la democracia para aceptar los mitos de la feudalidad. Piensa que el artista de la Edad Media, del Renacimiento, etc., encontraba en la clase dominante de entonces una clase más inteligente, más comprensiva, más generosa. Confronta el tipo del Papa, del cardenal o del príncipe con el tipo del nuevo rico. De esta comparación, el nuevo rico sale, naturalmente, muy mal parado. El artista arriba, así, a la conclusión de que los tiempos de la aristocracia y de la Iglesia eran mejores que estos tiempos de la Democracia y la Burguesía.

III
¿Los artistas de la sociedad feudal eran, realmente, más libres y más felices que los artistas de la sociedad capitalista? Revisemos las razones de los fautores de esta tesis.

Primera. La elite de la sociedad aristocrática tenía más educación artística y más aptitud estética que la elite de la sociedad burguesa. Su función, sus hábitos, sus gustos, la acercaban mucho más al arte. Los Papas y los príncipes se complacían en rodearse de pintores, escultores y literatos. En su tertulia se escuchaban elegantes discursos sobré el arte y las letras. La creación artística constituía uno de los fundamentales fines humanos, en la teoría y en la práctica de la época. Ante un cuadro de Rafael, un señor del Renacimiento no se comportaba como un burgués de nuestros días, ante una estatua de Archipenko o un cuadro de Franz Marc. La elite aristocrática se componía de finos gustadores y amadores del arte y las letras. La elite burguesa se compone de banqueros, de industriares, de técnicos. La actividad práctica excluye de la vida de esta gente toda actividad estética.

Segunda. La crítica no era, en ese tiempo, como en el nuestro, una profesión o un oficio. La ejercía digna y eruditamente la propia clase dominante. El señor feudal que contrataba al Tiziano sabía muy bien, por sí mismo, lo que valía el Tiziano. Entre el arte y sus compradores o mecenas no había intermediarios, no había corredores.

Tercera. No existía, sobre todo, la prensa. El plinto de la fama de un artista era, exclusivamente, grande o modesto, su propia obra. No se asentaba, como ahora, sobre un bloque de papel impreso. Las rotativas no fallaban sobre el mérito de un cuadro; de una estatua o de un poema.

IV
La prensa es particularmente acusada. La mayoría de los artistas se siente contrastada y oprimida por su poder. Un romántico, Teófilo Gauthier, escribía hace muchos años: «Los periódicos son especies de corredores que se interponen entre los artistas y el público. La lectura de los periódicos impide que haya verdaderos sabios y verdaderos artistas». Todos los románticos de nuestros días suscriben, sin reservas y sin atenuaciones, este juicio. Sobre la suerte de los artistas contemporáneos pesa, excesivamente, la dictadura de la prensa. Los periódicos pueden exaltar al primer puesto a un artista mediocre y pueden relegar al último a un artista altísimo. La crítica periodística sabe su influencia. Y la usa arbitrariamente.

Consagra todos los éxitos mundanos. Inciensa todas las reputaciones oficiales. Tiene siempre muy en cuenta el gusto de su alta clientela. Pero la prensa no es sino uno de los instrumentos de la industria de la celebridad. La prensa no es responsable sino de ejecutar lo que los grandes intereses de esta industria decretan. Los managers del arte y de la literatura tienen en sus manos todos los resortes de la fama. En una época en que la celebridad es una cuestión de réclame, una cuestión de propaganda, no se puede pretender, además, que sea equitativa e imparcialmente concedida.

La publicidad, el réclame, en general, son en nuestro tiempo omnipotentes. La fortuna de un artista depende, por consiguiente, muchas veces, sólo de un buen empresario. Los comerciantes en libros y los comerciantes en cuadros y estatuas deciden el destino de la mayoría de los artistas.

Se lanza a un artista más o menos por los mismos medios que un producto o un negocio cualquiera. Y este sistema que, de un lado, otorga renombre y bienestar a un Beltrán Masses, de otro lado condena a la miseria y al suicidio a un Modigliani. El barrio de Montmartre y el barrio de Montparnasse conocen en París muchas de estas historias.

V
La civilización capitalista ha sido definida como la civilización de la Potencia. Es natural por tanto que no esté organizada, espiritual y materialmente, para la actividad estética sino para la actividad práctica. Los hombres representativos de esta civilización son sus Hugo Stinnes y sus Pierpont Morgan.

