31 de julio de 2009

Dulce oleaje


Recordar….

que palabra tan dulce y triste a la vez…

Océano de sueños y sensaciones,

repleto de mágicos momentos,envueltos de la más infinita felicidad.

Cierra los ojos y deja que surjan,

Deja que las olas, acaricien tu cuerpo haciéndote vibrar,

No reprimas lo que un día, hizo latir tu corazón,

No dejes a un lado todo lo vivido,recuerda que fue tuyo,

recuerda que jamás volverá y sobretodo recuerda,

que esas mismas olas, otros las compartieron contigo,

que estén a tu lado o no, posiblemente cuando cojan una ola,

recuerden aquella que en su día, cogieron contigo,

que luchasteis contra la fuerza de un mar enfurecidoy a la vez,

repleto de apasionantes sensaciones de poder,

No reniegues nunca de lo que hiciste,Aprende a coger las olas,

Para que las olas no te cojan a ti….

Dulce oleaje, dulce melancolía, dulces momentos, dulce vivir…


Extraído del blog
http://pensamientos2006.blogspot.com/

Um homem morto.


Caiu morto no topo da rua. Chovia.
Caiu morto, tinha um buraco no peito. Um buraco no coração.
E chovia.
O sangue, que escorreu da ferida, começou a descer pela rua.
Misturado com a água da chuva, escorria.
Seus olhos estavam arregalados.
E da boca caiu um risco de sangue.
Morreu de olhos abertos. De frente pra vida, olhando pra cima.
Morreu de boca aberta. Do grito de dor que sentiu.
Morreu com uma ferida no peito, escancarando no corpo a agonia que sempre lhe acompanhou.
Chovia, o sangue escorreu até o fim da rua, misturado na água perdeu o vermelho intenso.
Ele era vermelho intenso, por dentro e não sabia.
E quem passava no fim da rua não notou que na água da chuva havia sangue.
Quem lá passou não soube que no topo da rua morreu alguém, que sempre buscou em vida, o que a morte lhe deu.
Ele que sempre desejou, pelo menos no início, antes de abater-se, olhar a vida de frente, ter direito ao grito, ver reconhecida sua dor.Dor que agora sangrava.Mas quem passava no fim da rua não sabia que a água da chuva pode apagar a dor de um homem.


Extraído del blog de Andréa Beheregaray
http://wunschelrute.blogspot.com/

Cafés Surrealistas Robespierre en Santa María el 1º y 2º de Octubre.

Biopolítica y filosofía


Biopolítica y filosofía - lanacion.com

El filósofo italiano Roberto Esposito, que en la próxima semana visitará la Argentina para brindar una serie de conferencias, explica en este texto exclusivo cuáles son las líneas directrices de Bíos , su último libro, que, junto a Categorías de lo impolítico , se dará a conocer prontamente en castellano

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Domingo 17 de setiembre de 2006 | Publicado en edición impresa

Como he tratado de demostrar en mi libro Bíos (Einaudi 2004), el nazismo constituye el punto culminante de una política de la vida que se invierte en práctica de muerte. Su caída, sin embargo, no ha puesto un punto final a la biopolítica. Lo comprueba el hecho de que, en sus diferentes configuraciones, ésta tiene una historia mucho más amplia y larga que la del régimen que parece haberla llevado a su resultado extremo. La biopolítica no es un producto del nazismo, sino que el nazismo es el producto paroxístico y degenerado de una determinada forma de biopolítica. Se trata de un punto sobre el que conviene insistir con fuerza, porque puede conducir y ya ha conducido a numerosas equivocaciones.

Contrariamente a las ilusiones de los que imaginaron que se podía saltar hacia atrás el paréntesis nazi para reconstruir las mediaciones, los diafragmas institucionales de la fase anterior, vida y política están tan entrelazadas que desatar el nudo que las une es imposible. Al menos en el mundo occidental, esta ilusión ha sido alimentada por el período de paz que se abrió al final de la Segunda Guerra Mundial. Pero, prescindiendo de la circunstancia de que dicha paz (o "no guerra", como ha sido la guerra fría) también se basó en el equilibrio del terror determinado por la amenaza atómica y que, por ello, se encuentra completamente inscrita dentro de una lógica inmunitaria, esa paz no ha hecho más que posponer algunas décadas lo que de todos modos habría sucedido luego. El derrumbe del sistema soviético, interpretado como una victoria definitiva de la democracia contra sus potenciales enemigos e incluso como el fin de la historia, señala, en efecto, el fin de esta ilusión.

El vínculo entre política y vida, que el totalitarismo anudó en una forma para ambas destructiva, todavía está frente a nosotros. Más aún, se puede decir que se ha convertido en el epicentro de toda dinámica políticamente significativa. Desde la importancia cada vez mayor del elemento étnico en las relaciones internacionales hasta el impacto de las biotecnologías sobre el cuerpo humano, desde la centralidad de la cuestión sanitaria como índice privilegiado del funcionamiento del sistema económico-productivo hasta la prioridad de la exigencia de seguridad en todos los programas de gobierno, la política aparece cada vez más acorralada contra la desnuda muralla biológica (si es que no lo está sobre el cuerpo mismo de los ciudadanos de todo el mundo). La progresiva indistinción entre norma y excepción, determinada por la extensión indiscriminada de las legislaciones de emergencia, junto con el flujo creciente de inmigrantes privados de toda identidad jurídica y sometidos al control directo de la policía, señala un deslizamiento ulterior de la política mundial en dirección de la biopolítica.

Es necesario reflexionar también sobre esta situación mundial más allá de las actuales teorías de la globalización. Se puede decir que, contrariamente a cuanto de manera muy diferente sostuvieron Heidegger y Hannah Arendt, la cuestión de la vida forma hoy un todo con la del mundo. La idea filosófica, de derivación fenomenológica, de "mundo de la vida", finalmente, se invierte en aquella simétrica de "vida del mundo". En tanto, el mundo entero aparece cada vez más como un cuerpo unificado por una única amenaza global que, al mismo tiempo, lo mantiene unido y amenaza con hacerlo pedazos. A diferencia de lo que sucedía en otro tiempo, ya no es posible que una parte del mundo (América, Europa) se salve, mientras otra se destruye. El mundo, el mundo entero, su vida, comparte un mismo destino: o todo junto encontrará el modo de sobrevivir o perecerá todo junto.

Los hechos desencadenados por el ataque terrorista del 11 septiembre del 2001 no constituyen, como se dice comúnmente, el principio. Son sólo el detonador de un proceso que se puso en marcha con el final del sistema soviético, el último katéchon (freno) que detuvo los impulsos autodestructivos del mundo sirviéndose de la mordaza del miedo recíproco. Desaparecido este último freno que otorgó al mundo una forma dual, ya no parece que se puedan detener las dinámicas biopolíticas, que se las pueda contener dentro de los viejos muros.

