3 de diciembre de 2013

Boaventura & Dussel


La universidad del siglo XXI debe ser el sustento teórico del movimiento social, coinciden Boaventura de Sousa y Enrique Dussel


 


Las universidades en América Latina son eurocéntricas y desprecian el pensamiento autóctono, por ello el reto es lograr la descolonización epistemológica dessde el sur, coincidieron el sociólogo ortugués Boaventura de Sousa Santos y el filósofo argentino-mexicano Enrique Dussel, durante un conversatorio que se realizó el viernes 11 de octubre en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Ambos científicos sociales hicieron concienzudas reflexiones en torno del desafío que tiene la universidad latinoamericana de generar pensamiento crítico y alternativo al sistema consumista exacerbado por el libre mercado y la ideología capitalista dominante.

Coincidieron además en la necesidad de crear ciencia desde los oprimidos y excluidos de la sociedad a través de la consolidación de una universidad crítica.

La universidad del siglo XXI, dijeron, tiene que ser el sustento teórico del movimiento social que con sus acciones de resistencia están sacudiendo el satu quo de buena parte de los países de la región.

Sousa Santos dictó una conferencia en la citada Universidad de la Ciudad de México de la cual es rector Enrique Dussel, y en cuyo desarrollo analizó el impacto político que están teniendo los movimientos sociales y el compromiso que debe adquirir las instituciones de educación superior si quieren ser agentes de cambio en la sociedad.


HAY QUE CREAR INSTITUCIONES REVOLUCIONARIAS

El sociólogo portugués explicó que los movimientos sociales hacen gran presencia colectiva debido a que las organizaciones políticas no los seducen y por eso la gente encontró sus formas de politización tomándose las calles, las plazas públicas y las carreteras porque son los únicos espacios que aún no han sido colonizados por los mercados.

Sin embargo dijo que desde la vía pública es muy difícil hacer formulación política aunque los activistas sociales "saben muy bien lo que no quieren pero están inseguros sobre lo que quieren".

Lo que los movimientos sociales tienen muy claro es que no desean una democracia representativa liderada por antidemócratas que además fue envilecida por el capitalismo, explicó de Sousa Santos.

Coincidió con Dussel el filósofo de la liberación, en que no hay soluciones desde el marco hegemónico del pensamiento único neoliberal y en contraposición llamó a crear instituciones revolucionarias por cuanto "el mundo se ha convertido en un robo institucionalizado".

"Hay que crear una acción y un pensamiento político pero nadie tiene la receta", se lamentó. Empero, llamó a la imaginación del movimiento social para generar nuevas formas de alianzas que posibiliten consolidar la lucha porque "se necesitan otras formas de pensamiento para generar contrahegemonía, incorporando saberes populares".

Dentro de este contexto, el científico social y profesor de la Universidad de Coímbra planteó que para avanzar en un proceso transformador se tendrán que crear zonas liberadas en las sociedades para desarrollar nuevos sistemas de vida en contravía del capitalismo sin que se pierda el poder instituyente, como ocurre con los zapatistas de Chiapas en México.

También consideró que debe propenderse por una lucha reconfigurativa de las instituciones que vaya transformando el poder lo cual obliga tener un pie adentro y otro afuera de la institucionalidad. Ello conlleva necesariamente a descolonizar el pensamiento y las formas de convivencia (como el racismo), desemercantilizar la vida y "democratizar la democracia". Solo así, puntualizó de Sousa Santos, se construirá una sociedad humana digna.



Fuente. Realidad Económica - www.iade.org.ar


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