Mas estas cosas de la realidad presente no deben ser constatadas por el artista moderno con romántica nostalgia de la realidad pretérita. La posición justa, en este tema, es la de Oscar Wilde quien, en su ensayo sobre El alma humana bajo el socialismo, en la liberación del trabajo veía la liberación del arte. La imagen de una aristocracia próvida y magnífica con los artistas constituye un miraje, una ilusión. No es cierto absolutamente que la sociedad aristocrática fuese una sociedad de dulces mecenas. Basta recordar la vida atormentada de tantas nobles figuras del arte de ese tiempo. Tampoco es verdad que el mérito de los grandes artistas fuese entonces reconocido y recompensado mucho mejor que ahora. También entonces prosperaron exorbitantemente artistas ramplones. (Ejemplo: el mediocrísimo Cavalier d'Arpino gozó de honores y favores que su tiempo rehusó o escatimó a Caravaggio).

El arte depende hoy del dinero; pero ayer dependió de una casta. El artista de hoy es un cortesano de la burguesía; pero el de ayer fue un cortesano de la aristocracia. Y, en todo caso, una servidumbre vale lo qué la otra.


Publicado originalmente en "El Mundial", Lima, 14 de octubre de 1925.

José Carlos Mariátegui nació en Moquegua, Perú, en 1894, y murió en Lima en 1930. Es uno de los más grandes ensayistas de la historia de América Latina
Fuente: Cuadernos del INADI Nº 4, abril de 2011.

6 de junio de 2012

acerca del lugar de la cultura... por Castoriadis


Foto: Leo FDK  2011

En mal de cultura

por Cornelius Castoriadis


Nada más urgente para quienes piensan vivir en una sociedad democrática, que preguntarse acerca del lugar de la cultura en su sociedad, mucho más si tomamos nota que asistimos, aparentemente, a una difusión sin precedente de eso que llamamos cultura, al mismo tiempo que se desarrolla una crítica sobre aquello que es difundido con ese nombre y sobre los canales mismos de difusión.

Hay un modo de responder a la pregunta, que en verdad es una manera de esquivarla. Consiste, desde hace dos siglos, en afirmar que la especificidad del lugar de la cultura en una sociedad democrática –por oposición en lo que ocurre en las sociedades no democráticas- consiste únicamente en eso, que aquí la cultura es “para todos”, y entonces puede ser tomada bajo su aspecto cuantitativo: la cultura existente debe ser puesta a disposición de “todos”, no solamente “jurídicamente” (lo que no era el caso en el Egipto faraónico), sino también en el sentido sociológico, en el sentido de su accesibilidad efectiva (para lo que supuestamente sirve hoy la educación universal, gratuita y obligatoria, como también los museos, conciertos, etc).

Pero también se puede tomar ese “para todos” sociológico en otro sentido, más fuerte aún: considerar que la cultura existente es un producto de clase, hecha por y para los sectores dominantes de la sociedad, y exigir una “cultura para las masas”. Así ocurrió, lo sabemos, en la teoría y en la práctica del Prolekult de Rusia, durante los primeros años de la revolución de 1917, y en la mistificación y el horror de las prácticas stalinistas posteriores.

No discutiré aquí esa concepción, sino que pienso, insisto, en las condiciones democráticas de la cultura. De hecho, el término cultura como la palabra democracia, remiten a una serie de cuestiones interminables. Nos contentaremos con formular solo algunas de esas preguntas. Llamemos cultura a todo lo que en el dominio público de una sociedad, va más allá de lo simplemente funcional o instrumental, y que presenta una dimensión invisible, o mejor, intangible, positivamente investida por los individuos de esa sociedad.

Dicho de otro modo, eso que en una sociedad, se mantiene como imaginario stricto sensu, el imaginario poïetico, tal como se encarna en las obras y las conductas que van más allá de lo funcional. No hace falta aclarar que la distinción entre funcional y poïetico no es material. El término democracia se presta a infinitamente más discusiones, por su propia naturaleza y porque ha sido, desde siempre, un cruce de debates y de luchas políticas. En nuestro siglo, todo el mundo, incluidas la tiranías más sangrientas –con la excepción de nazis y fascistas- se declaman como democráticos. Podríamos intentar salir de esa cacofonía recurriendo a la etimología: democracia, el kratos del demos, el poder del pueblo. Cierto, la filología no puede saldar los conflictos políticos, pero al menos debe incitarnos a preguntarnos: ¿dónde, en qué país se ve cumplida la idea del poder del pueblo?