La guerra en Irak señala, quizá, la cima de esta deriva, tanto por el modo en que ha sido presentada como por la forma en que ha sido conducida. La idea de guerra preventiva desplaza radicalmente los términos de la cuestión respecto de las guerras efectivamente combatidas y también respecto de la llamada Guerra Fría. Comparándola con esta última, es como si lo negativo del procedimiento inmunitario se duplicara hasta ocupar todo el escenario. La guerra ya no es más la excepción, el último recurso, el reverso siempre posible, sino la única forma de coexistencia global, la categoría constitutiva de la existencia contemporánea. De allí, consecuencia de la que no hay que sorprenderse, la multiplicación sin límites de los mismos riesgos que se quisieron evitar. El resultado más evidente es la absoluta superposición de los opuestos: paz y guerra, ataque y defensa, vida y muerte están cada vez más aplastados el uno contra el otro.

Si nos detenemos a examinar más en detalle la lógica homicida - y suicida- de las actuales prácticas terroristas, no es difícil reconocer un paso ulterior respecto de la tanatopolítica nazi. No es sólo que la muerte ingrese masivamente en la vida, sino que la vida se constituye en instrumento de muerte. ¿Qué es, específicamente, un kamikaze , sino un fragmento de vida que se arroja sobre otras vidas para producir muerte? ¿Y no se desplaza el objetivo de los atentados terroristas cada vez más hacia las mujeres y los niños, es decir, hacia las fuentes mismas de la vida? La barbarie de la decapitación de los rehenes parece hacernos regresar a la etapa premoderna de los suplicios en las plazas, con un toque hipermoderno constituido por la platea planetaria de Internet, desde la que se puede asistir al espectáculo. Más que oponerse a lo real, lo virtual constituye, en este caso, su más concreta manifestación, en el mismo cuerpo de las víctimas y en la sangre que parece salpicar la pantalla. Nunca como en estos días, la política se practicó sobre los cuerpos y en los cuerpos de víctimas inermes e inocentes. Pero lo más significativo de la actual deriva biopolítica es que la misma prevención respecto del terror de masas tiende a hacer lo mismo que el terror y reproducir sus modalidades. ¿Cómo leer de otro modo los episodios trágicos, como la matanza en el teatro Dubrovska de Moscú, cuando la policía empleó gases letales tanto para los terroristas como para los rehenes? Y, en otro plano, ¿no es también la tortura, practicada abundantemente en las cárceles iraquíes, una muestra ejemplar de política sobre la vida, a mitad de camino entre la incisión sobre el cuerpo de los condenados de "En la colonia penitenciaria"de Kafka y la bestialización del enemigo de matriz nazi? La señal más tangible de la superposición completa entre defensa de la vida y producción de muerte es, quizás, el hecho de que, en la reciente guerra de Afganistán, los mismos aviones hayan lanzado bombas y víveres sobre las mismas poblaciones.

Con todo esto, ¿el discurso puede considerarse cerrado? ¿Es éste el único resultado posible o existe otro modo de practicar o, al menos, de pensar la biopolítica? ¿Es posible una biopolítica afirmativa, productiva, que evite el retorno imparable de la muerte? ¿Es imaginable, para decirlo con otras palabras, una política no sobre la vida, sino de la vida? ¿Y cómo debería o podría configurarse?

Por el momento, una primera y no inútil aclaración. Aunque acepto la legitimidad de otras propuestas, personalmente, desconfío de todo cortocircuito inmediato entre filosofía y política. Su implicación no puede solucionarse con la absoluta superposición. No creo que la tarea de la filosofía sea proponer modelos de instituciones políticas o hacer de la biopolítica un manifiesto revolucionario o, para respetar los gustos, reformista. Mi impresión es que se tiene que recorrer un camino mucho más largo y articulado, que pasa por un esfuerzo específicamente filosófico de nueva elaboración conceptual. Si, como Deleuze cree, la filosofía es la práctica de creación de conceptos adecuados al acontecimiento que nos toca y nos transforma, entonces, éste es el momento de repensar la relación entre política y vida en una forma que en vez de someter la vida a la dirección de la política - lo que manifiestamente ocurrió en el curso del último siglo-, introduzca en la política la potencia de la vida. Lo que cuenta no es confrontarse con la biopolítica desde su exterior, sino afrontarla desde adentro, hasta hacer emerger aquello que, hasta ahora, ha sido aplastado por la figura de su opuesto.

Por supuesto, la referencia a este opuesto es necesaria, al menos para fijar un punto de partida y de contraste. En Bíos elegí el camino más difícil: partir de la derivación más mortífera de la biopolítica -es decir, del nazismo, de sus dispositivos tanatopolíticos- para buscar precisamente en ellos los paradigmas, las claves, los signos invertidos, de una política de la vida diferente. Me doy cuenta de que esto puede parecer chocante, que colisiona con un sentido común que trató durante mucho tiempo, consciente o inconscientemente, de remover la cuestión del nazismo, de lo que el nazismo entendió y, desafortunadamente, practicó como política del bíos (o, para utilizar más correctamente el léxico aristotélico, de la zoé ) . Los tres dispositivos mortíferos del nazismo (naturalmente no sólo de él, como hoy resulta cada vez más evidente) en los que he trabajado se refieren a la normalización absoluta de la vida, es decir, a la clausura del bíos dentro de la ley de su destrucción; a la doble clausura del cuerpo, es decir, a la inmunización homicida y suicida del pueblo alemán dentro de la figura de un único cuerpo racialmente purificado; y, finalmente, a la supresión anticipada del nacimiento como una forma de cancelación de la vida desde el momento de su surgimiento. A estos dispositivos no les contrapuse algo extraño sino, precisamente, su exacto contrario: una vitalización de la norma más allá de todas las actuales filosofías del derecho; el tema (que ya se encontraba en la fenomenología) de la carne , como lo que resiste a toda incorporación presupuesta; y, por último, una política del nacimiento, entendida como producción continua de la diferencia, contra toda práctica identitaria. Sin poder retomar aquí en detalle los argumentos propuestos, todos ellos plantean una conjugación inédita, mediante la reflexión filosófica, entre lenguaje de la vida y forma política. Cuánto de todo esto pueda ir en el sentido constitutivo de una biopolítica afirmativa todavía no lo podemos saber. Lo que puede hacerse por ahora es señalar las huellas, devanar los hilos capaces de adelantar algo que todavía no emerge en el horizonte.

Por Roberto Esposito
Para LA NACION - ROMA, 2006

Traducción: Edgardo Castro

Obras

Publicadas

El origen de la política. ¿Hannah Arendt o Simone Weil? , 1999.

Confines de lo político. Nueve pensamientos sobre la política , 1996.

Communitas. Origen y destino de la comunidad , 2003.

Immunitas. Protección y negación de la vida , 2005.

Por publicarse

Bíos. Biopolítica y filosofía (Amorrortu).

