30 de septiembre de 2009

Manifiesto del surrealismo jurídico: cuatrigésima entrega

La pedagogía surrealista tiene que ser, en muchos aspectos, consecuencia de un imaginario carnavalizado. La recíproca también es verdadera: la teoría de la carnavalización literaria muestra mucho, a las claras, a los vínculos que la unen al surrealismo.
Existen fuertes coincidencias entre los puntos de vista de Bakhtin y de Breton en cuando a las funciones del lenguaje y de la literatura. Las escrituras surrealistas y carnavalizadas pretenden ser propuestas expresivas situadas fuera de la literatura y en comunicación con la vida. Ambas muestran que el escritor no es un ser excepcional apartado de la generalidad de los mortales y de su cotidianeidad. En las dos propuestas el texto y la vida no cesan de comunicarse; de fecundarse mutuamente; la irrigación se efectúa permanentemente en ambos sentidos y actualiza una dialéctica poco frecuente a los ojos de los escritores y críticos profesionales.
De esta manera, pueden adquirir todo su sentido como muelles vitales que impulsan los lectores al futuro que les pertenece. Estamos delante de textos que requieren un tipo nada convencional de lectura. Para Breton y Bakhtin el leer no es una actividad separada del mundo. Los textos no pueden estar fuera de la vida de los que leen. Así, ambos proponen una actividad de lectura distante del mezquino afán de los archivos, de las bibliotecas, de los santuarios para las palabras: un lugar donde los libros son reverenciados por su contemplación y análisis; libros acuartelados para hacer de ellos polvo y olvido. Libros para especialistas. Estudios disciplinados que siempre se detienen en el límite donde los textos se hacen interesantes: el punto en que la escritura nos regresa al enigma, el lenguaje calla y el mundo nos desampara.
El surrealismo, como movimiento organizado, nació de una operación de gran envergadura concerniente al lenguaje. Desde “Les nas perdus” la reflexión lingüística antecede a la poesía. La experiencia surrealista consiste en volver a escribir el secreto de un lenguaje cuyos elementos dejaran de comportarse como restos de un naufragio en la superficie de un mar muerto. La experiencia surrealista sustrae al lenguaje de su uso utilitario liberando a su potencialidad, volviéndolo a su naturaleza de materia prima. Breton se atribuye la tarea de saltar directamente a la fuente del significado. Para Breton, cambiar completamente el mundo del pensamiento supone una revolución en el orden del lenguaje.
La crítica que el primer manifiesto dirige contra el romance participa de un proceso general, abierto por Breton, contra el espíritu realista. Este rechaza la riqueza de la imaginación proporcionándonos un exceso de momentos anestesiados que privan al lector del espectáculo de una libertad verdaderamente en acción. Quien lee queda delante de una demostración, cuyos términos y postulados le fueron impuestos. Para Breton, el destino de la literatura pasa por su posibilidad de renunciar a las pretensiones de ilustrar teorías, yendo más adelante en la exaltación de la afectividad. La buena literatura, para los surrealistas, es aquella que tiene la posibilidad de conmover, que consigue convulsionar la sensibilidad permitiendo al lector percibir su propia existencia y su vínculo con el mundo: una bruma de sentidos que perturba el “impasse” cotidiano, como en un ambiente onírico. No existe información fructífera si ella no es perturbada por la poesía. Este es un principio de la pedagogía surrealista que se niega a utilizar la sala de aula como un lugar de reproducción de informaciones sin fuerza para transformar la sensibilidad. Aulas que producen textos sin potencia de vida y sin ninguna gota de erotismo.
Juristas y profesores frecuentemente retratan la realidad del Derecho prohibiéndose mostrar cualquier imperfección. Construyen, de esa forma, una realidad pornográfica, pues tienen la perfección de una fantasía. Una ética y una política utópica implican un erotismo que se confunde con la univocidad pornográfica de los significados.
La pornografía significativa constituye la realidad ocultando los absurdos embutidos en las estructuras y relaciones “sensatas” de nuestro cotidianeidad. Erotizando las significaciones, habrá la oportunidad de revelar los absurdos ignorados como sensatez. Estamos delante de actos inaugurales de procesos de transformación de lo real: nuevos mundos que surgen del descongelamiento de un hechizo llamado realidad incuestionable, un sistema de connotaciones institucionalmente amarradas.

29 de septiembre de 2009

Manifiesto del surrealismo jurídico: trigésimo novena entrega

Los romances carnavalizados pueden ser reconocidos como textos poéticos que no dispensan las convicciones surrealistas.
Todo texto que tenga como característica la carnavalización presenta cierto coeficiente de marginalidad, no se encuadra en el modelo recibido de la literatura. Demasiadas cosas están en juego para que las normas y valores que determinan los géneros, literarios y poéticos, puedan encontrar allí su lugar. Los textos carnavalizados son inclasificables, por esa razón son surrealistas: irreductibles a las reglas y criterios que fueron formando la historia oficial de las expresiones poéticas. Son textos que no se encuadran en ningún género, ni responden a la inverosimil ambición de pretender alcanzar la verdad atemporal de la obra.
Por sobre la necesidad de la interpretación de los textos, se exalta la posibilidad de amarlos para vincularlos a la inteligibilidad de su destino. Se propone un vínculo de amor y un compromiso vital. Obsesivas necesidades informativas son, así, relegadas a un segundo plano. En estos escenarios textuales importa más la transmisión de vida que la transmisión informativa.
Para vincularse a un texto carnavalizado, es preciso romper el envase de los géneros y de los hábitos del pensamiento, ni que sea para intentar poseer por lo menos el derecho de ver el mundo y la cultura como en un sueño. La profundidad de estos textos reposa mas en la intensidad que ellos emana, para transformar la sensibilidad, de lo que en los intrincados itinerarios de un orden conceptual. Un discurso carnavalizado no fundamenta la profundidad de su mensaje en la coherencia interna de sus elementos. Se encuentra fundado en los enigmáticos confines de los mecanismos identificatorios: una conquista del proceso de creación en el interior de un texto al que nos fuimos adhiriendo, emocionalmente, para intervenir en el orden del mundo, hasta perdernos en lo indefinido.
La carnavalización es un estado de espíritu y no un género literario. Vale decir, el estado de espíritu transgresor realizado, como en un sueño, por la fuerza del deseo, para provocar deslocamientos expresivos. Desde Descartes todo el mundo sabe que no se puede reconstruir más donde fue efectuada una experiencia de deconstrucción; una experiencia donde la exploración de las ideas precisa ser hecha fuera de los lugares y de las fórmulas consagradas, en la marginalidad de los géneros. Constituyen, por consiguiente, modos extraños y vibrantes de representar las cosas del mundo: visiones inesperadas que rompen, con sus significados, los lugares comunes que, como un murmurio de abejas, solo en la cabeza de muchos – inclusive profesores y científicos sociales.
Lo carnaval es, originariamente, un espectáculo sin pasarelas. No existen separaciones entre actores y espectadores. Todos convergen, en el acto carnavalizado, ejercitando lo plural de la fantasía.
Cuando hablo del sueño surrealista como posibilidad didáctica, me encuentro fuertemente influenciado por las posibilidades de la imaginación carnavalizada. Pienso en las bondades de una sala de aula convertida en un espectáculo sin pasarela. Un lugar donde no existe más separación entre la voz del profesor y los oídos anestesiados de los alumnos. Todos protagonizando la comprensión de sus vínculos con la vida, en lo plural de lo fantástico.
La imaginación carnavalizada establece también una distancia enriquecedora con relación al papel que juega el imaginario cientificista en la producción imaginaria de lo real. El cientificismo, entre otras cosas, se presenta como la negación del plural de la praxis y del saber singularizado, políticamente, en los lenguajes de las ciencias sociales y en la mentalidad que, silenciosamente, trabaja para producirlas. Es la ideología operando como gramática de producción y reconocimiento del saber. En esa dirección, desideologizar y tomar conciencia del carácter mítico y de las funciones fetichizadas de la idea de unidad de lo real y univocidad de la verdad. Estoy hablando de la carnavalización como estrategia desalienadora: un proceso que provoca el descentramiento constante de las verdades, que las sitúa fuera del lugar que la lógica les atribuye. Carnavalizar es arrojar todo fuera del lugar que el buen orden de las instituciones determina. Esto es fundamental para entender las posibilidades de la enseñanza surrealista del Derecho.