Ese poder, lo vemos sin embargo afirmado, bajo el nombre de soberanía del pueblo, en las constituciones de todos los países llamados “democráticos”. Dejando de lado, por un momento, la eventual duplicación de esta afirmación, apoyémonos en la letra para extraer una afirmación que pocos se animarían a refutar: en una democracia, el pueblo es soberano, a saber, hace las leyes y la ley, a saber otra vez, la sociedad hace sus instituciones y su institución; ella es autónoma, ella se auto-instituye. Pero como toda sociedad se auto-instituye, deberemos agregar: se auto-instituye, al menos en parte, explícitamente y reflexivamente. Volveré sobre este último término. En todo caso, reconoce en sus reglas, sus normas, sus valores, sus significaciones, sus valores, sus propias creaciones, deliberadas o no.

Esta autonomía, esta libertad, implica y a la vez supone a la autonomía, la libertad de los individuos. Pero esta, apoyada en la ley, la constitución, las declaración de derechos del hombre y del ciudadano, reposa en última instancia, de jure y de facto, en la ley colectiva, formal e informal. La libertad individual efectiva debe ser decidida por una ley –incluso si se llama de “derechos del hombre”- que ningún individuo podría proponer o sancionar. En el marco de esa ley, el individuo puede, a su turno, definir por él mismo las normas, los valores, el significado por los que intentará modelar su propia vida y darle un sentido. Esta autonomía o auto-institución explícita, que aparece por primera vez en las cités democráticas griegas, y reaparece, mucho más ampliamente, en el mundo occidental moderno, marca la ruptura que implica la creación de la democracia, con respecto a los regimenes anteriores.

Si las obras y sus creadores están, por decirlo de algún modo, al servicio de las significaciones instituidas, los públicos de esas sociedades reencuentra la confirmación y la ilustración de los valores colectivos y tradicionales. Y eso entra en consonancia con los el modo específico de la temporalidad cultural en las sociedades, a saber, la extrema lentitud y el carácter retraído, subterráneo de la alteración de estilos y contenidos, paralelo y casi sincrónico, a los de la propia lengua.

La creación de la democracia, aún como un simple germen frágil, altera radicalmente la situación anterior. Igual que, como ha sido muchas veces dicho, el ser es Caos, Abismo, sin fondo, pero también creación no predeterminada que supone que además de un caso hay un cosmos, un mundo al que pertenece el ser. El “sentido” del que lo humano quiere, debe, siempre investir al mundo, su sociedad, su persona y su propia vida no es más que esa formación, esa Bildung, esta puesta en orden, ensayo perpetuamente en peligro de tomar al todo como un orden, una organización.
Cuando el hombre se organiza poieticamente, da una forma al caos, y este dar forma al caos –que es la mejor forma de definir a la cultura- se manifiesta de manera evidente en el caso del arte. Esta forma es la significación o el sentido.
Ahora bien, la creación democrática suspende toda fuente transcendente de significación, en todo caso en el dominio público, pero genera también, como consecuencia, la aparición del individuo “privado”. La creación democrática implica una interrogación en todos los temas: qué es lo bello, lo falso, el bien y el mal, lo feo. Allí reside su reflexibidad. Rompe la clausura de la significación y restaura la de la sociedad viva, su vis formandi y su libido formando.

Y sin embargo, estamos perturbados por la imposibilidad de imaginar concretamente el contenido de una creación así (en eso reside lo propio de la creación). La filosofía nos muestra que sería absurdo creer que hemos agotado lo pensable, lo formable, igual que sería absurdo proponer límites a la potencia de la formación histórica. Pero eso no quita que podemos observar las veces que la humanidad pasó por momentos de letargos. Quizás este sea uno. Pero ese tiene que ver con quienes están directamente ligados a la cultura: en cierta medida, depende de ellos, de su responsabilidad, de si su trabajo se mantiene fiel a la libertad, podrán contribuir a que esta fase de letargo sea lo más corta posible.