Categorías de lo impolítico (Katz).Obras



Certifica.com

Nomadismo monogamico Segunda entrega


De repente sin muitas razones internas , siento que es un cambio de epoca , de fase en mi vida y en mis proyectos profesionales, las ilusiones, mi sensibilidad se entrecruza con las circunstancias generando fuertes rupturas y alteraciones en las figuras de mi extrañeza interior . Conciencia critica, instancia normativas formulaciones morales, estan en retirada historica sin precedentes. Todo esta fuera de las diferentes normatividades que les daban sentido y organizaban limites, estructuras, permisos y obligaciones. Sin que tomemos clara conciencia ,las `propias instituciones que se agrupan bajo la ficcion del Estado están demasiado preocupadas realmente por normativizar, eso funciona mas como retórica de los medios que por una real preocupación institucional burocratica, de instituciones que gracias a la bipolítica no precisan ,casi, de las n ormas como modos de estructurar y poner limites Los cuerpos dóciles no precisan del plus de la limitacion ya estan entragdos a la manipulación total. Quien roba un cuerpo no precisa construir sentidos morales, sentidos normativos, estructurantes. Los condenados por un poder que les roba la vida Un hiper gueto globalizado donde se va desvaneciendo el propio concepto de exclusión social ,,ya que si la captura es total no queda nadie que se salve de la exclusión por lo cual la categoría muere como sentido.

Cuando se habla de bio- política se esta haciendo referencia a operativos y dispositivos que hacen que la vida de todos pase a ser objeto de la política y apropiación por parte del capitalismo mundial integrado no solo de la fuerza de trabajo sino de la subjetividad, del deseo , del placer y de la esperanza: el poder inclusive determinado que es lo que podemos esperar como esperanza simulada. La bio política se esta constityendo en una nueva clave filosofica para este momento ,prolifera, como tema, como desafia a superar , como estado de lucha contra ella,y como dimensiones fundamentales de lo que sucede en la actualidad Foucault llama de Bio-pólitica al modo en que el poder se transforma en poder sobre la vida. El mecanismo es tan perverso que se consiguió controlar la vida de las personas en nombre de un cuidade , que de cuidado no tiene nada, es mas bien desprecio sobre la vida del otro. El cuidado se generaliza y se idealiza ,higiene, natalidad comidas ,transformadas en cosas políticamente relevantes para el control y la manipulación En nombre del cuidado nos aprisionan se apoderan de nuestro cuerpo y nuestra subjetividad, Hacen de nuestro cuerpo un negocio y un control disciplinar. Es el modo en que el liberalismo nos cuida Bio- pólitica y liberalismo estan como simbioticamente relacionados ,termina trransformándose en el modo liberal de actuar y cuidarse descuidandose. La bio-política y el bio- poder es el modo en que se reconfigura lo humano desde el modo libera r de construir las ilusiones despiadas de la que ,desde esa ideología se llama realidad El poder se apropi bio-politicamente de nuestros cuerpos generando tecnicas particulares de configurar lo saludable , lo normal ,lo que se desea saludablemente La gestion controlada y manipulada de lo vivo. La biopólitica da una respuesta integral y neoliberal a la pregunta sobre el sentido de la vida Nos da una respuesta que deja a los sentidos en el borde del sin sentido y a la felicidad muy lejos del deseo y la esperanza.de autonomia. Inventan el cuidado seriado y pilorizado. La vida cuidada por los laboratorios que ven en lo holistico un monstrua a combatir.

Decidir sobre el propio cuerpo es la gran lucha de este siglo

Empieso mi doble seis de vida sintiendo la necesidad de trabajar una virada importante de pagina en los modos de construir mi intervención sobre lo juridico y los modos de convivencia. Me siento embarcandome en una nueva onda de pensamientos , sentimientos y actitudes que quieren dar una vuelta de pagina al penar el derecho desde lo normativo, quebrar la varias veces secular idea de que el objeto del Derecho son las normas Tampopque quiero detenerme en el dislocamiento, que no es una virada , que sugiere que el objeto del Derecxho es el conflicto En ese desvio terminmos por percibir que es un modo circular de volver al punto de partida y volver a quedar prisionero de las normas como objeto,La mejor vuelta de pagina, fuerte, incisiva es la que coloca como objeto el cuidada de la vida y de la convivencia , pero un cuidado emancipatoria, que nos abra algun camino de la autonomia Por que el cuidado tiene que pasar por la autonomia seres biopliticamente tomados nio pueden cuidafrse de nada , Para cuidarse e spreciso ser autonoma Para ser autonome se precisa ser responsablem, para ser responsable es preciso reaprender a amar, a desear, a tener a felicidad `por esperanza..O sea reaprender a sentir a pensar la vida desde la sensibilidad , desde la poesia desde las artes.

El deseo es una cosa novedosa en la historia, para el grueso de las personas vivir el deseo encierra la búsqueda desesperada por acceder a lo inaccesible, en algun punto, acceder al otro que se da ,inclusive en las mayores ilusiones de amor como inaccesible desde este lugar cuidarme significa reinventar ilusiones que me tengan en estado permante de aproximación a lo inaccesible por lo poetio.Sin poesia lo inaccdesiblde queda vedado La poesia permite la penetración ilusoria , que es lo que el hombre puede como maxima posibilid de la especie. Pero en esa ilusion poetica el hombre tiene rasfagas de sensaciones que lo aprioxima a otra inaccesibilid que es preciso superar por las ilusiones ; La felicidad. Preciso para cuidar mi vida recrear permanetemente la ilusion de la felicidad. Siempre pense que la pregunta sobre el sentidode la felicidad es absurdo Que es la felicidad,.No se sabe es un desafio de invencion, un desafio para reinventar una ilusion erotica Por eso la felicidad es una ilusion comprometida con el deseo, tam,bien como ilusion.Lo importante es entender que la felicidad no puede ser algo a ser esperado, es algo a ser permantemente inventado como ilusion. Es idiota decir la vida no me dio la felicidad,esas personas deberian decir yo no me permiti la ilusion de la felicidad..No tuve con que sentir esa ilusion. Algo la fallo a mis deseos.

Edgardo Castro dice que El estado moderno (se refiere el funcionamiento de sus instituciones ,supongo) que nacio para proteger la vida de los hombres se convirtió en Auschwitz en una maquina de muerte Que es el modo en que el poder neoliberal nos cuida Sutiles campos de concentración En nombre del cuidado nos destruyen La biopólitica tambien roba , para mi las posibilidades del cuidado democratico del otro y del todo social La biopólitica se apropia del funcionamiento democratico de los estados sociales de alteridad. En terminos biopolioticas la democracia posible es la que el dinero puede comprar ,la democracia que el dinmero puede construir .A eso quedo reducida la democracia de los campos de concentración globalizados como tendencia a la construccion de mega ciudades. Me parece que en terminos neoliberalas no se `puede hablar mas de Estado moderno, sino de Estado Auschwitzeriano El modo en que el ciudadano es absorvido por el poder e obligando al derecho a funcionar en un permante estado de excepcion del estado regular de funcionamiento excepcional del Derecho. Dentro del Estado moderno y de la concepciones norma tivistas el derecho no puede funcionar sin un `permante estado de excepcion La diferencia es que es un estado de excepcion disimulado por un conjunto de ilusiones que lo diluyen e inpiden su `percepción En la excepcionalidad Auschwitzeriana del estado de excepcion del derecho esta excepcional no es disimuilada por ninguina ilusion Lo excepcional se vivi asquerosamente como excepcionalidad genocida y sin ningun pudor.Es un estado permanete de excepcion dentro de una barbarie barbara al extremo Perdido el sentido de una barbarie que conserva una cierta elegancia Vimos y vivimos las invasiónes barbara de las ciencias, de la verdad, La epistemología universitariamente diseminada no es mas que una barbaria aristocratiuca en sus modales Una epistemología que responde a un pardigma un tanto confuso en sus destinos Un paradigma que habla metafisica y ontologicamente del humanismo Encubre con palabraas y aapriencias rtoricas convioncentes Las imposibilidades de postular un humanismo sin alteridad.. El humanismo es siempre un acto de fantasia y eso la modernidad lo perdio de vista

.