Potencia

Yo trabajaba únicamente en el campo de los conceptos, y aún de forma tímida. Félix me habló de lo que él llamaba, ya entonces, las máquinas deseantes: toda una concepción teórica y práctica del inconsciente-máquina, del inconsciente esquizofrénico. Entonces tuve la impresión de que era él quien llevaba la delantera.


Extraído del blog de Deleuze
http://deleuzefilosofia.blogspot.com/

Gilles Deleuze: fuga y control


La idea de la filosofía como creación de conceptos es reivindicada por Deleuze -contra la filosofía de la representación propia de la modernidad metafísica- como el resultante legitimo de la tarea reflexiva, de allí que la filosofía deleuziana se ubique como un pensamiento que no se plantea la “clausura” de la filosofía toda, sino su apertura, su conexión múltiple con otras disciplinas (economía, biología, literatura, cine, pintura, deportes, lingüística, publicidad, etc) para poder verificarse en su acto creador.

Interesante artículo de Luis Diego Fernández autor del gran blog http://ldflounge.blogspot.com/ . Para leerlo completo: aca


Extraído del blog de Deleuze http://deleuzefilosofia.blogspot.com/

28 de septiembre de 2009

Manifiesto del surrealismo jurídico: trigésimo octava entrega

El surrealismo, como una comprensión carnavalizada del mundo, reintroduciría el valor de las ilusiones y metáforas desterradas por la hiper realidad de la posmodernidad. Es lo surreal contestando a lo hiper real, esto es, un mundo donde lo fantástico es solo una copia dorada de nuestro universo cotidiano. Lo surreal, por lo contrario, es siempre una fantasía trascendente, una fantasía que permite realizar nuestras utopías interiores.
Lo fantástico surrealista constituye eróticamente la realidad para transformar nuestra vida en una obra de arte. Los surrealistas no están fundamentalmente preocupados por la transformación del arte en acción o acontecimiento. Su principal objetivo es el de proporcionar un sentido poético a la vida cotidiana. La fusión surrealista entre el arte y la vida revela una preocupación por la vida y no una estrategia de revitalización del arte. Juntando al arte con la vida los surrealistas intentan enriquecer nuestras emociones y no la poesía. En ese sentido se encamina mi propuesta de la poesía con la intención de enriquecer poéticamente la vida de los alumnos.
A mi manera de ver, el surrealismo sirve a los procesos de afirmación de la autonomía, introduciendo una concepción de la razón que amplía, eróticamente, sus horizontes.
En el surrealismo los conceptos pierden su estatuto de abstracción y las representaciones, su estatuto imaginario. Los acontecimientos hacen vibrar a la razón. El concepto deja de ser globalizante en sí mismo, su significación varía en función de sus relaciones con la vida. Se trata de una razón aireada, expuesta al aire libre del mundo y de la acción comunicativa.
La razón surrealista no busca la producción de textos, en cuyo interior los sentidos se organicen, para provocar una construcción coherente y cerrada en si misma, una construcción que deja la impresión de que todo estará siempre bajo control. La razón surrealista no acepta que los sentidos residan en el interior de los textos. Para los surrealistas, los sentidos dependen también de la moral y de las pasiones. Ellos no pueden depender solo de una conceptualización instrumental. No podemos comprender la vida a través de conceptos insensibles.
Para relacionarse con los textos carnavalizados, el surrealista debe intentar encontrar el secreto de la lectura erótica: ella nos sumerge en la exaltadora vida del imaginario, para proporcionarnos las armas de la independencia.
La lectura erótica desvía los signos de su sentido acostumbrado, crea un universo de sentidos inesperados que sensibilizan nuestro espíritu para la percepción del nuevo. Toda idea nueva (inclusive las hipótesis científicas) es hija de la sorpresa, depende de una lectura erótica del mundo. En efecto, no puede surgir ninguna idea desconocida cuando se emplean los procedimientos habituales del pensamiento.
La historia no se hace por el conformismo. Ella depende de la creación de lo nuevo.
Es lamentable el modo en que la enseñanza tradicional deserotiza el mundo que muestra: la invariable limpidez de una forma esquelética hecha de símbolos unívocos y pretendidos valores universales. Es la alienación tomando cuenta de las palabras didácticas para amarrarlas con valores utilitarios y esperanzas de verificación. Estamos delante de un puro sentido ideológico en la medida en que sus significaciones se hacen verdaderas por estar limitadas por normas que les confieren, imaginariamente, el efecto de una referencia unívoca. El erotismo semiológico difiere de esa actitud porque construyó su significado transgrediendo todas las normas que limitan nuestras posibilidades expresivas. Se trata de transgresiones que poseen el don de multiplicar sentidos, colocando a disposición de los interlocutores un abanico fastuoso de interrogantes y alternativas.
Los textos unívocos provocan el efecto de un lenguaje naturalista que termina dejando el amargo sabor de un mundo vacío. Los textos carnavalizados o surrealistas, por el contrario, crean un clima vital, un devenir incesante de nuevos puntos de vista.
El mundo solo se transforma a partir de nuevas perspectivas significativas que van alterando lo que, culturalmente, se va instituyendo como realidad.

Fuerzas no pensables

Boulez: estallido. Todo el material sonoro muy elaborado, con la extinción de sonidos, está hecha para volver sensible y audible dos tiempos ellos mismos no sonoros, definidos el uno como el tiempo de la producción en general y el otro como el tiempo de la meditación en general. Entonces, a la pareja materia simple-forma sonora que informaría esta materia, la sustituye una pareja entre un material elaborado, y las fuerzas imperceptibles que solo devienen perceptibles por ese material. La música, entonces, no es simplemente el asunto de los músicos en la medida en que ella no tiene como elemento exclusivo y fundamental el sonido. Tiene como elemento el conjunto de las fuerzas no sonoras que el material sonoro elaborado por el compositor va a volver perceptibles, de tal manera que se podrán percibir las diferencias entre esas fuerzas, todo el juego diferencial de esas fuerzas. Todos estamos frente a tareas semejantes. En filosofía: la filosofía clásica se da una especie de materia rudimentaria de pensamiento, una especie de flujo, que se intenta someter a los conceptos o a las categorías. Pero cada vez más, los filósofos han buscado elaborar un material de pensamiento muy complejo para volver sensibles las fuerzas que no son pensables por sí mismas. No hay oído absoluto, el problema es tener un oído imposible -volver audibles fuerzas que no son audibles por si mismas. En filosofía, se trata de un pensamiento imposible, es decir volver pensable un material de pensamiento muy complejo, fuerzas que no son pensables.

Deleuze: Conferencia sobre el mundo musical - 1978


Extraído del blog de Deleuze
http://deleuzefilosofia.blogspot.com/

27 de septiembre de 2009

Afetos e possibilidades.