Traducción: Amalia Tujcher.


Cornelius Castoriadis nació en Estambul en 1911 y murió en París en 1977. Publicó más de treinta libros. Es considerado uno de los filósofos más importantes de la segunda mitad del Siglo XX


Fuente: Cuadernos del INADI Nº 5 Octubre de 2011
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27 de septiembre de 2011

Revista Direito e Sensibilidade


Federação Nacional dos Estudantes de Direito (FENED) publicou a Revista “Direito e Sensibilidade”, sendo o primeiro número dedicado a Luís Alberto Warat.
Como o próprio nome já invoca a revista foi inspirada no pensamento waratiano e tem como propósito divulgar experiências de extensão desenvolvidas no campo do Direito.

O link para o primeiro número:


A apresentação da Revista:


 A Revista Direito & Sensibilidade foi concebida no I Encontro Nacio­nal de Estudantes Extensionistas (ENEDEX), realizado durante a 31ª edição do Encontro Nacional dos Estudantes de Direito (ENED). Refletindo todas as ideias e discussões que afloraram durantes as palestras, reuniões e oficinas, com o objetivo de perpetuar a efervescência da cultura extensionista nos cur­sos de Direito do país, a Revista foi idealizada para divulgar a Extensão.

Esta Revista é a primeira dedicada especialmente à Extensão no Di­reito. A Extensão, como parte do tripé constitucionalmente previsto, que sustenta a produção de conhecimento na Universidade, juntamente com o ensino e a pesquisa, como forma de sensibilizar os estudantes e como forma de alertá-los para a função primordial das universidades: produzir conheci­mento útil à sociedade.

Partindo de uma concepção de Extensão que a enxerga como parte igualmente importante da Universidade e que propicia que seja feita a rela­ção necessária entre o ensino, a pesquisa e a comunidade, esta Revista busca proporcionar aos leitores, estudantes, graduados, pós-graduados, professores e profissionais, reflexão sobre o papel da Extensão na formação do profissional e pesquisador no Direito.

Esta 1ª Edição é dedicada a Luis Alberto Warat, professor que se des­tacou por pensar alternativas à prática jurídica, especialmente ao ensino e, ao nosso ver, teve como principal contribuição ao mundo jurídico a inserção da sensibilidade como forma de estudo e aplicação do Direito. Ninguém seria mais adequado para figurar como homenageado no início do trajeto desta Revista Direito & Sensibilidade.

A publicação é composta de duas seções. A primeira é inteiramente de­dicada à Extensão, formada por artigos selecionados por um Conselho Con­sultivo extremamente qualificado e bastante atuante como extensionistas e co­ordenadores de projetos de extensão. A segunda seção é composta por artigos selecionados durante o 31º Encontro dos Estudantes de Direito, tratando dos mais diversos temas relacionados a este ramo do conhecimento.

Apresentada a Revista Direito e Sensibilidade, gostaríamos de agradecer imensamente aos membros do Conselho Consultivo, sem os quais a seleção dos artigos não seria possível com tamanha qualidade; à Revista dos Estudan­tes de Direito da Universidade de Brasília (REDUnB) pelas orientações técni­cas; ao Centro Acadêmico da Faculdade de Direito da Universidade de Brasília (CADir-UnB) pelo financiamento de emergências; ao Fórum de Extensão da Faculdade de Direito da Universidade de Brasília (FEX-FD/UnB) pelo em­penho na construção do I ENEDEx; à Federação Nacional de Estudantes de Direito (FENED) pelo estímulo à realização do ENEDEx; à Faculdade de Direito da Universidade de Brasília pelo incentivo e à Universidade de Brasí­lia (UnB) pelo apoio financeiro. Por fim, agradecemos de maneira especial a todos que enviaram artigos e tornaram possível a publicação desta 1ª Edição e que, esperamos todos, continuem enviando textos de qualidade refletindo as mais diversas experiências extensionistas do Brasil.
Conselho Editorial da Revista Direito & Sensibilidade

25 de agosto de 2011

Avá revista de antropología - Misiones, Argentina

Revista Avá


Avá Revista de Antropología es una publicación semestral organizada por el Programa de Postgrado en Antropología Social. Secretaría de Investigación y Postgrado de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Misiones, Argentina.