El Estado siempre fue una ilusion filosófico juridico ideologica con la que se nos hizo creer en mecanismos protectores d ela vida de los hombres y garantes de juna convivencia sin opresiones ni exclusiones ,llena da garantias. Una ilusion que delante de nuestros ojos en continuo estado de engaño se fue transformando en un campo de exterminio globalizado ,con residuos de hombres atolondrados por excelentes medios de manipulación publicitaria que garantizaban que esos atolondrados podrian comprar cualquier basura a precio de las mejores nutrientes Un capitalismo mundial integraro que funciona como maquina de muerte, de exterminio de las subjetividades y marionetización de los cuerpos.

El siglo XX comenzó con dos ideologías encontradas sobre el manto filosofico ideologico del Estado moderno Una que nos vendia libetad y el otro que nos vendia igualdad terminaron asociandos en un mega estado Globalizado ,en un capitalismo mundial integrado CMI ,que no nos da ,ni nos prometa mas ni una cosa ni la otro Nos quedamos sin ninguna promeza , ni de libertad ni de igualdad.

30 de julio de 2009

Terça feira, 10:45hs. O tempo escoa por entre os


...

“Pasmo sempre quando acabo qualquer coisa. Pasmo e desolo-me. O meu instinto de perfeição deveria inibir-me de acabar: deveria inibir-me até de dar começo. Mas distraio-me e faço. O que consigo é um produto, em mim, não de uma aplicação de vontade, mas de uma cedência dela. Começo porque não tenho força para pensar; acabo porque não tenho alma para suspender”.

(Bernardo Soares, um semiheterónimo, de Fernando Pessoa, segundo o próprio. In: Livro do desassossego)

“Assim estou me sentido agora, nu e com muito frio...”

(Albano Pêpe. Memórias em desconstruções. Postscriptum)

Poderia ser quarta-feira, um outro dia qualquer, a qualquer hora. O que marca é o tempo que escoa por entre os dedos. Pergunta: Por o tempo se esvai? Resposta: porque queremos retê-lo. Simples, não é?

A narrativa nasce para dar continuidade à memória da existência temporal. Para que as experiências não sucumbam logo depois do acontecimento, do acometimento enquanto memória. É ela, a mnemesis que se exige enquanto compartilhamento, visto que desde os gregos antigos, o mundo das ações e obras humanas, em contraposição à ordem perene da physis, define-se por sua mortalidade. Com efeito, inseridos num mundo temporal, as obras e os feitos humanos são perecíveis e, como tais, marcados pela finitude dos próprios homens. A tarefa da rememoração narrativa comum à poesia épica e à historiografia, funda-se, pois, na exigência e na pretensão de conferir durabilidade e permanência aos feitos e obras humanas, subtraí-los assim à sua perecibilidade”, conforme nos diz de Luis Inácio Oliveira.

Amplio um tanto tal rememoração narrativa. Ousaria até dizer que sempre, desde sempre estamos narrando. Lembram-se das inscrições rupestres gravadas nas rochas por nossos ancestrais? Memórias deixadas ao longo da vida nômade dos primeiros homo sapiens sapiens. Desenhos e gravuras que marcavam a forma de ser deles, deixadas para quem? Por que? Graças a tais rabiscos sabemos muito dos atos inaugurais de nossa espécie. Eles sabiam o que estavam fazendo, eles sabiam que tinham que deixar rastros de seu ethos para que nós os conhecêssemos, para que não fossem simplesmente esquecidos, porque a espécie humana para continuar existindo cumpre o desiderato de produzir memória. A narrativa demarca o tempo, tempo da nossa existência finita, tempo dos mortais, tempo da finitude e da memória, tempo da perenidade do efêmero.

A narrativa que tecemos, acontece dolorosamente, visto que ela acontece através de mergulhos que fazemos desde sempre em memórias ancestrais que acumulamos, atravessando texturas que sabemos existir, mas esquecidas. Lembranças fantásmicas que acontecem tais correntes marítimas, ora frias, ora quentes, ora escuras, ora límpidas. São gerações e gerações passadas que nos constituem através de “agoras” que podem iluminar nossos passos ou cegar-nos. Creio que é sábio seguir os conselhos de Goethe quando não sabemos o que vemos: “mas em cuanto capciosa empieza a ser la senda, y niebla impide el mirar claro, del propio corazón torna ao refugio, y en el de sus amores busca amparo”. Creio que é isto que estamos fazendo, Warat, Andréa e uma multidão de anônimos; estamos tecendo narrativas, apropriando-nos da palavra do narrador em nosso tempo, tempo dos mortais. Construimos e desconstruímos o que vai vestindo nossa nudez, visto que não nos suportamos nus, e a Palavra, em sua ambigüidade nos veste ao mesmo tempo em que nos desveste. Portanto, a narrativa que tecemos acontece dolorosamente. Assim como os amores: vestem-nos e despem-nos. Neste sentido vale a pena mais uma vez escutar o poeta, ao narrar: “...del propio corazón torna al refugio, y en el de sus amores busca amparo”.

Muitas e muitas vezes nos reportamos aos deuses, às musas, às fadas, vislumbrando um passado épico, um “tempo eterno e imemorial no qual vivem os seres divinos”, como que para vivermos intensamente uma outra rememoração, desta vez épica, de um mundo onírico que também criamos enquanto um “Outro” que nos faz voar para outros mundos, outros horizontes que ultrapassem os férreos limites do tempo sub-lunar e nos remeta para o tempo cósmico, o tempo de physis, vivem os demais animais. Mas, isto é uma outra história...

29 de julio de 2009

Manifiesto del surrealismo jurídico: décimo novena entrega

En los seis meses en que redacté este manifiesto, fue surgiendo, casi automáticamente, un abanico grande de interrogaciones sin respuestas. A medida que fui avanzando en la lectura de los textos surrealistas, sentí la necesidad de investigar varios temas y autores que me hicieran huir de los objetivos que inicialmente me había impuesto. Las lecturas me fueron dando una cierta claridad sobre algunas cuestiones. Fue una lucidez conquistada a los pocos. Por esa razón, han de parecer redundantes, las veces obsesivas, muchas de las colocaciones presentadas. Opté por no alterar la secuencia en que las ideas fueron, originariamente, expresadas, para preservar, con eso, la fuerza de su espontaneidad. Estoy presentando un texto sincero y no un conjunto de afirmaciones con intención de verdad. Es un trabajo en continuo desdoblamiento. De esta forma, estoy siendo fiel al espíritu que precisa tener un manifiesto.