Estava distraída quando encontrou.
Sempre fantasiou encontrar algo importante assim, de repente, sem alarde.
Sentada ao lado dele conversavam formalidades. Palavras que preenchiam o espaço vazio daquele percurso do trabalho para casa. O tempo, os políticos, a violência. Isso que se diz quando não se quer dizer nada.
Distraída não percebeu que estava sentada ao lado de uma possibilidade.
Uma possibilidade de amor, era o que ele era, percebeu de súbito.
Mudando,quase como reflexo a postura do corpo, afinal não se senta corcunda ao lado de uma possibilidade de amor,pensou:
Ele que até aquele instante nada significava, tornou-se então uma possibilidade de calor.
Como uma fruta verde que sem aviso, amadurece diante de olhos perplexos.
Para que a possibilidade não amadurecesse rápido demais até apodrecer inteira no banco ao lado, a moça disfarçou o tom da voz, que fina denunciava que agora, assim sem aviso, as palavras haviam ganho, feito magia, um sentido outro.
Com aquele recato que mantinha até o primeiro beijo, até o segundo copo, comentou suave que o dia estava quente, e ela cansada, nada conhecia da cidade, era nova.
Em que lugar poderia fazer uma boa refeição?
No mesmo ritmo desinteressado em que vinham conversando, a frase não ficou saliente, encaixou. E ele prosseguiu, claro, conhecia. Parecia satisfeito em auxiliá-la, conhecia vários.
Um lugar tranquilo, que pudesse ir sozinha, afinal, explicou, era nova e não conhecia ninguém.
O fim da linha se aproximava, após alguns segundos de pausa ele sugeriu companhia.
Estava combinado então, desinteressados se encontrariam à noite para que ele pudesse lhe mostrar a cidade.
Feliz a moça saltou no seu ponto. Ela tinha um encontro para aquela noite, pensou. O que lhe pareceu estranho. Quando acordou naquela manhã nada indicava que à noite sairia para passear com uma possibilidade.
No horário combinado lá estava ele. Ele, que durante aqueles poucos meses nada representou para moça, sempre escondido em suas roupas de trabalho, estava no ponto arrumado para um encontro. Ela, que distraída nunca havia dado importância para sua postura no ônibus de linha, estava ali arrumada para um encontro.
Surpresos, sorriram. E pelo sorriso, notaram, tinham um encontro.
Estava decidido, a partir daquele instante eles tinham um encontro.
Encontro de um homem com uma mulher.
Foi isso que ela pensou quando, já no fim do encontro,ele lhe beijo.
Um beijo de um homem e uma mulher.
Uma noite inteira de afetos e possibilidades.
Enquanto ela havia se mantido cega aquele homem normal do transporte, estava salva.
No entanto ela viu, e por ter visto agora estava condenada.
Olhando para aquela porta aberta descobriu que não poderia mais sair.
Estava preparada para o que viu?
Nunca tinha visto, e então aconteceu.
Não podendo retornar, soube que a porta não poderia mais ser fechada.
E depois de ver, sentiu.
Sentiu todo um mundo novo que se abriu. Tudo que sempre esteve ali e ela não viu.
E agora a salvação lhe seria negada. A possibilidade repentina se apresentou como um algo novo.
Abraçou com força sua possibilidade. E todas as palavras ganharam sentido, mas nada mais precisava ser dito.
Comunicação outra, eles sabiam.
Ela que nunca foi menina, naquela noite, ao encontrar o homem, sorriu para vida com um grande sorriso de mulher.
Desinteressados que estavam, descobriram, que é preciso saber ver, o amor pode estar ao seu lado.

Espelhos...


Espelhos mostram Mozart de um lado e Salieri do outro. O que os une: O Requiem criado por Mozart e copiado por Salieri.
Espelhos mostram dimensões do que já existe desde sempre e do que nunca existiu. O que os une: os sonhos...
Espelhos mostram faces inexpressivas e faces radiantes. O que as une: um mesmo corpo...
Espelhos ficam baços ou cristalinos: o que os une: o hálito quente do verão e o hálito frio do inverno...
Espelhos, fina película que tão somente reflete o que imaginamos sobre nós mesmos, ou o que o outro nos faz ver. Para ele, o espelho, pouco importa, ele apenas é reflexo de...

26 de septiembre de 2009

Gente velha.




Tem gente que nunca foi criança.
*
Tem criança que já nasce velha.
*
Pequenas coroquinhas, estas velhinhas.

25 de septiembre de 2009

Tercera vuelta al amor. La desmesura: dionisiaca o libertina? Diálogos con Albano


Albano voy a continuar mis vueltas al amor en ochenta mundos. Te confieso que el juego de lo libertino me deja sin respuestas rápidas. Por eso voy a tomarme un tiempo para la respuesta.



Nos metemos em un vínculo, de repente ese vínculo nos provoca para una mirada mas profunda de nosotros mismos. Comenzamos a sentir que temos que pulir noso propio oro prisioneros numa gaiola construida por um monte de crencas fixas sobre nois mesmos. Elas construirom uma falsa personalidad defensiva que nos afastaron de nosos teroros interiores mas profundos a reserva de respostas de nosso corazao. As creencas fixas surgirom para protegernos de sentimentos vividos de um modo amenazador. Para defendernos do medo de no ser ningueim constuimos a crenca de acharnos um rambo,duro e forte,respetado por todos; para protegernos Os que no poden manegar seus dores terminan,muitas veces construindo uma personalidade baseada na autocreenca de ser que nos aferramos e noa numa relacao de devires espacosose sem limites O mas precioso de uma relacao e a experiencia de ser diferente que experimentamos junto ao outro do amorO amor como experiencia de ser e nao de ter ao outro Muita cosa mudara quando nos Quien sabe nao querer ejerce poderes controles,manipula ciumes,quien aprende a querer se preocupa unicamente pelas coisas que fazem bem poara o outroO querer como pose nao o sentimento de quererMe equivoco cuando escolhoa persona que pretendo querer por considerar que puede darme tudo o que eu precisoTwenho que querer ainda sobre a presuposicao que o outro nao pode darme nada do que precisoSeleccionamos de un modo delirante ao outro de um vinculo intimo, damos acceso a intimidade sobrer a presuposicao ilusoria de que ese outro nos bastara ao infinito(cosa curioso funciona de um modo bastante equivalente ao delirio de senso comun dos juristas com relacao ao direito).O imaginario que regula as relacoes de amor e um senso cumun delirante de imposible cumplimento exigimos do outro que nos satisfaga plenamente sobre condicao de abandonoQueremos poseer ao poutro e lo encubrimos con o dorado manto de amores sublimes ,os amores de satisfacao plena Insistimos em imaginarios imposiveis para nao aceitar a realidade e trabajar nossa cabeza parfa nao simulacros ilusorios Celar e pretender conservar a algueim evitando algo que de confirmarse nao valdria a pena conservar Outro conviccao O unico que importa e trabalhar por melhorar o vinculo do outro con migo e deixar de importarme os vinculos que posa tenr con o resto do mundo

Apredner a querer e aprender a soltar ao oputro nao lutar por aferarse Se o Titanic nao flota e preciso saltar de ele.O aferrarse a um vinculo que nao da mais e neuróticos relacinamentos duran o que tem que durar (mientras signifquen oportunidade de crecimento mutuo. Estar sempre disposto a soltar e a unica chance de perduravilidadecA

Quinta ConviccionAPrender a querer e conseguir transitar pelo delicado equilibrio da danza da entrega e a privacidadeComo entregarse sem deixarse invadir,esa e a questao

Pero tambem e importante darse conta de que tem dificultades para poder querer, para poder dar e recibir nao e o mesmo que nao saber quererAs dificultades sempre podem ser trbajadas, se o outro no as cobra.Quando o outro tranforma a dificultad em demanda nos paraliza o trablhoUnicamente nois podemos provocar en nois algum cambio Ningueim construie una ponte sobre um rio que nao enchergaPara poder mudar temos que ter uma actitude amorosa com nossas propias dificultades, uma actitud que difícilmente o outro que quer ayudar a nosos cambio consigue ter.O melhor que puede fazer o outro e tentar nao ayudar, ni ofenderse cuando pedimos que nao ayuda.

Cuando somos cobrados pelo autro, se instale en nois um camino de auto tortura( exigindonos ser o que nao conseguimos ser) absurdo que imposibilita os procesos auto reparadores, que sao os unicops que o propioo sujeto precisa potenciar.