Es un espacio abierto a la difusión y discusión de trabajos de investigación teórico empíricos en antropología social y otras disciplinas de las Ciencias Sociales a nivel nacional e internacional.

La Revista está organizada en tres grandes secciones.
La primera denominada ARTICULOS Y ENSAYOS: se publican problemáticas teóricas y resultados de investigaciones empíricas de investigadores locales, nacionales e internacionales en español y portugués. Los artículos constan de un resumen en inglés y en español.

La segunda parte, RESEÑAS tiene por objetivo elaborar reseñas críticas sobre publicaciones recientes o sobre las tesis de Maestría y Doctorado tanto del Programa como de otros Postgrados. El propósito es dar a conocer, ante todo, la producción de los investigadores de Ciencias Sociales y configurar un espacio para el análisis y la discusión académica.

Los trabajos recibidos son evaluados por referatos externos. Estos profesionales cuentan con el reconocimiento académico a nivel nacional e internacional, se publican trabajos en español y portugués.





versão On-line - Sumário Avá n.15 Posadas dez. 2009.


Resúmen
Diversidade Cultural enquanto Discurso Global  - Lins Ribeiro, Gustavo



Artículos
El infierno del trabajo esclavo: La contracara de las 'exitosas' economías étnicas Benencia, Roberto

Migraciones estacionales, fronteras étnicas y organización del empleo agrícola: Un estudio de caso en el sureste de Francia  - Rau, Víctor

Movilidad de trabajadores y construcción social del territorio en el Alto Valle de Río Negro. - Radonich, Martha; Trpin, Verónica; Vecchia, María Teresa

Migración y movilidad mapuche entre Araucanía y nor Patagonia - Gunderman, Hans; González, Héctor; de Ruyt, Larisa



Sobre cães e índios: domesticidade, classificação zoológica e relação humano-animal entre os Karitiana Ferreira Vander Velden, Felipe

La lucha contra la selva: Percepciones y usos de la naturaleza entre los colonos misioneros - Ferrero, Brián G.

Significados e Usos Sociais da Expertise na Militância Ambientalista - Ferreira de Oliveira, Wilson José

Empleadoras del servicio doméstico en la Ciudad de Buenos Aires: intimidad, desigualdad y afecto - Canevaro, Santiago

Sin trabajo y sin casa: Subjetividades de la exclusión social Benítez, María Andrea; Sobol, Blanca Noelia

Historias e identidades barriales del Gran Santiago: 1950-2000 - Márquez B, Francisca

El señor de los mangos: O las antípodas morales del etnógrafo - Arellano, Diana

¿Dilemas?: metodológicos y éticos en la investigación antropológica en Servicios de salud - Barber, Nélida Alicia

Programas de salud sexual y reproductiva y maternidad adolescente en La Plata (Buenos Aires, Argentina) Ortale, Susana


El género en el cuerpo - Gómez, Mariana Daniela

Infancias y política en la antropología de la educación argentina - Milstein, Diana


Experiencias formativas en la infancia rural mbyá-guaraní  - Padawer, Ana; Enriz, Noelia

Un proceso de rebelión indígena: los mocovíes de San Javier en 1904 - Greca, Verónica


Epitafios: Enfoques teóricos en Arqueología de la Muerte - Gheggi, María Soledad




Para Publicar:
Serão aceitos trabalhos em formato de artigos, ensaios ou resenhas com caráter original, tanto em espanhol quanto em português.
Os trabalhos (artigos ou resenhas) deverão ser enviados ao seguinte endereço postal:


Comité Editorial Revista Avá

Programa de Postgrado en Antropología Social

Secretaría de Investigación y Postgrados.
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Nacional de Misiones.
Tucumán 1605 (ex 446) C.P. 3300-Posadas-Misiones.Argentina
Tel/fax: 54-3752-426341
e-mail: revistava@hotmail.com

9 de julio de 2011

un nómade


No soy de aquí, ni soy de allá
no tengo edad, ni porvenir
y ser feliz es mi color de identidad...