Sintetizando mi aproximación al surrealismo diré:

a) La búsqueda de un nuevo modo de vida fundado en la autonomía deseante de los hombres, una pragmática de la singularidad humana, no puede concretarse sino por la búsqueda de la autonomía colectiva. Nadie puede realizar un proceso de emancipación, la producción autónoma de nuestra singularidad, sin reconocimiento de la dimensión política de nuestros deseos. Vale decir que nuestros deseos estarán siempre reprimidos si los deseos de otros se encuentran determinados por fuertes relaciones culturales totalitarias. Estamos hablando del poder libertario de los deseos colectivos, de los deseos solidarios, que se encaminan para la transformación radical de todos los papeles sociales y de todos los hábitos autoritarios que permiten la producción institucional de la subjetividad humana.

b) Pero, no existe una práctica colectiva emancipatoria si no reconocemos que el ejercicio autónomo de nuestros deseos es también una práctica política fundamental. Las macroexperiencias libertarias precisan de microexperiencias deseantes en el cotidiano de cada uno de nosotros. Precisamos entender que vivir a pleno nuestras pasiones hace de la vida una actividad política creadora. No existe política sin creatividad. Es la dimensión cotidiana de la política como forma de resistencia a las formas totalitarias absolutas que van modelando la cultura planetaria de la pos-modernidad. En ella, la tendencia es inducirnos a la evasión.
Pienso que la salida surrealista es enseñarnos a vivir el presente a través del amor, de la poesía y del placer, sumergiéndonos a nuestra singularidad, a nuestra autonomía y a la de los otros. Puedo decir que solo es posible asumir la transformación de la vida social si asumimos a nuestra autonomía y a nuestra creatividad. La dominación se caminos de creatividad para encontrar la fuerza transformadora. A mi entender el surrealismo propone hacer la revolución construyendo la cultura de nuestros sueños, realizando nuestras utopías. Creo que esta es la revolución viable en la pos-modernidad. No es posible más pensar primero, y después transformar la sociedad. El surrealismo muestra un camino inverso que, particularmente, prefiero escoger. Para cambiar la vida es preciso transformar, radicalmente, los papeles sociales que desempeñamos para olvidar nuestros deseos. Esos papeles están basados en una concepción totalitaria de la vida. Debemos liberarnos de esas amarraduras dentro de una estrategia colectiva de transformación de la vida, por la creatividad. El totalitarismo es la muerte de la creatividad. La democracia consiste en traer las utopías para el presente, recreándolas incesantemente.

c) El surrealismo es un modo de desmantelar las formas de totalitarismo por el reconocimiento de las diferencias y de los otros como diferentes. El surrealismo es una gran advertencia contra el totalitarismo empotrado en las reivindicaciones igualitarias, contra el totalitarismo del consenso y de las semejanzas. Participar, igualitariamente, en creencias preestablecidas es una forma encubierta de totalitarismo. Reivindicar la necesidad de que todos sean iguales es una forma muy sutil de instaurar el control. Siempre es más fácil controlar un rebaño. La diferencia es siempre una amenaza, dificulta las estrategias del controlador.
Para ser diferente es preciso aprender a amar y ser creativo. La diferencia se ejercita en el amor y en la creatividad. Por esa razón el control social se ejerce siempre sobre nuestras formas de amar y de crear. Siempre nos son enseñadas reglas masificantes para que aprendamos a amar y a crear. No nos reconocemos creativos y amorosos en las semejanzas, nos reconocemos en las univocidades totalitarias. Ese es, precisamente, el lado cruel de la igualdad jurídica. La igualdad frente a la ley no es solo una garantía contra el arbitrio, ella es también una técnica de dominación, de freno a la transformación de la vida. Los otros no son nuestros semejantes, ellos son nuestros diferentes.

d) Creo que mediante el surrealismo puede mostrarse que la política no tiene lugares reservados. La cultura de la pos-modernidad hace todo para despolitizar la mayoría de las relaciones sociales y así mantener el velo sobre su contenido totalitario. Un ejemplo fundamental es el conocimiento de las ciencias. El es, en su forma totalitaria de organización, tan importante, para el mantenimiento de la sociedad pos-industrial, en las relaciones económicas específicamente capitalistas. La ciencia y la enseñanza cuentan con el imaginario despolitizado, que necesita ser visto como una necesidad política de las sociedades pos-modernas.
No existen ideas locas de la política. Las vanguardias intelectuales, los partidos políticos, el Estado no son los dueños del hacer político. La política está en todos los instantes de lo cotidiano de cada uno de nosotros. Luchando por los sueños y por los deseos se hace política, pues solo tendremos una actitud política, estando totalmente disponibles para la vida. Nadie transforma la sociedad permaneciendo igual. Apelando al surrealismo puede deshacerse una concepción de la política, que inventa pastores, científicos, intelectuales, profesores, políticos, gobernantes esclarecidos, para cuidar de un rebaño inerte y lleno de miedo de las ovejas negras.

Travessias


“Já conheço os passos dessa estrada/, sei que não vai dar em nada,/ seus caminhos sei de cor...”

Esta manifestação poética do nosso cancioneiro me vem à lembrança quando tento este diálogo-narrativa contigo Andréa. Fico a cismar com algumas figuras que vão se formando a partir de tuas falas. Uma delas, ao reagires a possíveis reflexões acerca do ensandecimento das nossas formas narrativas do pensamento.Veja bem como te mostras. Começaste a sangrar ante a travessia que farás em um dos teus desafios mais recentes. Elegeu um poema, um não calar frente a momentos violentos do cotidiano. O olhar que manifestas já está comprometido desde sempre, faz parte, creio, dos teus arcanos primevos. Só por isto “escreves às cegas”, visto que amorosamente remiste a nós, pela palavra, ao denunciares o sofrido, o silenciado, o esquecido: “Quem passava no fim da rua não sabia que a água da chuva pode apagar a dor de um homem”. Assim fechas o poema, mas tua voz não cala com o sangue diluído pela chuva, continuas a escrever “às cegas. Quero que percebas como teu pensamento estético sedimenta a narrativa do teu pensamento: “a grande deusa Ananke, a própria Necessidade”, entregue a ti pelas mãos de Afrodite, a deusa do Amor, guiam os passos dados nas travessias que fazes, amorosamente e atenta às necessidades que te impulsionam na direção da alteridade, de um outro que sabes necessitado. A este movimento costumo chamá-lo de AMOR, e isto coloca-se tanto na tua narrativa quanto no desiderato que deste a ti própria ao colocar na tua vida o sistema prisional gaucho, lugar de falas reverberadas nos calabouços-moradia dos banidos, bandidos, excluídos, dos esquecidos... do homo sacer.