Para amar precisamos previamente aceitarnos.Cuando o outro nao nos aceita dificulta terribleemte nossa posibilidade de aceitarnos O maluco que o outro nao percibe que cobrándonos sua nao aceitacao imposivilia que podamos amarloPedirnos cambiar e boicotar ao outro sus posibilidades de amarnos Decirle ao outro voce debe mudar e como decirle voce debe deixarme de querer.Se mudo podo, aleim de mais,sendo outro homen, deixar de querer a voce.Aeitarnos e habitarnos confortablementePara tornar mas agradable mia caso tenho ,primero que morar a gusto nele, se detesto mia caso,nunca tornare a ele un lugar com boa onda.Tenho que gustar de mia casa para poder melhorar seu interior

Sexta conviccion aprender a querer pasa por conseguir distinguir as sensacoes placenteras do corpo e as coisas que queremos fazer por pensar que debemos fazerla, muitas dificultades nacen da comnfucao entre sentimento e dever

Septima conviccao(,inspirada em Buscay ) nao podemos tomar ao outro como prisionero e someterlo a algun tipo de cama semelhante aquela que usava Procusto( que sewmpre queria que seus prisioneros encaxasram em seu leto, se eram mayores les cortaba as pernas se eram menoresos estricava, (com as teorias e as verdades eu falava anos atrás coisas do mesmo geito)Mia cama nao e a medida do outro.A cama como a realidade o outro prisionero como as expectativas que deben ajustarse a camaPrecisamos aprender a disfrutar o que se da e deixar de aborrecernos porque nao podemos obter o imposible

E imposible pretender encaixar ao outro em nosas velas ideias, deixarlo prisioneroa nosa velha camaquerer eso e matar o amor, imposibilita querer, que e se,mpree um estado ,de graca que nos levapara o novonao a posivil;idade de abrirse ao amor sem abrirse para o novo, porque no fundo estamos falndo de una e mesma abertura

Octava conviccao o pael que debe desemoenarse em cada lugar debe ser o adecuado,se sou pai nao podo comportarme como um amigo do peitoSe sou o novo marido no ;podo comportarme como o pai dos filos da mulher

N ovena conviccao debemos aprender a disfrutat o melhor amor posivel sin perdernos na procura perfeita da alma gemea,nem procurando permanentemente encher o vinculo amoroso com lugares comunes, do tipo somos uno para el o otro

Decima conviccao se eu consigo que o outro seja como eu quero que seje, fundamentalmente igual a mi fico sosinho e igual a mi ,sem cambios,tambem que para poder comunicarme com outro nao podo representar personajes, e imposible comunicarse con personajesSiempre nops expresamos desde nosso temores, demandas infantiles o insatisfechas e nunca tendremos comunicacao se queremos esuchar desde nuestros puntos de vista lógicos, la logica nao tem como funcao recepcionar insatisfacciones

Decima o amor e uma raridade se nao admitimos a intimidade de un vinculo em que podamos abrirnos ser uno mesmo ,sem defensas ne idealizaqcoes,abrirse sem esperar,e com a esperanza de encontrar o que no se esperaDesconfiando que seja amor do outro o vinculo en que o parsero emprega noso abertura para ferirno.Entretanto temos que ter cuidado de que tentando evitar sufrir digamos nao ao outro, e a nois mesmos, digamos nao as posibilidades riquísimas de una intimidade Coremos sempre o risgop de identificarnos com nosas armaduras e nos distanciamos, decimos nao a nossos sentimentes e ao amor do outroTemos que ter cuidado de proyectar no aotro nosas armaduras proyectando no vinculo nosas brigas internas ,o interior nosso que preciso a armaduraQuando nos fechamos nos impedimops de descubrir as cosas nosas que fazen ao outro afastarse de miE muito mas importante descubrir como eu fero ao outro que tentar decirle perversamente ao outo as cosas com as que ele me fereO afastamento do outro e muitas veces a projeccao de nosso propio afastamento

Para abrirme tengo que confiar que o outro me reciba ,e esa confianza unicamente se consigue se se que o outro me aceita como sou ,sem querer mudarme para aceptarmeDe nada me sirve que voce me quiera como realmente nao souSempre existe una parte nossa que quere esconderse para nao ser ferida descalificada,temos que trabalhar sobre ela para que nao consiga sua armaduraE tao dificel, logo, desenferruyar armaduras.

As armaduras responden a nossas historias de condicionamentos neuroticos que queremos incerir en nosos relacionamentos ,como profesias autorealizables: os homem soamente me buscam para trepar, voce nao sabe amar as mulherrs,asi como eu sou ningueim me va a querer,os homes sempre terminan abandonándome

O perigro dos condicionamentos neuroticos e o de geran cobranzas que terminan abrumando ao oputroCada uno de nos chega aos relacionamentos com um escripte un rutero que terminan tomando conta do vinculo; de repente cada uno comenza a desempeñar o papel fixado no roteiroE m uito doido pero entramos aos relacionamentos com un precondicionamento neuroticoque proyecta prospectivas d que vai acontecer, com una forza de neurosis que termina provocando o cumplimento de profesia

Podria escribit una liste interminable de convicoes imposiveis, esteriotipadas e abortivas dos afetos:; creencas que bloquem noso desenvovimento e o desenvolvimento de nossas relacoes Selecionare dez:

1)Para ter um bom relacionamento o outro tem que ser sempre a primeira prioridade,sempre debe ser preferido

2Quando se ama de verdade se goza juntos

3)Num bom casal o impoirtante e coincidirO que se esquerce que para coincidir precisamos preliminarmete aceitar ao outro como ele e,do contrario a coincidencia vira imposicao

4) Amar ao outro e quererlo como a uno mesmo,ou mais que a se mesmo

5) Pensamos que o amor depende de encontrar a persona correcta ,e que se a achamos nao precisamos fazer nada, inclusive nao precisamos aprender preliminarmete a relacionarnos com nosotros mesmos.E dificl notar que o modo em que nos relaciuonamos com o outro reprodus as formas em que nos vinculamos con nosotros mesmos,qque nosas relcoes exteriores sao una prolongacao das interiores; que unicamentre podemos ser tam abertos e sinceros com o outro como podemos serlo con nosotros mesmosMintiendome a mi e imposible que nao te menta a ti

6O amor e uma raridade en nuna grande medida por dos gigantes obstáculos O primeiro e o da falta de aceitacao do outro; o segundo a fixacao en nosasos condicionamentos neuroticosEnfentandonos a esos obstáculos se nos abre a posivilidade de obter de um vinculo amoroso descubertas de aptidones e recursos profundos en nois e no outroEnfrentando esos dois gigantes que atrapalhan poderemos ir tendo vinculos mas honestos,e enriquecedores.vinculos que sorprendan e estimulemO amor seria algo fantastico sew pudieramas vincularnos con todos nosos recursos internos, que som muitos,porem difíciles de enchergar

Durante seculos nos debatimos en torno a dois preguntas Que e ser mulher; que e ser homenAs coisas comenzaron a clariar ao ponto que juntos podemos ,os dois generos, prwguntar, deixando de lados mitos e esteriotipos, que e um casal Qual e o objetivo de dois personas que deciden caminar juntos a vida e compartirla?Que e o que realmente tem intencao de fazer juntas dois personas que se aman?Em um comenzo de milenio, onde se superaron antiguos esteriotipos e o sonho romántico de viviram felices para sempre, chego a hora de replantear o sentido de ser um casal, procurar uma nova conciencia de ser um casal, de estar em un vinculo de amor vital.Resolucoes mas profundas e amadurecidas poden avecinarse.Uma resposta que se inscribe no mas amplio quadro de preocupacoes ecológicas sobre a calidade de vida Que e ser um casal puede servir para novas respostas sobre como melhorar a calidasde de vida O amor do seculo XXI nao pode mas darse o luxo de procurar una espiritualidad aleia ao cotidiano e a realidade mundana de cada uno de nois. Basta de respostas cheis de sonhos e fantasiasPrecisamos de una nova clase de espiritualidad comunUm senso comun espiritual que permiuta melhorar a cualuidade de vida O amor debe integrar ese senso comun espiritual

A condicion moderna nos fue levando a modos de encarar as coisas do mundo fora da vida real,iso en casi em todos os ordenes, no direito, na educacao, no amor,nos modos de querer transformar o mundo, fazer revolucioes.Aos homens nos costa muito cuando queremos situarnos na vida real e construir una espiritualidade dentro de ela, sem que a espiritualidade termine sendo uma fuga da vida real; no sabemos como fazerlo...e a qualidade de vida termina sendo perjudicada.Temos que aprender a ficar entregues ao momento presente,que a vida real, e aproveitarlo nas suas melhores cualidadesVivier ou amar fora do prresente e como nao vivir e nao amar.