Facundo Cabral


Cabral, un artista que reflexionó sobre la vida y la humanidad


Admirador de Diógenes y San Francisco de Asís, de Whitman, Borges y Perón, creyente y fervoroso anarquista, el cantautor argentino Facundo Cabral reflexionó a través de sus canciones, anécdotas y opiniones acerca de la vida y la humanidad, con un sentido muy profundo de la libertad, la igualdad y la fraternidad y una visión muy crítica del sistema imperante

Al estilo de los trovadores de la Edad Media, que recorrían regiones difundiendo noticias, anécdotas y enseñanzas a través de sus poemas y canciones, el cantautor nacido en La Plata el 22 de mayo de 1937 y asesinado hoy a balazos en Guatemala, transformaba cada uno de sus recitales y entrevistas en una oportunidad para narrar historias y transmitir sus ideas y pensamientos.

Por la agudeza y sinceridad de sus palabras, Cabral parecía un discípulo directo de Diógenes y otros filósofos cínicos, quienes se caracterizaban por vivir en la máxima austeridad, casi sin pertenencias y libres como vagabundos, pero especialmente por gritar a viva voz y sin pelos en la lengua las verdades que todos ocultan y nadie se anima a revelar.

Una de sus frases más célebres dice: "Escapa de los que compran lo que no necesitan, con dinero que no tienen, para agradar a gente que no vale la pena", y en ella condensó varias de sus críticas a la esclavitud del hombre a lo material y la idea de que, cuanto menos posee y desea, el hombre puede sentirse más libre y dueño de sí mismo.

Un sinnúmero de declaraciones y sentencias célebres expresan su genio filosófico y ayudan a comprender mejor su ideario anarquista, su pasión por la libertad y la igualdad, que lo hacía sentirse un habitante del mundo, sin límites, banderas ni fronteras, un hombre que admitía con orgullo no ser de aquí ni ser de allá.

"El conquistador por cuidar su conquista se convierte esclavo de lo que conquistó, es decir que jodiendo se jodió" o "El que no está dispuesto a perderlo todo, no está preparado para ganar nada", son otras frases en las que apeló a la inteligencia de sus escuchas para hacerlos pensar en sí mismos, en sus propias miserias y en su lugar en el mundo.

"Bienaventurado el que no cambia el sueño de su vida por el pan de cada día", “La pobreza no es una virtud, salvo que favorezca tu libertad" y "Doy la cara al enemigo, la espalda al buen comentario, porque el que acepta un halago empieza a ser dominado; el hombre le hace caricias al caballo pa` montarlo...", son otros de los pensamientos con los que intentó esclarecer la conciencia de la gente.

Sus palabras también podían ser luminosas: “Cada mañana es una buena noticia, cada niño que nace es una buena noticia, cada hombre justo es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor, es un soldado menos..."; y "Fui analfabeto hasta los 14 años, por eso cuando me dicen `no puedo`, yo les digo `no jodas`".

Sobre el egoísmo y la ambición, Cabral afirmó: "¿Qué es eso de andar escondiendo lo que el Señor te dio para compartir?"; "Si amas al dinero a lo sumo llegarás a un banco, pero si amas a la vida, seguramente llegarás a Dios" y "Si los malos supieran lo buen negocio que es ser bueno, serían buenos, aunque sólo fuera por negocio".

Y, cuando apeló a la esperanza y la fuerza de voluntad de la gente, dijo: "Siempre, con lo que tengas, se puede, se debe empezar de nuevo. Tenemos el deber de ser felices"; "Sólo debes hacer lo que amas" y “El Señor no nos va a preguntar qué hicimos con el dinero, sino qué hicimos con la alegría, inevitable para vivir".

Propagador de la humildad y la generosidad, Cabral también opinaba que "la gente es todo lo vieja que quiera ser. He visto algunas muchachas con 20 años y estar totalmente envejecidas, por el contrario, conozco a una muchachita con 83 años, Teresa de Calcuta, que nos enseña a vivir todos los días".

"Tienes un cerebro como Einstein, tienes un corazón como Jesús, tienes dos manos como la Madre Teresa, tienes una voluntad como Moisés, tienes un alma como Gandhi, tienes un espíritu como Buda. Entonces, cómo puedes sentirte pobre y desdichado", es otra de sus recordadas opiniones. TELAM.






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