As travessias estão aí para passantes como nós, Andréa, Warat, Albano e tantos e tantos que não conjugam com o poeta que já conhece os passos dessa estrada, creio que nós não o conhecemos. Sei apenas que vamos, talvez na Esperança que outros também ousem AMAR, incondicionalmente a VIDA. E, que por amá-la, procuram resgatar “sentido” para a Palavra que nomeia sem reter, sem aprisionar, sem submeter, mas, a Palavra inscrita em cada um, desde tempos imemoriais.

Parece-me que buscamos no outro esta inscrição amorosa do desejo, tão vazio e tão pleno de sentido. Nomeado muitas vezes de felicidade, de alegria, de dor, de entrega, de renuncia, de posse. Nominamos tanto que esquecemos que a inscrição amorosa já ali está, esperando tão somente ser dita, porque, se não, mal-dita. Quero crer que nós, alquimistas, que buscam compreender os elementais da Palavra, devemos cultivá-la enquanto Universal que nos remete a outros planos do entendimento e que podem, quem sabe, iluminar os caminhos desta estrada de tão densa neblina, que é a estrada do Viver.

Carinhosamente

Albano Pêpe

Un gran surrealista cubano de lectura inevitable

De lo real Maravilloso

…Lo que se ha de entender desto de
convertirse en lobos es que hay una enfermedad

a quien llaman los médicos
mu
nía lupina

(Los trabajos de Persiles y Segismundo)



A fines del año 1943 tuve la suerte de poder visitar el reino de Henrí Christophe —las ruinas, tan poéticas, de Sans-Souci; la mole, imponentemente intacta a pesar de rayos y terremotos, de la Ciudadela La Ferriére— y de conocer la todavía normanda Ciudad del Cabo —el Cap Françáis de la antigua colonia—, donde una calle de larguísimos balcones conduce al palacio de cantería habitado antaño por Paulina Bonaparte. Después de sentir el nada mentido sortilegio de las tierras de Haití, de haber hallado advertencias mágicas en los caminos rojos de la Meseta Central, de haber oído los tambores del Petro y del Rada, me vi llevado a acercar la maravillosa realidad vivida a la acotante pretensión de suscitar lo maravilloso que caracterizó ciertas literaturas europeas de estos últimos treinta años. Lo maravilloso, buscado a través de los viejos clisés de la selva de Brocelianda, de los caballeros de la Mesa Redonda, del encantador Merlín y del ciclo de Arturo. Lo maravilloso, pobremente sugerido por los oficios y deformidades de los personajes de feria — ¿no se cansarán los jóvenes poetas franceses de los fenómenos y payasos de la fête foraine, de los que ya Rimbaud se había despedido en su Alquimia del Verbo?—. Lo maravilloso, obtenido con trucos de prestidigitación, reuniéndose objetos que para riada suelen encontrarse: la vieja y embustera historia del encuentro fortuito del paraguas y de la máquina de coser sobre una mesa de disección, generador de las cucharas de armiño, los caracoles en el taxi pluvioso, la cabeza de león en la pelvis de una viuda, de las exposiciones surrealistas. O, todavía, lo maravilloso literario: el rey de la Julieta de Sade, el supermacho de Jarry, el monje de Lewis, la utilería escalofriante de la novela negra inglesa: fantasmas, sacerdotes emparedados, licantropías, manos clavadas sobre la puerta de un castillo.

Pero, a fuerza de querer suscitar lo maravilloso a todo trance, los taumaturgos se hacen burócratas. Invocado por medio de fórmuías consabidas que hacen de ciertas pinturas un monótono baratillo de relojes amelcochados, de maniquíes de costurera, de vagos monumentos fálicos, lo maravilloso se queda en paraguas o langosta o máquina de coser, o lo que sea, sobre una mesa de disección, en el interior de un cuarto triste, en un desierto de rocas. Pobreza imaginativa, decía Unamuno, es aprenderse códigos de memoria. Y hoy existen códigos de lo fantástico, basados en el principio del burro devorado por un higo, propuesto por los Cantos de Maldoror como suprema in
versión de la realidad, a los que debemos muchos "niños amenazados por ruiseñores", o los "caballos devorando pájaros" de André Masson. Pero obsérvese que cuando André Masson quiso dibujar la selva de la isla de Martinica, con el increíble entrelazamiento de sus plantas y la obscena promiscuidad de ciertos frutos, la maravillosa verdad del asunto devoró al pintor, dejándolo poco menos que impotente frente al papel en blanco. Y tuvo que ser un pintor de América, el cubano Wilfredo Lam, quien nos enseñara la magia de la vegetación tropical, la desenfrenada Creación de Formas de nuestra naturaleza —con todas sus metamorfosis y simbiosis —, en cuadros monumentales de una expresión única en la era contemporánea. Ante la desconcertante pobreza imaginativa de un Tanguy, por ejemplo, que desde hace veinticinco años pinta las mismas larvas pétreas bajo el mismo cielo gris, me dan ganas de repetir una frase que enorgullecía a los surrealistas de la primera hornada: Vous qui ne voyes pas, pensez a ceux qui voient. Hay todavía demasiados "adolescentes que hallan placer en violar los cadáveres de hermosas mujeres recién muertas" (Lautreamont), sin advertir que lo maravilloso estaría en violarlas vivas. Pero es que muchos se olvidan, con disfrazarse de magos a poco costo, que lo maravilloso comienza a serlo de manera inequívoca cuando surge de una alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una ampliación de las escalas y categorías de la realidad, percibidas con particular intensidad en virtud de una exaltación del espíritu que lo conduce a un modo de "estado límite". Para empezar, la sensación de lo maravilloso presupone una fe. Los que no creen en santos no pueden curarse con milagros de santos, ni los que no son Quijotes pueden meterse, en cuerpo, alma y bienes, en el mundo de Amadís de Gaula o Tirante el Blanco. Prodigiosamente fidedignas resultan ciertas frases de Rutilio en Los trabajos de Persiles y Segismunda, acerca de hombres transformados en lobos, porque en tiempos de Cervantes se creía en gentes aquejadas de manía lupina. Asimismo el viaje del personaje, desde Toscana a Noruega, sobre el manto de una bruja. Marco Polo admitía que ciertas aves volaran llevando elefantes entre las garras, y Lutero vio de frente al demonio a cuya cabeza arrojó un tintero. Víctor Hugo, tan explotado por los tenedores de libros de lo maravilloso, creía en aparecidos, porque estaba seguro de haber hablado, en Guernesey, con el fantasma de Leopoldina. A Van Gogh bastaba con tener fe en el Girasol, para fijar su revelación en una tela. De ahí que lo maravilloso invocado en el descreimiento —como lo hicieron los surrealistas durante tantos años nunca fue sino una artimaña literaria, tan aburrida, al prolongarse, como cierta literatura onírica "arreglada'', ciertos elogios de la locura, de los que estamos muy de vuelta. No por ello va a darse la razón, desde luego, a determinados partidarios de un regreso a lo real — término que cobra, entonces, un significado gregariamente político—, que no hacen sino sustituir los trucos del prestidigitador por los lugares comunes del literato "enrolado" o el escatológico regodeo de ciertos existencialistas. Pero es indudable que hay escasa defensa para poetas y artistas que loan el sadismo sin practicarlo, admiran el supermacho por impotencia, invocan espectros sin creer que respondan a los ensalmos, y fundan sociedades secretas, sectas literarias, grupos vagamente filosóficos, con santos y señas y arcanos fines nunca alcanzados—, sin ser capaces de concebir una mística válida ni de abandonar los más mezquinos hábitos para jugarse el alma sobre la temible carta de una fe.