Para poder vivir os momentos presentes como presentes necesitamos de una nova concepcao de mundo, un novo horizonte paradigmaticoNovas concepcoes e conviccoes desde o direito ao amor(os dois pontos que trzan a línea de mia vida,probablemente)

Precisamos, entao, uma nova concepcao do vinculo amoroso, do casal,una nova comprencao enriquesedora, pedagógica de suas dificultades

Por encuanto acredito que esa nueva concepcao do amor, que empeza o mundo a construir precisa estar regulada, norteada por un principio mediador que articule o uno ao outroFalo esto por entender que agora e necesario que o propio vinculo encontre sus elementos estabilizadores, conciliadores.Ate a modernidade os madatos sociales e familiares , mandatos externos,no fin, eram os que fornecian e regulaban a estabilidede dos relacionamentos: O matrimonio funcionaba como elemento estabilidador, por exemplo na medida em que fixava una funcao muito bem definida para os casaes, ou seja, a de satisfacer os intereses da sociedade e da familia, .Agora que os vinculos se basen no encontro vulneraveis entre dois personas que se procuram para encontrar sartisfaccao e realizacao personal( estados emocionales subjetivos) se torna necesario sustituir reglas matrimoniales por procesos de mediacao que permitan trabalhar as dores e as insatisfaccoes Um principio mediador ,tambem entre as búsquedas de placer e de dever que esconden todos los relacionamentes, O principio mediador procura o equilibrio dos dveres e os placeres que os parceros procuran

Quando se fala de uma nova concepcao de amor se esta falando de una compexa situacao de “ comenzar a acordar” de um despertar a una multiuplicidade de coisas: acordando dos antigos modelos,a inmediatez de vivr experiencias fora de modelos,acordando a nosotros mismos aos outros reales e com una vida vivida en conjunto.Um despertar nada facil.Um despertar que precisa o encontro de cada uno de nois com seu potencial sagrado, que unicamente conseguira si inicia vinculois de amor que procurem cegar la.paradoxal situacao: os vinculos de amor preisan desarrolar o petencial sagrado de seus parceros e do vincoulo, entretanto unicament en un vinculo de amor se desenvolve ese potencial sagradoSem potencial nao a amor, e sem amor nao cegamos adesenvolver um potencial sagrado.

Os vinculos de amor tem una compexidade altísima.E muito duro difícil,porem unico camino, tentar encontrar nosos camino nas complexidades de um vincuulo intimo; e como estar perdido numa floresta muito densa sem brujula, sem mapa, sem orientacao alguna, ytentando encontrar saidas e ao mesmo tempo botando a mair parte das energias na cura das feridas que sufrimos reiteradamente tropezando cegamente com elemetos da floresta ,seus tronbcos,seus buracos profundosProcuramos nosso cazmino sem saber onde vamos.E difícil chegar a um lugar que nao se sabe como ir.En tanto nao definamos o sentido de um vinculo de amor para nois pouca coisa podemos fazer pare direccionarnos dentro dele.Um permanente tapa buracos sem saber com que coisa se os esta tapandoEn cualquer orden da vida nas artes nas empresas e imposible perduram sem saber os proyectos que pretenden e para onde se quer ir, No amor e na propia vida existe a tendenca de nos movimentamos como baratas tontas, sem preguntar para onde vamos e para que

Penso que a busola sao o fluir relaja de nosos sentimentos no propio ser ,o disfrute trasnquilo dos sentimentos no serEse estar bem sendo uno mesmo junto ao outro. O segreto da busula e o darse conta que e preciso procurar algueim que nos permita sentirnos bem em nosso propio ser , esa posibilidad de sentir junto ao outro o propio ser, o amor como a posiblidda mutua de dois seres que se permiten sentirse bem juntos,sentirse juntos e nao estar juntosComparti junto ao outra a riqueza de ser uno mesmo em paz.En fin,ser juntos e no estar juntos

Tenemos que sair de uma condicao moderna que exsalto o ter e nao o ser.No sabemos ser e menos ser juntos Eso e preciso aprender como desplazamento da condicao modernaO vinculo como ser juntos e no o vinculo como um modo de ter ao oputroCuando nos centramos numa relacao como se fose uma coisa que temos,convertese em algo ao demos conta que amar e a experiencia de eu ser junto ao outro que quiero.A posse do outro e algo que nao tem como cogitarse nesta condicao deferenteE uma experienci compleja e conflictiva de presencia do outro que nos permite apreciar realmente nosa vida, valorarla e aprender a transformarla.Un vinculo que nos permitira ser como um modo de sentirse vivo e presente no mundo ,aquí e agora.O ser con o outro como uma qualidade de presencia aberta.O amor nos introduz em um tipo de presencia difderente,muito particular,onde difruto de um conocimiento interior muito mais profundoEstar presente como uma forma intensa de sentir o fruxo do ser, que se no sento perdo a mayor e mas rica parte de mia afectividade.

Coloco, uma coisa muito simples como busula do amor: o dsifrute da mera presencia do outro Cuando disfruto da mera presencia do outro, obviamente disfruto profundamente o ser juntosDepois poden vir as defensas as distancias as fobias os medos que van fazendo perder o disfrute da mera presencia,os conflitos de amor se fazen manifestos cuando a mera presencia nao alcanza para abafarlosQuando deixa de ser suficiente a presencia do ougtro podese trabalhar para tentar a recuperacao de ese estado,trabalhar os obstáculos que impiden meu contacto com o mais puro e profundo de mi mesmo,eso que a mera presencia do outro me revelo no enamoramentoO darme conta que tenho que pulir meu propio oro

Claro que quando nos enamoramos o fazemos a tontas e a locas, sem saber de razoes,sim entender muito bem porque o outro provoca o que provoca,nao entendemos onde e porque

Estou convencido que comenzamos a pulir nosso oro cuando nos damos conta que estamos alegresCreencas que nois mesmos acreditamos para logo convencer aos outrops, ja que nos comportamos conforma as creencas e nao aos autenticos modos de nosso ser Una vida de creencas que termina numa fixao e un vacio de serOfalso eu de nossas creencas nos faz sentir temporaroamente protegidfos, de repente caem os na conta que nao somos nada de iso, entao nossa alma se atormenta e empeza a sentir que no fondo nao samos nada de isso e que una falsa personalidad nos esta fazendo perder todsa a magia da vida

Estamos ,tambem sometidos ao perigro de que o outro conmstruia, por suas propias debilidades, una imagem esteriotipada de nois e nos convenza que somos realmente asi, nos acomodo ao leito de procusto de seus conceptos,e nos corta as pernas,ja que somos mais grandes que seus esteriotipos.

Aos filosofos ,pelo menos a muitos, nos pasa que construimos un falsoeu pensante para fugir de nossa propia falta ou perda do serAdoptando ares de intelectual pensante nos afastamos do jardim mágico de nossa juventude onde uma vez tiva paz e armonia dento da alma, para convertirme em un profesor de renome que so consigue vivr dentro de sua mente,o unico cuarto habitado de meu corpoAte que chega o dia em que eu e outros nos damos conta que estamos numa vida chata lineal,vicizado e sem alegriasUna personalidad de intelectual que faz perder contato com a propia alma e nos impulsa a fazer e terO ser fica vacio a espera do milagro.Entao conocemos alguien e tentamnos o amor como posibilidade imaginaria de encontrar algueim a quem amar e nessa afectividad direccionada ir prenchendo o vacio e recolocar todo em seu sitio.O imposible, que nunca acontecera

24 de septiembre de 2009

Diálogos entre dos cascarrabias

O Libertino

- parte II –

Roteiro: Albano Pêpe, ora confinado em Arkan, em carreira solo, visto que o outro roteirista evadiu-se deste manicômio judiciário e está refugiado em Yapeyu

Permitam-me ser franco neste começo: vocês não vão gostar de mim. Os cavalheiros terão inveja; as senhoras, nojo.Vocês não vão gostar de mim agora. Passarão a gostar menos com o tempo. Senhoras um aviso: quero transar. O tempo todo. Não estou me gabando nem opinando, é apenas uma constatação médica: eu sou promíscuo. E vocês me verão sendo promíscuo, e irão suspirar. Não façam isso. É melhor, para vocês, ver e tirar suas conclusões de longe... do que eu enfiar meu pênis dentro de sua saia. Cavalheiros, não se desesperem: também sou promíscuo com vocês, e vale a mesma advertência. Controlem suas ereções até eu acabar de falar. Mas, mais tarde, quando transarem, e mais tarde vocês vão transar... esperarei isso de vocês e saberei, se me decepcionarem... eu quero que transem com minha imagem em miniatura rastejando em suas gônadas. Sintam como era para mim, como é para mim... e pensem: “Este tremor foi o mesmo tremor que ele sentiu? Ele conheceu algo mais profundo? Ou existe alguma parede de miséria na qual todos batemos a cabeça... naquele momento luminoso e eterno?” É isso. Esse foi meu prólogo. Nada rimado, nada de falsa modéstia. Espero que não queiram isso. Sou John Wilmot, o segundo Conde de Rochester... e não quero que vocês gostem de mim. ( prólogo)

