12 de diciembre de 2012

Roland Barthes. El susurro del lenguaje

LeoFDK

Roland Barthes.
El susurro del lenguaje.
(Más allá de la palabra y la escritura)


La muerte del autor



Les propongo que para comenzar hagamos un ejercicio con la siguiente descripción, figúrate un libro, específicamente la biografía de un autor, ¿Qué crees que ese libro te deje como formación?, ¿Solamente su historia o lo que le sucede en la vida?, ¿Te apropiarías de alguna característica o actitud del autor? ¿Crees que se identifica a algunas situaciones o a lo que es tu vida actual?

Gracias a este ejercicio y a lo que Roland Barthes nos propone puedo definir que ese libro será de gran utilidad para nosotros como lectores al interpelarnos profundamente, y en ese momento el libro pasa a ser eso mismo, solo un texto, ya que el libro sola y únicamente encierra cierto tipo de “palabras” que el autor quiere que nos interpelen o conozcamos, el libro pasa a ser texto, lo que el autor escribió, y ahí se acabó, no hay más, porque cierto un libro según el texto tiene fin, y de este modo comienza la muerte del autor, cuando la escritura, pasa a ser la destrucción de toda voz, de todo origen, ya que la escritura es ese lugar neutro, compuesto, oblicuo, al que van a parar nuestro sujeto, el blanco y negro en donde acaba por perderse toda identidad comenzando por la propia identidad del cuerpo que escribe.

Cuanto un hecho (así sea el más mínimo e irrelevante) pasa a ser relatado, como simple símbolo, se produce la ruptura de la voz ya que esta pierde su origen, el autor entra en su propia muerte, comienza la escritura, esto se da claramente en un libro, en un texto donde se pasa de la voz a la escritura, donde todo queda registrado, y donde la palabra pierde igual todo significado, contrario a ello, el lenguaje o la palabra nos permite abrir esa brecha entre dos interlocutores, donde el autor cobra vida, explica, comenta, aporta, enriquece y se complementa, e igualmente el autor da una pequeña introducción al tema del lenguaje y la palabra, sin embargo son temas que se pueden explicar más adelante. El autor es un personaje moderno, producido por nuestra sociedad, en la medida en que ésta, al salir de la Edad Media y gracias al empirismo inglés, descubre el prestigio del individuo o, dicho de manera más noble de la persona humana.

Es el lenguaje, y no el autor, el que habla; ya por si mismo el lenguaje de la escritura, es quien nos da a entender lo que el autor nos presenta en su libro, por ello la frase anterior, y escribir consiste en alcanzar, a través de una previa impersonalidad ese punto en el cual sólo el lenguaje actúa. El autor nunca es nada más él que el que escribe, del mismo modo que yo no es otra cosa que sino el que dice yo: el lenguaje conoce un “sujeto”, no una “persona” y ese sujeto logra que el lenguaje se mantenga en pie, es decir, logra agotarlo por completo.

En las preguntas del principio hay una que específicamente trata acerca de la interpelación del libro con la vida misma de cada persona, y es que según el autor, la vida nunca hace otra cosa que imitar al libro, y ese libro no es más que un tejido de signos, una imitación perdida, que retrocede infinitamente, claro que nos podemos sentir identificados, y este es el principio de “la muerte del autor” cuando el autor plasma su obra, y esta obra me interpela, ya que es una pequeña cadena la que hace que esto se dé, primero el autor, con una propia historia, la plasma y delimita en un texto llamado libro, este libro pasa a ser del texto mismo interpelación, aunque no siempre de mi vida, ya sea en todo o en algunas cuestiones, de no ser así yo me apropio de las palabras del texto aunque no me interpelen en nada, y así yo doy un valor a ese texto de pendiendo, o no del autor del mismo texto.

Un texto está formado por escrituras múltiples, procedentes de varias culturas, y que, unas con otras establecen un diálogo, una parodia, pero existe un lugar donde se recoge toda esa multiplicidad, y ese lugar no es el autor, sino el lector; ya que él es el espacio mismo en el que se inscriben, es tan sólo ese alguien que mantiene reunidas en un mismo campo todas las huellas que constituyen el escrito, y es por esto que “El nacimiento del lector se paga con la muerte del autor.”


Fuente:Filosofía Contemporánea, blog universitario de reseñas, análisis y comentarios.

http://textosfil.blogspot.com.ar


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