22 de octubre de 2010

sueños




Se aprende en la magia de las contradicciones. Se aprende en el sueño. Por eso el profesor surrealista debe enseñar a soñar. Por eso el es un ilusionista que propone la lucidez como práctica revolucionaria. Estamos delante del poder del juguete. El sueño didáctico es siempre lúdico, carnavaliza el funcionamiento normal de las luces cartesianas.

Por que no podemos esperar de los indicios del sueño lo mismo que esperamos de la iluminación cartesiana?
Por qué los juegos lúdicos no pueden servir para ayudarnos a resolver cuestiones fundamentales de la vida?
Como dice la canción: soñar es preciso.


Luis Alberto Warat

2 comentarios:

Ana Paula Atz dijo...

Oi Warat,
Fiquei sabendo que virás para a Unisinos em função de uma banca de doutorado...será muito bom poder revê-lo...
Grande abraço

Luis Alberto Warat dijo...

Nos vemos allí entonces y estás convidada al encontro en Buenos Aires de la semana próxima, abrazos!