Esto se me hizo particularmente evidente durante mi permanencia en Haití, al hallarme en contacto cotidiano con algo que podríamos llamar lo real maravilloso. Pisa ba yo una tierra donde millares de hombres ansiosos de libertad creyeron en los poderes licantrópicos de Mackandal, a punto de que esa fe colectiva produjera un milagro el día de su ejecución. Conocía ya la historia prodigiosa de Bouckman, el iniciado jamaiquino. Había estado en la Ciudadela La Ferriére, obra sin antecedentes arquitectónicos, únicamente anunciada por las Prisiones Imaginarias del Piranese. Había respirado la atmósfera creada por Henri Christophe, monarca de increíbles empeños, mucho más sorprendente que todos los reyes crueles inventados por los surrealistas, muy afectos a tiranías imaginarias, aunque no padecidas. A cada paso hallaba lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esa presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de la América entera, donde todavía no se ha terminado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra a cada paso en las vidas de hombres que inscribieron fechas en la historia del Continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa, hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de Azurduy. Siempre me ha parecido significativo el hecho de que, en 1780, unos cuerdos españoles, salidos de Angostura, se lanzaran todavía a la busca de El Dorado, y que, en días de la Revolución Francesa —¡vivan la Razón y el Ser Supremo!—, el compostelano Francisco Menéndez anduviera por tierras de Patagonia buscando la Ciudad Encantada de los Césares. Enfocando otro aspecto de la cuestión, veríamos que, así como en Europa occidental el folklore danzario, por ejemplo, ha perdido todo carácter mágico o invocatorio, rara es la danza colectiva, en América, que no encierre un hondo sentido ritual, creándose en torno a él todo un proceso iniciado: tal los bailes de la santería cubana, o la prodigiosa versión negroide de la fiesta del Corpus, que aun puede verse en el pueblo de San Francisco de Yare, en Venezuela.


Hay un momento, en el sexto canto de Maldoror, en que el héroe, perseguido por toda la policía del mundo, escapa a "un ejército de agentes y espías" adoptando el aspecto de animales diversos y haciendo uso de su don de transportarse instantáneamente a Pekín, Madrid o San Petersburgo. Esto es "literatura maravillosa" en pleno. Pero en América, donde no se ha escrito nada semejante, existió un Mackandal dotado de los mismos poderes por la fe de sus contemporáneos, y que alentó, con esa magia, una de las sublevaciones más dramáticas y extrañas de la Historia. Maldoror —lo confiesa el mismo Ducasse— no pasaba de ser un poético Rocambole”. De él sólo quedó una escuela literaria de vida efímera. De Mackandal el americano, en cambio, ha quedado toda una mitología, acompañada de himnos mágicos, conservados por todo un pueblo que aun se cantan en las ceremonias del Vaudou. (Hay, por otra parte, una rara casualidad en el hecho de que Isidoro Ducasse, hombre que tuvo un excepcional instinto de lo fantástico-poético, hubiera nacido en América y se jactara tan enfáticamente al final de uno de sus cantos, de ser “ Le Montevidéen"). Y es que, por la virginidad del paisaje, por la formación, por la ontología, por la presencia fáustica del indio y del negro, por la Revelación que constituyó su reciente descubrimiento, por los fecundos mestizajes que propició, América está muy lejos de haber agotado su caudal de mitologías.

Sin habérmelo propuesto de modo sistemático, el texto que sigue ha respondido a este orden de preocupaciones. En él se narra una sucesión de hechos extraordinarios, ocurridos en la isla de Santo Domingo, en determinada época que no alcanza el lapso de una vida humana, dejándose que lo maravilloso fluya libremente de una realidad estrictamente seguida en todos sus detalles. Por que es menester advertir que el relato que va a leerse ha sido establecido sobre una documentación extremadamente rigurosa que no solamente respeta la verdad histórica de los acontecimientos, los nombres de personajes —incluso secundarios—, de lugares y hasta de calles, sino que oculta, bajo su aparente intemporalidad, un minucioso cotejo de fechas y de cronologías. Y sin embargo, por la dramática singularidad de los acontecimientos, por la fantástica apostura de los personajes que se encontraron, en determinado momento, en la encrucijada mágica de la Ciudad del Cabo, todo resulta maravilloso en una historia imposible de situar en Europa, y que es tan real, sin embargo, como cualquier suceso ejemplar de los consignados, para pedagógica edificación, en los manuales escolares. ¿Pero qué es la historia de América toda sino una crónica de lo real-maravilloso?



A.C.


Libros de Grandes Narradores Latinoamericanos (Asturias, Borges, Carpentier)

28 de julio de 2009

Programación de Florianópolis del 6 al 10 de Agosto

Hermeneutica de las esfinges a dos voces

Albano

Às vezes as viagens no hiperespaço me incomodam e este é o caso. Abri me fotolog e me vi diante da Esfinge sentada em um banco de jardim. E ela me exigiu como era de praxe, que eu a decifrasse caso não respondesse a pergunta, que no caso, estava escrita logo abaixo com seu novo codinome LAW. Gentilmente, dividiu a pergunta em algumas questões (veja que didática é esta esfinge!):a) atente para o risco da foto; b) observe o caminho sem volta da rota dos elefantes (creio que é proibido entrar com GPS ou outros navegadores virtuais); c) defina o que seja "es una construcción en otredad". Pasmo, fico quieto diante da grandiosidade desta Esfinge. Creio que serei devorado (espero que ela, ao me devorar, tenha uma baita dor de barriga). Caro miok, espero que no próximo capítulo me ajudes a não ser devorado. Aguardemos.
Em tempo: a Andréa, em seu blog, dedicou-me uma bela narrativa. Em breve, na carona do teu espaço virtual, me dirigi rei a ela.
Ciao
Albano

Warat

Albano te doy tres imagenes que te ayudaran a construir el concepto de otredad ,que unicammente ,como su nombre lo indica solo puede ser construido en otredad



