14 de octubre de 2011

derecho y filosofía



Existen dos formas de hacer filosofía del derecho. Una es predominante y otra menos.

La primera consiste en una gama de reflexiones vinculadas a una concepción normativista del derecho, la otra en una búsqueda de deconstrucción de ideas y conceptos que fueron acumulados en una cultura dominante, hasta que se transformaron en estereotipos, lugares comunes, que aprisionan a los juristas en una forma de pensar y hacer el derecho absolutamente fuera de la realidad, una contundente y avasallante fuga del mundo y de cualquier posibilidad de sentir al hombre y sus vínculos.

Abstracciones que colocan a los juristas en permanente estado de fuga. Ideas y autores sobre las formas de interpretar o de concebir las normas jurídicas, son discutidas por lo tanto, de una forma absolutamente autista, lo exterior termina manchado junto al interior que se resignifica.

Algo más fuerte que el autismo esconde esta fuerza de expresión. Es que el autismo psicológicamente hablando, es consecuencia de un exceso de sensibilidad que se torna insoportable.
Los operadores del derecho no revelan ningún exceso de sensibilidad, al contrario, las formas dominantes de concebir el derecho consiguen formar operadores sin sensibilidad, cuerpos sin necesidad de relacionarse sensiblemente con los otros y con el mundo.

Los autistas temen un tipo muy particular de escucha, es lo que llamo escucha alienada, una escucha ciega en relación a todo lo que se debería escuchar, que está relacionado con la capacidad de percibir lo que el otro emocionalmente reclama. No escuchan las necesidades emocionales del otro, sino que caen embriagados con su propio canto de sirenas…

 

Luis Alberto Warat

A Rúa Grita Dionisio! Direitos Humanos da Alteridade, Surrealismo e Cartografía.
Lumen Júris Editora, 2010
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