18 de julio de 2009

Sirenas, lobas y poetas

Albano me escribió un email donde declara que quedó apasionado por la poesía de Andrea Beheregaray "Texto do armario de setembre de 2008" (http://wunschelrute.blogspot.com/Texto do armario. Me quedé muy feliz porque yo comparto la opinión de Albano, creo que Andrea tiene una sensibilidad muy a flor de piel, a flor de sus palabras. Ella, según manifiesta en el poema, no se reconoce sensible, lo que viene a reafirmar aún más esa sensibilidad que brota en cada una de sus palabras. Con Albano estamos tejiendo en mi blog un diálogo que va tomado en cada entrega rumbos inesperados, con Andrea pasa algo parecido pero diferente. Estamos teniendo un diálogo entre el blog de ella y el mío. Al subir textos del blog de ella (TPM) al mío creo que ellos se redefinen y adquieren la dimensión de un curioso hipertexto donde llueven las coincidencias. Albano y Andrea son los grandes interlocutores virtuales del blog de la Casa Warat, que mudaron y redefinieron muchas de las coloraciones del mismo. El blog cambió mucho desde sus intervenciones.
La poesía de Andrea está llena de coloraciones surrealistas que me atrapan. Desde su poesía (ni Albano ni yo conocemos personalmente a Andrea) Albano se imagina a Andrea como una sirena silenciosa. Yo, por el contrario, me la imagino, acompañada en su interior por una loba parecida con la que acompaño la vida de Clarice.

Una loba que tiene unas garras muy particulares, que cuando tocan les brota poesía. Albano me debe una caracterización más minuciosa de lo que es, para él, una sirena silenciosa. Las que yo trabaje (el se refiere a ella en su email) son bastante impiadosas del amor de un hombre, que seducen con su canto para devorarlos. Me imagino que las silenciosas tiene otra actitud. Vivimos en territorios que desbordan inaccesibilidades. Territorios de sonidos inaudibles. Los surrealistas nos enseñan que los sonidos inaudibles se escuchan en el más profundo silencio. Por eso supongo que esas sirenas nos deben ayudar a escuchar las voces inaudibles que nos constituyen.

La figura de la loba me resulta más atractiva que la de las sirenas (tendría que entender mejor de donde proviene el encanto de Albano), en primer lugar las lobas alimentaron a niños abandonados en las selvas, les dieron un cariño que los despertó a la vida (sensual y sin iluminaciones racionalistas). Las lobas son, entonces, nutrientes afectivas. Incluso algunas fundaron civilizaciones, como la loba que amamantó a Rómulo y Remo. La loba es una imagen mítica de lo nutriente, de la hembra que nutre y dá vida desde lo afectivo. Las lobas nunca devoran, y mucho menos a criaturas indefensas. Las lobas retardan lo mas que pueden para que la inocencia no conozca su imposible. El peligro de las lobas es que pueden retardar demasiado nuestra necesidad de sentir la presencia del otro, descubrir las intimidades del mundo que pretende seducirnos desde el momento en que nacemos. Los senderos son asperos en los campos de concentración nunca se escuchó el canto de un pájaro. Desconfiemos de la perfección de las generosidades vulgares y de las verdades proclamadas sin reparos. Nadie rejuvenece por la crueldad. Las sociedades y las formas de convivencia están demasiado viejas. Enfermas de poder. Solo el amor las rejuvenecerán. El punto de no retorno está demasiado próximo, eso, Albano, me preocupa.

No sabemos quienes somos. Esa es la obscuridad y la inaccesibilidad más absoluta. Las sirenas y las lobas, en eso se parecen, son maestras de la iluminación, son como ani,añlidades zen, que solo responden a nuestras silencios, a nuestra pasión por lo imposible. Esa angustia de Camus de querer que lo imposible sea.

Por el momento creo que lo que las lobas me enseñaron es que la única respuesta a todos los silencios es el aprendizaje del amor. Algo que sabemos fingir pero sin entender ese sentimiento constitutivo.
Creo que para aprender a sentir el amor es preciso entender una contradicción absurda. Es necesario alcanzar una silenciosa serenidad para poder desplegar mi locura silenciosa y albergar la tuya (la del ser amado). Precisamos aprender a sentir la fragancia del silencio sereno y al mismo tiempo loco (me refiero a la locura surrealista constitutiva del amor)

Pero Albano tenemos que entender que el hartazgo es mala compania para las lobas y las sirenas. Ellas detestan la frustración (Albano te dejo con una frase de Osho el secreto para no estar harto ni frsutrdo es no esperar nada.) Vivir hasta la muerte con los ojos bien abiertos llenos de una sorpresd¡a adánica .

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