E, finalmente, ali ele jaz. O convertido no leito de morte. O devasso crente.Eu não sabia me conter, não é mesmo? Dê-me vinho eu bebo tudo e jogo a garrafa vazia no mundo. Mostre-me Nosso Senhor Jesus em agonia... e subo na cruz, tiro seus pregos e os coloco em minhas mãos. Aqui vou eu, arrastando-me do mundo... com minha saliva fresca sobre a Bíblia. Olho a cabeça de um alfinete... e vejo anjos dançando. E então... gostam de mim agora? Gostam de mim agora? Gostam de mim agora? Gostam de mim... agora? (epílogo)

Cena um e única -

Em tons escuros, como que deixados como rastros das sépias, o rosto de Johnny Deep, mimetizado John Wilmot, Conde de Rochester, taça de vinho levada à boca delicadamente, inicia e dá fim ao filme “O Libertino”. Curtos monólogos que abrem e fecham a cortina fílmica de um recorte da vida de um libertinus, que do latim pode ser traduzido como “filho de liberto”, o filho do escravo que passou a ser livre. Na fácil linguagem dos copistas, dos repetidores: “ livre de qualquer moral, devasso, dissoluto, depravado, licencioso”.

É nesta encruzilhada que quero me colocar, a mim e a você que se dispõe a esta narrativa. Que tanto pode levá-lo ao vômito quanto ao orgasmo. Pouco importa, são tão somente excrementos expelidos pelas vias naturais. A mera presença do Conde de Rochester pode nos tirar de um “agradável” estado de servidão voluntária, da passividade que acompanha via de regras nossas vidas, inúteis para nós mesmos e extremamente úteis para os que nos mantém escravos de suas vontades... ou, não!

O Conde Rochester viveu para os impulsos dos sentidos, reverenciando suas inclinações, como diria Kant. Tal filho do liberto, nunca permitiu que sua LIBERDADE fosse admoestada nem pelos valores, nem pelas moralinas do seu tempo: quando... ciência e intercurso sexual floresceram... juntamente com a guerra, desastres naturais, conflito político, problemas econômicos e consumo abusivo de álcool... veio a ressaca”, conforme nos é narrado. Filho de uma Inglaterra decadente e profundamente moralista, o que é uma marca registrada dos tempos de poderes absolutistas (teocracias, monarquias, democracias, ditaduras) e das sociedades ali gestadas, corrompidas e corruptas. Assimilando sua época, tornou-se a encarnação viva da mesma, com a sutil diferença de ser despojado de discursos morais e de gestos dissimulados. Enfim, era um Libertino, um filho do liberto, que conhecia a escravidão da sua comunidade e que a ela não se submetia. Frente a hipocrisia de seus pares, expunha sua embriaguês rotineira, sua vida promíscua com a prostitutas e as aristocratas, assim como com os jovens rapazes que dele se aproximavam.

Anarquista sem bandeiras ideológicas, expunha seu amigo, Charles II a situações constrangedoras com peças teatrais, encomendadas pelo rei para servirem de exemplo moral do reino, eram escritas e encenadas por atores travestidos em órgãos sexuais que faziam a critica dos costumes e do reinado.

Sua mãe, representava a mulher típica da aristocracia decadente. Profunda religiosidade discursiva que ocultava desejos secretos pelo filho de vida promíscua. Gostaria, creio, de ser uma de suas prostitutas.

Sua esposa, Elisabeth, jovem burguesa raptada por ele quando tinha dezoito anos ainda virgem, portadora de um excelente dote, a tudo submetia-se em nome de sua nova condição aristocrática. Visto que faziam parte do pacote, ou seja, do contrato matrimonial, o conde de Rochester e a partilha da raiz aristocrática do Libertino

Nosso Conde Rochester, sentia a profunda dissimulação da sociedade decadente em que vivia. Dos salões aristocráticos, do Palácio Real, dos lupanares e das tabernas fedorentas e sujas: apenas alguns passos no meio da lama das ruas de Londres. Todos eram atores de uma ópera perversa e pobre de sentido. Por jogos aparentemente estranhos, sua paixão era o teatro, seu sonho: escrever uma grande obra teatral. Também na cena teatral encontrou a grande paixão de sua libertina vida: LIzzie, uma atriz medíocre de teatro que teve seu talento delicadamente desvelado por ele.

Sua vida, escrita e teatralizada por um de seus bajuladores transforma-se em sucesso cênico,levando consigo sua Lizzie. Sua vida do outro lado do palco, ele a desempenha tragicamente. Abandonado pela amada, portador de sífilis e fugindo de um mandato de prisão determinado por Charles II, torna-se um palhaço mambembe coadjuvado por uma fiel prostituta e por um lacaio ladrão.

Como roteirista e com a liberdade que a ninguém permito atravessar, amontôo cenas desprovidas de tempo lógico (típico dos porteiros de hotel chinfrim, que adoram dar explicações):

Em um pequeno diálogo de despedida entre eles, ouve-se:

- Conde de Rochester: eu jamais lhe perdoarei por me ensinar a amar a vida.

= Lizzie (a atriz amante): então estamos quites: sua lição para mim foi viver, e a minha para você foi a propria vida. Não precisamos mais nos ver...

Ao seu leito de morte, sua mãe faz penetrar um padre, para que ele, o Libertino Conde de Rochester, fizesse a entrega de seu corpo dissoluto para o deus dos cristãos, já que não o entregara para ela.

Um final feliz, não ouso pensar para quem:

Pranteado em sua câmara mortuária pela fiel esposa e por sua mãe, sabedoras, que ao menos naquela noite ele não irá para as tabernas e prostíbulos londrinos embriagar-se e satisfazer seu eterno penis erectus; paralelamente, tem sua biografia ovacionada no palco cênico, de onde Dizzie, a atriz, em prantos arrebata entre palmas e uivos, a gratidão do rei com sua corte, assim como da massa, finalmente perdoados de seus pequenos vícios e pecados, pelo fim da via crucis do Libertino.

A isto chamo de AMORES DESMEDIDOS, o mais fica parecendo jogos de cena, dignos não do Teatro, mas dos convescotes com os quais estamos habituados a conviver.

Cai o pano e a cena fílmica se esvai. E para nós... pipoca e coca-cola.

dialogos, con Albano sobe el sentido hermeneutico y el dialogo

Gianni Vattimo, leo en un periodico del dia en Buenos aires, reinvindica una etica de la interpretaciòn Como pensar y actuar ne el post nilhismo que esta comenzando a perfilarse en el mundo.Eso nos exige distinguir o identificar puntos en comun entre las lenguas que se organizan como lugares comunes, de los lenguajes artificiales de la academia que no dialogan con nadie. Precisamos entrr en dialogo con el otro.Como dice Gademer , en el dialogo esta el sentido .Y no se dialoga desde los artificios dialogicos ni desde los intercambios de tonterias y lugares vacios ,con los dialogos esteriotipados o los dialogos cliche

Coincido con Vattimo de que el dialogo, o todo lenguaje tiene una normatividad que lo torna responsable El lenguaje tiene que ser una toma de responsabilidades frente al otro,De acuerdo. Y mucha gente es la que habla sin ninguna responsabilidad, repite cliches sin sentirlos ,no sabe lo que dice , Y si no sabe lo que dice como va entender lo que el otro le dice.Ese es un ponto grave.
Tambien coincido con Vattimo en el hecho de que si no se respetan ciertas estructuras , ciertos horizontes resulta demasiado complicado dialogar con sentido.