Caro Oráculo,
Me remetire a um termo em português que é o súcubo, "um demonio feminino que vem pela noite copular com um homem perturbando-lhe o sono e causando-lhe pesadelos", conforme define Aurélio. Na tua descrição fomos passivos, impotentes e contemplativos ante mulheres ansiosas por uma liberdade por nós negada em nosso egoismo antropofágico. Assim entendi tua primeira adivinhação. Na minha decifração, sigo os caminhos indicados pelo termo súcubo, pensando que talvez aquelas mulheres que pensamos tê-las amado e que nos diziam amar-nos, podem ter sido súcubos que invadiam nossas noites insones trazendo o pesadelo do sexo sem amor, mecânico e que, procuravam retirar prazer dos nossos corpos tão somente, sem amá-los. Mas, por outro lado, nós podemos ter sido seus íncubos, os demonios masculinos que iam copular com (suas) mulheres pert urbando-lhes o sono e causando-lhes pesadelos, em nome de nossos apetites sexuais mais vís e miseráveis.
Segundo momento: Tal esfinge que me apresentas, caro Oráculo, sem cabeça (esta imagem lembra-me impotência, castração) e que tu a colocas sob a égide da morte, da morte de nosso corpo amoroso. Corpo este que nunca se coloca diante do outro, negando assim a recepção, o acolhimento, "sempre dando um desvio torpe" frente a possível conquista, que eu entendo como entrega, significa para mim, a aceitação deliberada da culpa nossa por não assumirmos "a loucura e a ternura" as quais somos convidados por estes "peixes roxos, estas liliths, estas sereias, estas lobas que se nos apresentaram em nossas andanças. Caro mio, minha decifração leva-me a crer que buscamos insandecidamente encontrar nas mulheres que pensamos amar, os peixes roxos, as liliths, as sereias e as lobas, que talvez elas nunca tenham sido, mas que nós projetamos nas mesmas tais ícones, frutos de nossas antecipações sensitivas que nos fazem invadir outros planos, sei lá quais, onde elas não se encontram. Não vejo nisto a morte, vejo tão somente delirios desesperados de homens nascidos sob a égide do amor. Dois vagamundos, peregrinos sem Meca, sem Jerusalem, sem salvação, adoradores da Deusa do Amor, para sempre inatingível. E, tal Pênia, deusa da miséria, catamos no chão as sobras dos banquetes dos deuses, todos partilhados por "peixes roxos, liliths, sereias e lobas. Definitivamente Warat, não somos deuses!
Em tempo:Achei fantástico o termo que criaste: diatribes do amor, explore-a ao máximo. Neologismas como muita competencia.
Até a próxima.
AlbanO


WARAT

N O QUISE REFERIRME A NINGUNA PASIVIDAD, QUE NUNCA TUVIMOS ,POR EL CONTRARIO SIEMPRE FUIMOS VIENTO, MAREMOTO, TORMENTA. Creo que nos falto la construccion del amor, que siempre es en estado de otredad alerta.Creo que nuestro fracaso amoroso fue el de la razon. Walter Benjamin dio en el clavo
Ente los clavos que supo pegar es el de mostrarnos , a voz y a mi, que cuando el angel m ira para atras no solo ve restos de una catastrofe como lo unico que quedo de la historia ,sino que tambien ve a nuestros amores como restos de un naufragio , que e simposibble recomponer Que no existe dialectica que los salva para un recuerdo intelegible y bonito.Puede ser que ese hombre sin c
abeza sean esos restos que nos quedaron de todos los amores vividos ,y que hoy son pocos los que podemos reconocer Estamos atacadso de una esclerocis en la memoria afectiva que cargamops. Ni siquiera el nombre de algunas mujeres recordamos.A muchas de ellas le podemos preguntar si la conocemos de algun lugar. Lorca tenia razon el amor no resiste un quinquenio.Quienes son ustedes La esfinge me dice que nos equivocamos las quisimos amar con la cabeza Nuestros cuerpos las siguen esperando como a Godot. Lo unico que nos quedo es la loba, tu sirena silenciosa o el pecesito rojo de Andrea
Creo que cuando un elefante se encamina al cementerio suspende todo pensamiento sobre la muerte , se prepara para sentirla ,cuando sea la hora, pero mientras tanto no piensa en ella, opta por senmtir ñla vid a.Los elefantes cuandos e encamina a la
muerte estan mas vivios que nunca IComienzan a sentir la libertad

Creo que los que se sienten Dioses son los famas.Nosotros, tres, Clarice, Cortazar, Alejo carpentier Artaud somos cronopios.magicos ,no magos Creo que la diferencia esta en que el magico nos ilusiona sobre el amor, realiza los trucos de la ternura.


Yo cree el termino dioatribes de amor para un filosofo sentado.inspirado en la obnre de Garcia Marques

Informe do Instituto Pedra de Raio



O RACISMO INSTITUCIONAL E A SAÚDE DA POPULAÇÃO NEGRA

O Instituto Pedra de Raio irá ministrar oficinas sobre o Racismo como fator desencadeante de agravos mais prevalentes na Saúde da População Negra e suas implicações jurídicas.Este projeto visa capacitar agentes comunitários de saúde e endemias, gestores municipais e profissionais de saúde acerca da problemática do racismo institucional no âmbito da Secretaria Municipalde Saúde, atentando para os casos concretos do cotidiano de acesso à saúde com qualidade e dignidade para todos(as).Onde: SEPLAG-Secretaria Municipal de Planejamento Tecnlogia e Gestão, Vale dos Barris, nº 125. Quando: 31 de julho de 2009Maiores informações (71) 3186-1103

O IPR NO BAIRRO DE SÃO CRISTÓVÃO NESTA SEXTA

Na próxima sexta-feira (31), o IPR estará em São Cristóvão, levando atendimento jurídico gratuito para a população em parceria com a Rádio Sociedade, aproximando à justiça ao cidadão. Esperamos vocês, moradores e vizinhos das proximidades, para exercer a cidadania de forma coletiva.
Gabriele Vieira
Coordenação Jurídica IPR
http://www.pedraderaio.org.br/
55 71 8820-8226

27 de julio de 2009

Gracias a discípulos como Paulo y Paula no tendré el final del profesor de invasiones bárbaras, espero

Este plan del destino que nada puede contar ni hacernos comprender
puso Warat y su magia en mi vida por alguna razón. Desde entonces las rosas quedaran más rojas, las poesías más dulces, las mujeres más sólidas y el amor más presente!
Llevaré tu mensaje y tu sensibilidad para siempre y por eso te agradezco mucho!
Un grande abrazo de un amigo y eterno seguidor!


O Warat merece mesmo todas as homenagens. E que a poesia não fique somente nas páginas de caderno e possa florescer no encontro com o outro (s), que é o desafio do professor, e, porque não, da vida?

Um forte abraço,
Ana Paula

Nuevos cafés surrealistas en Santa María

Quedaron ya fijadas las fechas para dos nuevos cafés surrealistas en Santa María, llamado el primero "Voltaire" y el segundo "Robespierre".
En el café Voltaire nos ocuparemos de discutir las ciudades sensibles con animación de Leopoldo Fidyka, Patricia Hermida y Fabio Quetglas




El café Robespierre se ocupará de Clarice Lispector, poesía, fragmentos de películas y comentarios e impresiones sobre la autora. Estará animado por Andrea Beheregaray y Albano Marcos Bastos Pepe.

Una pintura de Clarice Lispector


El sábado al mediodía habrá un churrasco VIP en la casa de Albano.