Yo pertenezco a una escuela de la sospecha , todo me parece sospechoso y debo sospechar, incluso de mi mismo. La escuela de la sospecha nos hace deternernos en la interpretación como limite.Y la interpetacion es dialogica. Y el dialogo no supone dos interlocutores con la misma etica. Mi etica de la escucha me dice que debo escuchar al otro en actitud transferencial Si no hago esto el dialogo es un simulacro de dos autistas.
La etica de la interprtacion.Vattimo esta con la razón, no puede basarse en principios universalistas Terminmos con la verdad universal, poco poetica, devengamos para una verdad forjada por la intersubjetividad del consentimiento La intersubjetividad tiene vigencia poetico psicoanalitica.Punto.Para Vattimo en el siglo XX l verdad se transformo en caridad . Yo quiero, me gustaria que se transforme en acto poetico dialógico No se si la estructura epistemico racional es mejor porque se puede trasmitir mejor.Opto por un minimo de episteme , Lo menos que se necesite de ella es lo que le da valor.No me gustarin que simplifiquen o tornen trivial lo que estoy commngtando La discucion es larga y compleeja ,.Lo que aqui estoy habalndo es en relacion a los actos de aprendizaje ,que para mi deben ser dialogico `poeticos y no artificialles epistemicos .La epsiteme no debe ser construidoa con fines pedagogicos.

Levinas , afirmo que la etica es una practica de escucha del otro, Esto es muy rico dbenmos.Albano, sacarle todo el jugo posible a esta idea.Aqui me limito a apuntar. La intolerancia frente a la ingenuidad del otro es un pecado dialogico y poetico. Yo siempre estuve contra esa intolerancia. Se trata de respetar al otro porque refleja la cara de dios. Frente a esa cara todos somos tontos. El unico principio admisible es la llamada del otro. Vattimo dice y es buena la idea: que se trata de abrir tu casa a los otros, a todos y evitar que te la destruyan
totalmente. Ese debe ser el principio ético dialógico de la Casa Warat. Nos queda conversar bastante para ver como abrimos la casa y evitamos su destruccion total. Es una actitud delicada y dificil de ejecutar El principio de la hospitalidad, del amor, de la fraternidad dialogica.

Gademer reinvindica una atencion integral al parcero del dialogo.como la del terapeuta y el terapeutizado.Esa es la actitud de escucha que falta en esta sociedad post nihilista.Todos siempre escuchando a medias, censurando el discurso que escuchamos.Esa no es la politicas adecuada para vino y sgfia .Lo adecuado es la entrega total en la escucha d
el otro,La dimension hermeneutica de la transferencia en Gademer.De este autor aprendi ,alla lejos y hace tiempo, que el mayor valor de la hermeneutica es el cuidado de niestra subjetividad por el dialogo .No olvidemos que la otredad , es fundamentalmente el dialogo con los otros. Esa, ademas es la gran falta en la concepcion educativa dominante para occidente. Aprendemos en actitud de dialogo, con los otros, con sus subjetividades, con el otro del amor, con las culturas, con los pensamientos de los otros, con las memorias de todo tipo
Siempre existe un nao dito no dito y es en es zona de inaccesibilidad del sentido que debe intervenir la hermeneutica, para ayudar a decifrarnos en el dialogo.Eso es aprender.
Creo que despues de escribir el texto de ayar me di cuenta que en el momnto fuanl de la oficina de antes de ayuer , comenzamos a hacer un trabajo de hermeneutica sobro los no dichos del taller , Creomque en ese instante, todos aprendimos alguna cosa.La descunieta de algunas puntas d elo no dito fue enriquecedor. Luego continue en ese camino y me siento satisfecho con lo que aprendi practicando hermeneutica sobre algunos nao dichos.

La vuelta al amor en ochenta mundos


Para Albano Pepe uma respuesta desde una escrita lo mas amorosa que consigo exprimir.

Primer movimiento


1.- A Julio Cortazar, autor predilecto de mis dieciocho años, le debo la tácita autorización de plagiarlo en el título de este libro y la libertad de alterarlo sin ofensas; el por su vez habia hecho lo mismo con su tocayo Verne. Esta es la segunda vez que efectúo un plagio con desvíos autorizado por Cortázar; la primera fue en ocasión de haber elegido el titulo “La ciencia juridica y sus dos Maridos” para uno de mis primeros libros; el que escribi con el propósito de mostrar como lo poético se introduce como expresión filosófica para el Derecho, por lo menos indicando un camino. En esa ocasión la intención usurpadora fue solo en el título, el resto tiene poco que ver com Jorge Amado. Esta vez quiero rendirle mi pequeño homenaje, e indirectamente a Albano, intentando copiar su estilo, sus climas confesionales, su surrrealismo a la porteña, algo del formato de la vuelta al día, pero no como un fama que no se atreve a trasgredirlo sino como un cronopio antropofago dispuesto a hacer de Cortázar la marca contagiante de varios de sus devenires, presente como semilla entre las ruinas de sus cuerpos sucesivos, de sus cuerpos que huyen de las agendas. Cortázar siempre fue el gran extranjero en mi lenguaje interior, el que constantemente lo provoca para hacerlo trascender a si mismo

En la segunda edición de la “Ciencia jurídica y sus dos maridos” decía que el amor era una raridad. Le echaba y le sigo echando la culpa de esa casi imposibilidad al paradigma de la modernidad y sus opresivas formas de ilusionarnos sobre la realidad. En el amor la condición moderna nos eludió sobre el casamiento burgués, sobre la monogamia, alienándonos en la idea que un casamiento sólido y bien sucedido (vendiéndonos la creencia de que la solidez era un atributo fundante del amor) dependía, entre otras representaciones ideológicas, de la necesidad de contar con un otro que funcione como nuestra alma gemela, el par perfecto, o nuestra media naranja, la otra mitad, igual a nosotros mismos, que nos complementa para transformar los vínculos de amor en naranjas hermafroditas. En el fondo la búsqueda en el otro de uno mismo. O si vos querés, Albano, la búsqueda del otro como transferencia . Algo terrible, dramático, pero sobre todo una constante masiva en la condición moderna, que pasa desapercibida por mil artificios ilusorios en el que se diluyen sus trampas perversas. Yo me busco en el otro como si el fuera un bastón en el que me puedo apoyar porque no puedo encontrarme conmigo, perdido en un aluvión de creencias ilusorias, en la matrix que organiza la realidad como sistema de ilusiones. Lo hiper- real como algo más satisfactorio que lo real. El otro no existe como diferencia carnal, visceral, real, neurótica y encantadora. El otro existe dentro de mi como mi ficción idealizada, mi pasión fuera de la historia. Los dolores del otro pasan a ser míos y yo espero, exijo que los míos se transformen en los suyos: quiero al otro siempre diluído en mi. Nunca consigo ver al otro en su autonomía, quiero al otro pegado y dispuesto con alegría, a ser clonado como una parte mía. Como si todo eso fuera posible y no la consecuencia del delirio de un sistema perverso de ilusiones. Como máximo consigo ver al otro como objeto. Cosifico la alteridad, corriendo el riesgo, casi la condena de convertirme en un tóxico -dependiente del otro-. Hablo del sujeto apasionado, el que buscando ser en el otro, termina convertido en un objeto desmesurado. Cuando nos buscamos en la proyección idealizada de nosotros en el otro, lo único que conseguimos es la pérdida de nuestros devenires de autonomía, objetados (en el sentido de tornados objeto) por una pasión desmedida. Sentimientos amorosos expresados desde idealizaciones desmedidas y dependencias afectivas que nos arrojan en los torrentes de la pasión, alejandonos de una posibilidad de establecimiento de una relación de amor. La pasión, siempre la veo, como un ingrediente tanático que aleja nuestro sentimiento del amor y lo aproxima del narcisismo de muerte.

El amor romántico, impuesto como ceguera de las concretudes cotidianas, del dolor de mirar al otro como diferencia, en sus sueños y verdades, fruto de sus deseos y no de los míos, es una idealización de los sentimientos amorosos. Es el sistema de ilusiones, la matrix del amor ,que permite construir en nuestra cabeza a otro que nos imaginamos portador de capacidades absolutas para amparar nuestra soledad, nuestro desamparo primordial e imposible de ser vencido, superado. Construimos un otro fantástico, dueño y señor de una identidad mágica, capaz de transformar nuestras fragilidades, nuestros fantasmas, nuestros desequilibrios emocionales, nuestras faltas de amor en capacidades. Mecanismos de idealizaciones desesperadas que convierten al otro en una ficción de perfección, en un Mefisto de rostro angelical y femenina belleza. Un mefisto angelical al que le concedemos el derecho de ser el tutor de nuestras búsquedas de autonomía; que monitoreadas por usurpadores estarán condenadas de antemano al fracaso. Transforman la autonomía en dependencia. Hacen de esa relación con el otro un vínculo tóxico. Convierten al individuo idealizante en un alterodependiente. El idealizado, en contrapartida, queda reducido a la condición de un devorador sofocado.

Las idealizaciones de amor, unilaterales, bilaterales o trilaterales imposibilitan la construcción de relaciones y sentimientos amorosos mágicos, cargados de poesía surrealista. Particularmente pienso y siento (pienso-sintiendo, ejercito mi razón-poética) que sin la construcción de un real maravilloso como espacio de amor las idealizaciones enceguecedoras hacen del sentimiento amoroso un espacio tóxico, les falta una estilistica de la existencia y les sobran abstracciones ilusorias. Les sobra pasión. Aunque sueñe extraño, la pasión no es poética; es una pura expresión melodramática de sentimientos. Yo no consigo, particularmente, ver poesía de amor en el melodrama. Podríamos hablar de una estética del melodrama, pero no de poesía de amor, que es siempre un avance de espiritualidad. Lo poético es elevación espiritual, no importando desde que lugar se produzca ese ascenso del espíritu (el lugar de la espiritualidad en lo poético amoroso proviene de las reservas salvajes). Ahora bien, sin elevación, no hay acción poética amorosa. El melodrama es un declinio de espiritualidad, nada más.

No consigo, tampoco, ver poesía amorosa en el romanticismo. El nos propone una falsa o ninguna estilistica de la existencia. Hablar de amor romántico no es algo que tenga que ver con lo amoroso auténticamente poético. En el romanticismo únicamente existe una apariencia de lo poético. Cuando hablo de lo poético en el amor, cuando me siento inundado de poesía, me estoy refiriendo a un proceso de desnudamiento de las almas. Almas que se desnudan, que adquieren recíprocamente una intimidad, generalmente, inesperada, muchas veces instantánea. La aproximación poética torna deliciosa el vínculo de amor. Ella puede darse, o iniciarse en cualquier momento de un relación, entretanto, si es un acto inaugural le otorga a una eventual y posterior aproximación de los cuerpos una dimensión absolutamente fantástica. Ahí es donde podemos hablar de realismo mágico en el amor. La intimidad de dos cuerpos desnudos y únicamente cubiertos por la poesía. Ahora bien, si primero se produce el desnudar de los cuerpos, si la primera intimidad es cuerpo a cuerpo, luego resulta más engorrosa la posibilidad de construir la intimidad poética en la relacion de sensibilidades. Desnudar la sensibilidad después de la desnudez del cuerpo es una tarea bastante engorrosa.

La gramática de la poética de amor proviene de las reservas salvajes.

El amor precisa transitar en las márgenes de la monogamia, tornar a lo monogamia permisible a las transgresiones. Sin trasgredir las parejas monogámicas terminan por no conocer nada del sentimiento amoroso. Es como pretender conocer una ciudad sin salir de su centro administrativo (lo que los Argentinos de la ciudad de Buenos Aires llaman de Micro-centro). Las ciudades se conocen perdiendose en las periferias, recorriendo sus calles como peregrinos y no como turistas esteriotipados por las guías de lugares. Lo que verdaderamente se encuentra es lo que no esta programado esteriotipadamente. “Todos los sábados después de ir al cine hacemos el amor”. El amor precisa dejarse sorprender por la poesía de lo inesperado: el goce.

El paradigma de la modernidad refinó éticamente y de una manera tan exagerada sus ideas en torno al amor monogámico que terminó colocando a los amantes en estado de monotonía radical. Una fórmula para el amor en donde los deberes hablan más alto que el deseo y nuestra necesidad de goce.

Lo cierto es que estamos delante de vínculos afectivos, que son de por sí, altamente complejos, plurales por naturaleza y irrenunciablemente paradojales. Cuando amamos queremos al mismo tiempo, para nosotros, para mi, en mi caso, un plural de vínculos amorosos, con varias mujeres, pero también queremos, y al mismo tiempo a la única, a la elegida, a esa prima entre pares que marca la diferencia. La mujer estable. Esa que es equivocadamente exaltada por las condición monogámica de la modernidad. En la oscilación de ése péndulo se nos va la vida. Queremos tener al mismo tiempo a la “ única “ y a, yo diría, “las varias”. ¿Cómo conseguir la armonía en medio de esos vaivenes? Apostando en una monogamia marginal, de amados y no de amantes. Sin trasgresiones, la monogamia no es solo insustentable, es insoportable. La agonía.

Trasgredir, traicionar, la monogamia es poder ir más allá de nuestro lenguaje ya establecido con la ayuda de una extranjera, en el caso de los hombres, que pueda funcionar como una Gradiva.

Las relaciones de amor son siempre encuentros entre dos manantiales, tormentosos, caudalosos, como el encuentro de las aguas del Río con el Océano Atlántico. Se crean olas gigantescas, las más dificiles y más desafiantes en la vida de un surfista. Ese encuentro, los amazonenses lo llaman la Pororoca. Y el amor es eso, el dificil arte de aprender a surfear en la Pororoca. El arte del equilibrio en las olas más desafiantes. ¿Los amantes están siempre surfeando en una Pororoca que nunca se calma? Mi respuesta, querido lector, ya la sabes.

El modelo de amor romántico que impuso la modernidad es uma matrix de amor.


¿Qué es el amor? ¿Podemos definirlo? Se logrará una conceptualización para el. Salva que seamos ingenuamente esencialistas, la respuesta es negativa. ¿Podemos trazarle una cartografía? ¿Tendremos que resignarnos a comprenderlo interpretando por aproximación los flijos y los devires que provoca en mis cuerpos sucesivos? ¿Podremos establecer para el condiciones susitutivas, al modo en que la modernidad le estableció? ¿El amor como enigma? ¿Podremos resignarlo a tratar de vivirlo sin el esfuerzo de descifrarlo? La íltima no deja de ser una receta atractiva, sabrosa de probar. La receta sirve para mi, pero añadiéndole algunas pistas interpretativas, pistas semánticas, que me sirvan para poder gozar mientras recorro los laberintos de su enigma. Pistas que me permitan distinguir los caminos más interesantes y me evite caer en los callejones sin salida de los despistes, esas sutiles trampas que nos tiende constantemente el enigma del amor. Si bien los enigmas no precisan ser descifrados, requieren de pistas que nos orienten y enriquezcan las posibilidades de poder vivirlo mejor, con mas goce, de una manera más satisfactoria. Las pistas en el amor siempre tornan más ricos las sucesivas escaladas de los sentimientos que suelen ser vehiculizados por la palabra amor.

Sin la construcción de pistas no tenemos como revestir con poesía el encuentro de dos cuerpos con voluntad de amarse.


En un seminario, o taller sobre el amor que en algún momento del pasado conduje en la Maestría en Derecho de la Universidad de Brasilia, Luisa, una de las participantes, colocó como pista, la necesidad que tiene el amor de generar un real encuentro con el otro en cuanto diferente, el amor como el encuentro gozoso con el otro en cuanto alteridad radical. Aceptando al otro como realmente es y amandolo por esa diferencia.

Suely, otra participante, colocó como pista el hecho de que el amor precisa ser entendido como una soledad amparada.

Por mi parte coloco, aquí y ahora, más alla de esas dos anotaciones puntuales que todavía recuerdo, que el amor es un proceso de transferencia que dura mientras la transferencia se mantiene, luego es preciso cambiar de amor terapeutico, que por otro lado es el centro de gravedad que mantiene a un devenir amoroso ergido en sus propios pies.